Los dictadores Castro encuentran su chivo expiatorio


Escrito por Roberto Cazorla 

Desde que supe que el que conducía el carro cuando asesinaron a Payá, era su joven amigo, presentí que cargaría con la culpa. Por muchas razones, entre ellas, por ser de derecha, y con un cargo dentro de la juventud del Partido Popular y, por entrevistarse con el más representativo de la disidencia.

El Vía Crucis que le espera a Ángel Carromero le dejará huellas para toda su vida. Cuando se  dé cuenta de que está en el país más siniestro del continente, que su vida dependen de dictadores rapaces, pegará cabezazos contra el primer muro que encuentre. Lo que parecía que su visita iba a resultar unas simples vacaciones se ha convertido en la peor pesadilla. A los tres días de someterlo a una investigación (no se lo deseo a nadie), de tenerlo incomunicado, aplicándole las torturas psicológicas normales en un país comunista, los dictadores hijos de perra encontraron a su chivo expiatorio: ¡Ángel Carromero es el responsable del accidente! Era de suponer. Y es mentira. El par de genocidas miente. Ellos son los únicos responsable. Ni aunque Carromero se confiese culpable, siempre mentirá. Si lo hace es drogado y con el cerebro comido por los buitres del régimen. Recordemos el caso Padilla. Pensemos en  la película La confesión, del director Costa-Gavras, protagonizada por Ives Montand y Simone Signoret. En dicho filme se expone hasta qué punto son capaces los tiranos para lograr que un inocente se declare culpable. El método inventado y aplicado en la ex Unión Soviética durante más de 70 años, así como en la Cuba desgraciada y maldecida por las hermanastras, donde también se practica desde el 1 de enero de 1959. Método que le estarán aplicando al joven español y a su amigo el sueco Jens Aron Modig. Harán lo mismo que con Ochoa, que cuando se sentó en el banquillo pidiéndoles perdón a los asesinos y auto culpándose de los delitos, escenificó un espectáculo  humillante y mariconsón.  A Ochoa lo acusaron de la corrupción cometida en África por los dictadores con el fin de que no saliera a la luz la retahíla de crímenes, chantajes y tráfico de drogas controlado por Raulina Castro, etc. Los verdugos no podían aceptar que a la cúpula se le desprestigiara. Ocho y sus camaradas que fueron fusilados, demostraron ser pájaros del C. y de la cabeza.

Las paranoicas hermanastras consideran que el exceso de velocidad en una vía en reparación señalizada al efecto, la falta de atención al control del vehículo por parte del conductor y un frenazo abrupto causó el accidente.

“El equipo investigativo evaluó que Ángel Francisco Carromero Barrios debió conducir a una velocidad promedio superior a los 120 kilómetros por hora y que fueron su falta de atención al control del vehículo, y el exceso de velocidad”, dijo el Ministerio de Interior cubano en un comunicado el pasado viernes 27 de julio.

¡Mienten, hijo de P.! Digan que las carreteras en la isla, desde la Punta de Maisí al Cabo de San Antonio, son una M.; que no hay en el país una carrera asfaltada. Que toda Cuba es la más fiel demostración de lo que es un país tercermundista.

En el mismo comunicado exponen que “el tramo de la carretera en que sucedió el accidente está en reparación y por espacio de unos dos kilómetros no se encuentra pavimentada la superficie de rodamiento, lo cual lo convierte en una especie de terraplén con abundante gravilla, por tanto, muy resbaladizo”.

¡Una M. en la punta de un palo! Perros asesinos. Nunca se han preocupado por las carreteras, puesto que tener a casi 11 millones de cubanos temblando de miedo, no les deja tiempo.

Según el diario “La Razón”, “El análisis parcial arroja que el lugar es una vía recta que cuenta con buena visibilidad y que había una señal que indicaba la existencia de hombres trabajando en su mantenimiento”. ¡Farsantes!

Lo que aprovecharon para embestir el carro en el que iban Payá y  acompañantes. Quien lo embistió fue un ex miembro de la Seguridad del Estado, esbirro enviado por la cúpula.

Según Guillermo Fariña, si no era el próximo año, sería en 2014, a Payá le concederían el Premio Nobel de la Paz, suficiente para que los miserables Castro lo eliminaran.

Los dictadores ya han citado a un vecino (chivato y espía) que transitaba por el lugar en bicicleta a la hora del accidente (¡Qué causalidad!) y que dijo: “El carro me pasó a alta velocidad por al lado, con seguridad iba a más de 100 kilómetros por hora. Rebasó a un tractor”.

¡Que te vamos a creer, hijo de P.! Eres un chivato a sueldo. Tuviste que declarar porque, de lo contrario, te colgarían por los pinrreles.

Las torturas psicológicas ya han comenzado a causar efecto en el propio Carromero, pues según algunos medios de comunicación españoles,  ha dicho que: “no recordaba haber visto la señalización que alerta sobre el estado en que se haya la vía”.

