El socialismo de los caranchos ,por PEPE ELIASCHEV

Twitter: @peliaschev
Sólo unos pocos y cortos meses de respiro ante la inminencia del precipicio. Eso representó la decisión de la Cámara de Apelaciones de Nueva York posponiendo la obligación argentina de pagar el 15 de diciembre US$ 1.330 millones como condición para que los otros tenedores de los canjeados bonos emitidos bajo legislación extranjera pudiesen cobrar.
Típico de la Argentina del agonizante 2012 esto de vivir sin aliento y hamacándose entre supuestas batallas fundacionales, como la que el propio cristinismo viene encarando hace años para liquidar al Grupo Clarín.
En la misma semana en que la llamada burguesía industrial argentina le ofrecía una recepción clamorosa a la presidente brasileña Dilma Roussef, el Gobierno volvió a hacer de las suyas. Fiel a sus hábitos, tras recibirla a Dilma, Cristina Fernández volvió a dar parte de enferma para la cumbre limeña de Unasur, ahora alegando una “lumbalgia”, justo ella, que viene volando infatigable y semanalmente entre Buenos Aires y Santa Cruz hace casi diez años.
Los dos brasileños (Dilma y Lula) se han convertido en íconos de la clase propietaria argentina, que encuentran en ellos todo lo que escasea o, directamente, no existe en la Argentina
Lo cierto es que Roussef ratificó en la reunión de Los Cardales su condición de estadista sin paralelos en el hemisferio americano. La Argentina ya ha admitido de manera elocuente su Brasil-dependencia feroz.
Los hombres de negocios de la Unión Industrial ven en Dilma lo mismo que los ejecutivos de IDEA vieron en Lula. Los dos brasileños se han convertido en íconos de la clase propietaria argentina, que encuentran en ellos todo lo que escasea o, directamente, no existe en la Argentina: coherencia, seriedad, prudencia, previsibilidad, y ahora el poderoso aderezo de Dilma. El gobierno brasileño va en serio y sin anestesia contra la corrupción.
PRECIPICIO
Luego del fallo del juez Thomas Griesa en Nueva York, la Argentina marchaba directo a un nuevo default. La salvó la campana y ahora le dieron 90 días para formular una nueva estrategia judicial.
Eso es lo que la Argentina tiene que resolver ahora, cuando ya no puede seguir engañando o dilatando: ¿cumplirá o no este país los compromisos que tiene suscriptos? ¿Sopesa el Gobierno lo que implicaría un hipotético default nuevo para la economía argentina? ¿Tiene resuelto un desenlace final y sustentable al reclamo de los bonistas que se negaron a entrar en los canjes de la década anterior?
Como dice el economista Nicolás Dujovne con bienvenida frontalidad: “Como en la mayoría de las cuestiones de Estado, en este caso también el Gobierno ha adoptado una postura infantil. La Argentina aceptó allanarse a la jurisdicción legal de Nueva York no sólo cuando emitió sus bonos en los ‘malditos’ años ‘90, sino también al entregar los títulos resultantes de los canjes de 2005 y 2010. Gestiones de Néstor y Cristina Kirchner. Y vio con agrado durante muchos años la actuación del juez Griesa mientras éste rechazaba numerosos pedidos de embargo contra la Argentina”.
Cuando al final del día la causa del fondo NML logró que el juez Griesa y la Cámara fallaran contra la Casa Rosada, tras años de ser benévolo con la Argentina, el cristinismo calificó a Griesa de buitre sanguinario. Cristina reiteró la letanía peronista de toda la vida: “vienen por nosotros”, es una “conspiración desde el extranjero”, nos quieren disciplinar porque “somos el contra modelo”, y numerosas pamplinas del género, como si la Argentina siguiera pensando y actuando como hace 40 años. Cristina, como es habitual, no se privó de nada. La mujer no parece dimensionar los alcances que tiene la palabra presidencial. Al aludir a Griesa, se quejó de “colonialismo judicial”. Como dice Dujovne, esta actitud es “comparable a la de los niños que dejan de jugar cuando el resultado les resulta adverso”.
Es algo más que el estilo del Gobierno: es su núcleo identitario profundo. Lo exhibe con claridad Carlos Kunkel, padrino ideológico de los Kirchner desde los años ’70. Esta semana, en un acto para homenajear al presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, Kunkel le llevó de regalo una bandera de la época del rosismo del siglo XIX, con el lema escrito en la bandera de la Confederación: “¡Mueran los salvages (sic) unitarios!”. Kunkel, un devoto del rosismo más blindado, idolatra la noción de la suma del poder público con la que el rico estanciero dominó el puerto y las pampas de 1835 a 1852. Con la hegemonía de Justo J. de Urquiza, desde 1851 la tétrica consigna mutó en “¡Mueran los enemigos de la organización nacional!”. Pero un siglo y medio después de Caseros, monjes ortodoxos del kirchnerismo como Kunkel veneran ese rosismo al que quisieran revivir, incluyendo su terrible y ominosa proyección mazorquera.
