China, EE.UU. y el dilema del disidente ciego

Michael Bristow

BBC, Pekín

chen guancheng

El “abogado descalzo”, como se conoce al activista invidente Chen Guangcheng, abandonó el miércoles por la mañanaa embajada de Estados Unidos, donde había encontrado refugio la semana pasada, de acuerdo con la agencia de noticias estatal china.

La salida de Chen, según los reportes, se produjo por “su propia voluntad” y un empleado de embajada señaló que el disidente había sido transportado a un centro médico de la capital china.

Por otro lado, funcionarios chinos apuntaron que Chen había sido llevado a la sede diplomática “de forma anormal” y calificaron el incidente de interferencia inaceptable en los asuntos internos del país.

Sin embargo, hasta este miércoles, China y Estados Unidos parecían determinados a minimizar cualquier daño a sus relaciones por causa del activista, quien escaó de su domicilio, donde se encontraba bajo arresto, la semana pasada.

Esa huida, y las posteriores sospechas de que Chen estaba oculto en la embajada estadounidense, creó un problema diplomático entre los dos países justo días antes de que se dieran unas programadas reuniones de alto nivel en Pekín.

La renuncia a hablar públicamente sobre cómo están trabajando para resolver la condición de Chen sugiere que ambas partes intentaron que el asunto no pasara a mayores.

Vínculos problemáticos

embajada de EE.UU. en PekínExtraoficialmente se ha dicho que Chen está alojado en la embajada estadounidense en Pekín.

Las relaciones entre China y EE.UU. frecuentemente tienen problemas.

En años recientes ha habido disputas comerciales, palabras encendidas en Naciones Unidas y diferencias de opinión sobre derechos humanos.

Pero la relación entre las dos mayores economías del mundo parece haber mejorado recientemente, sobre todo desde que el vicepresidente chino, Xi Jinping, visitó EE.UU. a comienzos de año.

El secretario del Tesoro de EE.UU., Timothy Geithner, dijo en una entrevista en días pasados que la relación económica es “mejor de lo que era”.

Esa mejoría es quizá la razón por la cual ambas partes están manteniendo la calma en torno al caso de Chen Guangcheng.

Hasta este miércoles, China mantuvo un silencio absoluto, sin mención alguna en medios oficiales sobre el escape de Chen.

Silencios oficiales

secretaria de estado Hillary ClintonClinton, de visita en China, ha mantenido silencio sobre el caso.

Tampoco la secretaria de Estado, Hillary Clinton, (quien se encuentra en Pekín desde este miércoles) ni el presidente Barack Obama hicieron comentarios sobre el tema.

“Hillary Clinton parece como si quisiera enterrar el asunto”, dijo David Zweig, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong.

A algunos podría parecerle extraño, después de todo Clinton ha hablado frecuentemente sobre Chen y su arresto domiciliario.

Pero debido a que EE.UU. necesita la cooperación de China en una amplia gama de asuntos, entre ellos Corea del Norte, Irán y Siria, posiblemente haya calculado que es mejor resolver el asunto tan pronto como sea posible.

Chen ha dicho que no quiere salir de China. Cuando escapó del pueblo de Dongshigu, en la provincia de Shandong, dejó a su esposa, hijo y otros familiares.

Violación de soberanía

Shi Yinhong, profesor de relaciones internacionales de la Universidad Popular de China dijo que los líderes chinos se podrían molestar si se confirmara que EE.UU. ayudó a Chen a ingresar a su embajada.

“Una cosa es que ellos hablen sobre si Chen Guangcheng está siendo tratado injustamente, pero actuar es otra cosa. Legalmente hablando eso es una violación a la soberanía de China”, aseguró Shi, quien sin embargo dijo que el gobierno chino es “flexible y pragmático”.

China podría concluir que es mejor deshacerse de un activista que se ha convertido en una especie de causa célebre en su país natal.

Usualmente el gobierno chino neutraliza a disidentes y activistas prohibiéndole a los medios que los mencionen o deteniéndolos si se vuelven particularmente problemáticos.

Muchos de ellos son más conocidos fuera de China que dentro.

Pero Chen es diferente porque él es más popular en su país que muchos otros activistas.

El más popular

manifestación a favor de Chen en Hong KongLos lentes oscuros de Chen se han convertido en símbolo para muchos activistas chinos.

Chen fue enviado a prisión por más de cuatro años después de que defendió a mujeres que fueron sometidas a abortos y esterilizaciones forzadas.

El activista, de 40 años, fue dejado en libertad en 2010, pero era mantenido bajo constante detención en su casa y vigilado por decenas de policías vestidos de civil.

Las autoridades no dieron una razón legal para su detención, pero si pensaron que la gente se olvidaría de él se equivocaron.

Cientos de activistas y de personas ordinarias, inspiradas por la historia de Chen, visitaron su pueblo en un intento por conocerlo. Algunos fueron atacados.

También hubo una campaña en la que usuarios de internet colocaron fotografías de ellos mismos llevando los característicos lentes negros de Chen.

“Existe la posibilidad de que la causa de Chen pueda convertirse en una inmensa lucha por la justicia y la libertad en China”, escribió Jerome Cohen, de la Escuela de Leyes de la Universidad de Nueva York.

Pero eso es algo que China querrá evitar a toda costa.

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