Me imagino al infeliz joven debajo de una potente luz, como en la película La confesión, cantando La Traviata. El poeta Padilla cantó ¡Ay mamá Inés!, llegando a flagelarse ante los verdugos, como Ochoa.

La mayoría de los accidente en la isla son por culpa de las maltrechas carreteras que atraviesan el país, por lo que resulta el más peligroso del continente para manejar.

La abogada disidente Laritza Diversent dijo a “La Razón”, “Tras este informe el fiscal presentará cargos contra Carromero, que podrían desencadenar un largo juicio. Es seguro que se abra un proceso penal. Si se le culpa de homicidio podría enfrentarse a penas de uno a diez años. Carromero entró como turista en la isla, pero el Gobierno asegura que venía a trabajar. Además, le responsabiliza de no avisar de que viajaría al interior como marca el reglamento. Al entrar en Cuba ellos (los turistas) están obligados a cumplir las leyes, y las autoridades cubanas interpretan las leyes como entienden y Cuba no es un país seguro en ese sentido. Lo sabemos todos”.

“No avisar de que viajaría al interior como marca el reglamento”, me gustaría saber qué C. piensan los comunistas españoles que están sembrando el caos en las calles de España, y que gritan que “Cuba es ejemplo para el mundo”. ¿Se imaginan los hijos de P. que a España llegue un turistas y, si desea visitar Santander, tenga que pedir visado especial? Semejante aberración solamente existe en un país comunista.

Según fuentes del Ministerio del Interior cubano, Carromero podría abandonar en las próximas horas la estancia en la que se encuentra y ser trasladado a una cárcel cubana en la que estará con presos comunes. ¿Logrará sobrevivir el pobre muchacho? ¡Todavía hay quienes apoyan a las perras hermanastras! Todavía algunos llaman presidente a Rosa la China que, según me ha dicho un pajarito, ni se puede sentar de las hemorroides que padece. ¿Cómo se las arreglará…? ¿Quién y con qué se las habrá provocado?

Hasta el momento de escribir esta Espuela, madrugada del sábado 28 al domingo 29 de julio, el Gobierno de Rajoy no había dicho esta boca es mía. No quiero pensar que nos vaya a resultar tan cretino y miserable como Zapatero. Me niego a creer que Rajoy le tenga miedo a las garrapientas Castro. Es hora de que el presidente español y su embajador en la isla, inicien la labor que exige el caso. No pueden bajarse los pantalones ante la ninfómana Raulina.

La viuda e hijos de Paya mantienen su desconfianza hacia los peritos cubanos y han pedido que las investigaciones sigan para dictaminar si hubo  hostigamiento de otros vehículos. No les quepa duda, sufrida familia. ¿Qué ganarían con que los leprosos Castro le mostraran un montón de papeles diciendo que el culpable fue Carromero? Nunca dirán la verdad. No sería el único asesinato impune en la isla. Es costumbre.

Desgraciadamente Carromero lo tiene difícil, ya que este tipo de conductas están tipificadas en el Código Penal cubano en el artículo 177.

Según el experto español Jorge Urosa, “No existe ningún tipo de tratado internacional, ni instrumento jurídico que permita poder traer a Ángel Carromero a España para que sea juzgado en nuestro país y de acuerdo con nuestras garantías”.

El joven político español estará maldiciendo el momento en que llegó a tan macabra isla. Desde su detención no se le ha permitido asistencia letrada. Para mayor desdicha, han comenzado a salir testigos como ratas de alcantarillas afirmando que “el carro iba a demasiada velocidad”. Elemento entrenado por los dictadores. La típica chusma parasitaria.

Todo el mundo sabe que a Payá y familia les habían amenazado de muerte decenas de veces, que les han vejado con actos de repudio, hasta lanzarles  huevos en la puerta. Les han vigilado durante las 24 horas desde que presentó su Proyecto Varela.

Payá fue asesinado por los Castro, por eso están rebuscando en su propia M., para culpar al joven que manejaba. Lo tenían planeado y les está saliendo de maravilla. Los espíritus de Stalin y Maquiavelo les están asesorando para que salgan con las manos limpias de semejante crimen. Se J., porque el mundo entero sabe que son asesinos en serie… de una serie interminable de cadáveres.

Rajoy, desde ya estás moviendo tu C. celulítico y apuntando los  cañones hacia las perversas lesbianas Castro porque, de lo contrario, te auguro el mandato más corto desde que a España llegó la presunta democracia.

OJO: Al cierre de esta Espuela, Ángel Carromero ya tenía abogado. El Ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García-Margallo, anunció que la embajada española ha contratado los servicios de un letrado para asistir al joven, y que está alojado en dicho recinto, supuestamente territorio español. Esperemos a ver qué pasa.

Fuente:http://www.libreonline.com/

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