El sofocón financiero se ha trasladado a febrero de 2013, pero no ha desparecido, ni mucho menos, porque si los nuevos plazos evitan por ahora el riesgo de un nuevo default, la Argentina ocultó que habría hecho el 15 de diciembre si hubiera debido pagar. Un default no es moco de pavo. Es sinónimo de cero crecimiento y más desocupación en 2013. Es un punto de inflexión doloroso e inexorable.
“Mientras esa incertidumbre persista y no se alcance una solución judicial o extrajudicial a la cuestión de la deuda, un puñal seguirá clavado sobre las posibilidades de retomar una senda de recuperación sostenida. Hemos visto un nuevo default desde demasiado cerca”, sostiene Dujovne.
IMPOSTACIONES
Es asombroso, pero nada de lo mucho de preocupante que hay en oferta pareciera inquietar ahora mismo al Gobierno. Cristina Fernández sigue apegada a su rutina de gestos escenográficos para una platea del más elemental “progresismo” setentista. Así, continúa con su plan de diversiones. Hizo una videoconferencia en cadena nacional con el boxeador hispano-argentino Sergio “Maravilla” Martínez y le entregó documento argentino y nuevo conchabo en el Congreso al español Baltasar Garzón, un hombre que se ve a sí mismo como un héroe internacional, e interviene ya abiertamente en la política argentina, cobijado por un oficialismo que lo adora. Esos son algunos de los pasos dados por una Casa Rosada en marcha hacia la fecha que el propio Gobierno santificó como la madre de todas las batallas, el mítico 7D.
Un default no es moco de pavo. Es sinónimo de cero crecimiento y más desocupación en 2013. Es un punto de inflexión doloroso e inexorable
Las impostaciones incendiarias provenientes de la Presidencia de la Nación no dejan de asombrar. En su 22ª cadena nacional por TV de este año (casi dos por mes), Cristina comparó al medio millón de jubilados que han iniciado juicios previsionales (más de 257 mil causas activas hoy), porque la Anses no les liquida sus haberes según marca la legislación previsional y la jurisprudencia de la Corte Suprema. Dijo literalmente que “últimamente se ha hablado mucho de jueces buitres y fondos buitres, caranchos, ¿no? Yo digo que los buitres y los caranchos no están solamente afuera, hay también adentro y muchas veces se lanzan sobre el Estado, porque es muy fácil hacer socialismo, justicia social con la plata del Estado. Sería bueno que también cuando toman decisiones sobre el sector privado actuarán con la misma rapidez”.
De modo, que ya se sabe, los jubilados son los buitres. Tal vez Cristina no recordó mientras hablaba por TV que hace apenas un año su propia madre, Ofelia Wilhem, demandó al Estado porque le liquidaron mal en 2008 y la sentencia le fue favorable. Como se sabe el 71% de los jubilados recibe mensualmente la mínima ($ 1.879) y hasta hace menos de un año, el Pami les “daba” un subsidio a la pobreza de… ¡$ 45!
En vísperas de un 7D cuyo desenlace puede terminar asombrando a muchos, dentro y fuera del Gobierno, las palabras, los gestos y sobre todo las estériles desmesuras siguen prevaleciendo en un país que se va a dormir cada noche sin saber qué pasará mañana.












































La maldad de la ignorancia (no tiene precio ni Límite)
Lo mas ridiculo Kunkel ,parece que ahora es rosista !
Un comentario ácido sobre la relación Argentina-Griesa en
http://bizcochocongrasa.wordpress.com/
Lo lamentable de lo que nos sucede es que la actitud infantil no se limita al oficialismo sino que nos abarca a todos como una “esencia” nacional.
Tanto oficialismo como oposición, además de parte de la población y parte del periodismo, discuten cosas viejas: heridas abiertas y nunca sanadas desde fines de la década del 50 con los inicios de movimientos que luego darían por resultado organizaciones como Montoneros.
Tenemos un oficialismo que gobierna, con mentalidad de los 70 un país de los 60 cuando ninguna de esas cosas existe ya.
