Ley de medios: lo que menos busca en la pluralidad de voces ni la federalización de los contenidos

El Gobierno ordenó levantar del prime time, la programación local de 48 emisoras AM, pertenecientes a Radio y televisión Argentina (RTA) y sustituirla por un programa de Luciano Galende.Esto le deja reducido a solo 2 horas, el espacio matinal para la producción local. La primera mentira al desnudo de cómo el gobierno busca imponer la propaganda política, usando el ardid de la Ley de Medios. El único problema que enfrenta es, algo que no puede dominar: la voluntad de la gente de cambiar el dial.

En el ánimo por imponer su única voz como generadora de noticias y difundidora de consignas políticas del gobierno, el Ejecutivo nacional sacará del aire los programas centrales locales de 48 emisoras estatales (RTA)y en su lugar emitirá un programa llamado “Mañana más” en horario central, conducido por el periodista ultraoficialista, conductor de 678, Luciano Galende, informa hoy el diario La Nación.

De esta manera el gobierno contradice explícitamente el espíritu de la Ley de Medios que la impulsó argumentando que uno de sus fines era la pluralidad de voces y la federalización de los contenidos locales. Contrariamente a lo estipulado el la propaganda previa a la convalidación legislativa de la norma, el gobierno nacional se queda con los horarios centrales de esas radios, en lo que se denomina prime time que va de 09:00 a 12:00hs, dejando para la producciones locales de 07:00 a 09:00hs.

El cambio alcanza a 40 radios nacionales en capitales de provincia y zona de frontera y a 8 emisoras comerciales del Estado, generando un malestar profundo en las provincias donde estas emisoras cumplen un rol clave en materia de comunicación y servicios, además de realizar un aporte significativo desde lo informativo, toda vez que están orientadas al desarrollo de los temas locales, regionales o provinciales y a partir de esta decisión, perderán esa posibilidad, cediendo en este caso el espacio a un programa emitido desde Buenos Aires que, quienes analizan las perspectivas, es el escalón previo para abonar el campo comunicacional para la propaganda política del gobierno de cara a los próximos años electivos.

Los trabajadores de estas emisoras, especialmente de las radios comerciales, ya han hecho escuchar su protesta y se declararon en Alerta y movilización emitiendo un comunicado advirtiendo el conflicto que se viene.

Altamente deficitarias, las emisoras comerciales del Estado -algunas de las cuales fueron fundadas por el prócer de la radiodifusión argentina Jaime Yankelevich, dice La Nación, se mantuvieron hasta ahora con la venta de espacios publicitarios y fueron relativamente autónomas con un vínculo formal con la extinta Secretaría de Medios de la presidencia. Desde que pasaron a formar parte de RTA, los sueldos son pagados directamente por el Estado mientras que los costos operativos (energía, servicios, alquiler de edificios) son cubiertos por la comercialización de publicidad. Sin embargo, perdieron completamente su autonomía.

No obstante está claro que la voluntad final en este asunto la tiene el público que, seguramente ante el avasallamiento del gobierno sobre sus programas locales, evitará generarle audiencia, pero esto no es un problema para quien utiliza los dineros públicos para solventar los déficit. (Agencia OPI Santa Cruz)

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