¡SEÑORA!…¿Y SI VISITA A UN TRAUMATÓLOGO?.-

Se lo digo, porque todo lo que gira en su alrededor, se fractura. La Sociedad se ha fracturado; el Movimiento Peronista se ha fracturado; la CGT se ha fracturado; las relaciones diplomáticas con Gran Bretaña y el Paraguay, están fracturadas. La joda es que ahora la especialidad se ha dividido en tantas partes como reconoce el esqueleto humano; antes un solo traumatólogo le resolvía a uno todos los problemas…buá, se los resolvía o cuando menos lo operaba o lo enyesaba. Ahora, hay que recurrir a un especialista en manos, otro en codos, otro en hombros, en rodillas, en caderas, tobillos, cervicales, etc., etc. Y entonces la cosa se complica. ¡Tampoco puede Ud., pasarse el día monologando y visitando consultorios médicos!. ¡Joder! – como diría mi amigo José – es Ud., La Señora Presidente de la Nación.
Quizá, lo más atinado sería que visitara a un buen “curandero”. Esto por supuesto quedaría entre Ud., y yo. ¡Vea!, conozco uno por la zona de San Martín, Pcia. de Buenos Aires. ¡Sí!; es como que todos se encuentran por ese lugar, como las mueblerías por la avenida Belgrano, las casas de repuestos para automóviles por Warnes, las de sanitarios por Avenida Juan Bautista Alberdi o Avenida Juan B. Justo, etc. A éste que le propongo lo conozco personalmente, y a fuerza de ser sincero, más de una vez recurrí a él para pedirle por Ud.. No cobra nada por la visita…ya sabe como son… solo acepta cualquiera cooperación que se le quiera hacer llegar, a través de interpósita persona, o si prefiere, una vieja de muy mal aspecto que hace las veces de secretaria, escalón que obviamente podríamos evitar, tratándose Ud., de quien se trata, ¿comprende?. ¡Eso sí!, la única joda es que el tipo carece de helipuerto, de modo que o bien deberíamos aterrizar sobre la avenida principal del Municipio, y cruzar a pié la bocacalle, o ir directamente en coche…le digo que desde Olivos, con la custodia y las motos abriendo camino, no podemos tardar más de siete minutos en llegar. El gran problema es que de una u otra manera nos delataríamos y Ud., quedarían expuesta nuevamente al juicio mal intencionado de la oposición desestabilizadora y destituyente. Creo que lo mejor sería fuéramos los dos en un taxi, para lo que Ud., apenas debería colocarse una peluca color rubio, y de ese modo, eventualmente le confundan con Fátima Florez, la señorita que trabaja para Lanata. Qué cuál es el curriculum-vitae del brujo, me pregunta. Vea; me consta que tanto Boudou, como Abal Medina, Andrea del Boca, y la señora de Alperovich, le visitaron en su momento, y cuando todavía no eran nada, o estaban en el ocaso de su carrera, ¿qué le parece?. Me dice que lo va a pensar. ¡Se dá cuenta!; apenas se lo mencioné y ya ha conseguido que Ud., se ponga a pensar. ¡Ahora me dice que me vaya al carajo!. Como Ud. diga, Señora. Ya sabe que si necesita algo, no tiene más que golpear por tres veces la pared medianera. Solo permita que le recuerde algo, Señora…siempre está en pié y a su entera disposición, la visita a algún traumatólogo…en cuanto tenga que ver con “la especialidad”, lo dejo a su mejor criterio, Señora. ¡Ya lo sé; ya lo sé, Señora…me voy al carajo!.
Ricardo Jorge Pareja
parejaricardo@hotmail.com











































