LOS PECADOS DEL CARDENAL

Parece que el Cardenal Jaime Ortega queriendo ir al Paraíso tal vez termine en otra parte. Pasará a la historia de Cuba con un puntaje muy pobre por acciones que quizás en su hora final le causen tormento.

El Cardenal no ha dicho la verdad. Mientras el arzobispado rechaza que los templos se conviertan en trincheras políticas, la Iglesia ya había asumido un papel político y ha estado negociando con el régimen. Negociar es un intercambio de ventajas. Sus viajes a Washington y a Europa lo delatan. Ha ido a pedir secretamente al gobierno estadounidense que levantara el embargo y a los europeos que modificaran la Posición Común. ¿A cambio de qué?

El Cardenal denunció a los esbirros policiacos la presencia de un grupo de opositores que en forma pacífica insistían en una iglesia en La Habana que el Papa ayudara a establecer un diálogo entre el régimen y la oposición. Parece que según el Cardenal negociar con el gobierno en Cuba es un asunto exclusivo de la Iglesia que excluye a la oposición.

También se comprende la razón por la cual El Cardenal no ofició una misa por el mártir Orlando Zapata Tamayo. Tampoco lo hizo por el opositor asesinado Juan Wilfredo Soto García, ni por el alma de esa mujer excepcional que fue Laura Pollán, fundadora y dirigente de las Damas de Blanco.

No tenia el Cardenal de Cuba ofrecer personalmente una misa por la salud de Hugo Chávez, socio de los dictadores de Cuba, enemigo declarado de la democracia en el mundo, cómplice de la teocracia terrorista de Irán y protector de narcotraficantes.

El Cardenal tiene fe en su pureza espiritual o simplemente cree que al final el que peca y reza empata

Publicado por Huber Matos Araluce
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