Tenemos una oposición que no se opone. Una oposición que debiera cumplir su rol de proponer alternativas, representar los intereses de las minorías ya que los ganadores de las votaciones se ocupan de las mayorías principalmente. Pues el oficialismo se ocupó de minorías para acaparar votos y formar poder mientras la oposición trató de alinearse con las mayorías. Está todo el revés.
La oposición no plantea soluciones alternativas porque no plantea soluciones, no denuncia, no publica, no dice, no trabaja. Tan sólo es cómplice.
Esta es una democracia que no escucha al pueblo… ¿? !¡ ¿?
Esta es un república que no respeta las leyes ?¿ !¡ ¿?
Las instituciones no existen. Las que existían se corrompieron o se fueron del país.
Y nosotros Adri: nosotros, el pueblo, seguimos haciendo NADA.
Seguimos esperando que pase algo milagroso que nos saque de esta locura.
En el 2001 peticionamos: “que se vayan todos” (ya no nos importaba cómo seguiría la cosa, simplemente que se vayan todos) y no se fue nadie. Nadie nos contestó siquiera. Callamos por 10 años más.
Marchamos orgullosamente el 8N en paz, peticionamos a nuestros representantes. Esta vez nos contestaron algo: “que nos busquemos un representante” y “que si nos gusta esto votemos otra cosa en el 2015″.
Adri: sigo queriendo que se vayan todos. Quiero que el pueblo se junte y busque personas limpias, buena gente, gente que entienda que la función de gobierno implica olvidarse de uno mismo y pensar en todos, en el país (organiación), en la nación (población), en el estado (administración) y utilizar estos medios para construir lo que dice nuestra constitución “promover el bienestar general”.
Quiero ver en las sillas del gobierno a personas simples, conocedores de su rubro como es un ama de casa en economía, como es un industrial en industria, como es un trabajador en el ministerio de trabajo, un policía o un militar en seguridad…pero, fundamentalmente, no vamos a cambiar nada con belicosos que en lugar de trabajar piensan todo el día en la nueva maldad que van a hacer mañana. Quiero gente que piense en mejorar, quiero gente sana porque estoy cansado de estos enfermos que históricamente nos gobiernan. Las ideas políticas no son malas, no son mutuamente excluyentes (un país capitalista como el Reino Unido puede tener un sistema de salud socialista sin problemas) El único problema es la calidad de gente.
Nosotros, el pueblo, tampoco tenemos la calidad de gente que es capaz de hacer de su territorio un país. No actuamos, paritipamos, peticionamos, juzgamos y pedimos leyes para nuestras necesidades como corresponde a una democracia. No denunciamos ni hacemos juicios politicos a la infinidad de delincuentes que están en el gobierno cuando dejan de respetar las leyes, cuando presionan a los jueces, cuando se venden al extranjero, cuando roban para sí mismos.
Tuvimos la suficiente calidad para marchar el 8N, pero no la tenemos para continuar organizándonos: darle forma a las frases de los carteles por medio de consignas que detallen lo que queremos que hagan y juntar firmas para pedirlo formalmente, por ejemplo.
Marchamos el 8N. Terminó ahí. Si no pasa nada ya no es culpa nuestra. Esto no es un pueblo, no tenemos calidad de pueblo como para merecer algo mejor.
Pero algunas personas están despertando. Se ven solas, sin esperanzas, sin organización de ninguna clase, sin posibilidad de experesión, sin posibilidad de justicia, siendo “tontos” si son honestos…
Mientras tanto, los vagos que viven de subsidios están comenzando a notar que la guita se acaba, que se les corta la joda y van a salir a romper todo.
No veo que esto termine bien. Pero quizás no ser importante si bien o mal, quizás ya no sea importante el “como”, quizás lo único importante es que se termine. Aunque tengamos que comenzar nuevmente desde la caverna y el garrote.
Javier ya te estoy siguiendo,coincido con tu comentario!no tengo nada que agregar lo dijiste todo!
Gracias Adri !!!
Perdón por la catarsis, creo que hoy me harté un poco.
Pero ya estoy bien, tengo puesto el chaleco blanco, sobre mi cama flota un frasco de clonazepam con una sonda que se inserta en mi vena.
La presión ya me bajó de 60 a 40 y sigue mejorando.
Y ya pude escupir el hueso de latex que dejé todo mordisqueado después del electroshock.
No es fácil ser argentino…
Abrazo y hasta siempre.
Bienvenido ,ya estas en el blogroll,lastima que no tienes imagen o avatar!para que te vean mejor!
Lo que escribes es lo que pienso!
Es un simple analisis ,para llevar en el bolsillo como recordatorio,de nuestras no ultima decada de mas de seis ,en donde los unicos que se han juzgado ha sido un grupete de militares ,en esta Argentina nadie va preso y menos los politicos!