Luciano Garbellano, ahora productor teatral, denunció que Héctor Magnetto y Sergio Schoklender intentaron comprar su película sobre Norberto Oyarbide y los prostíbulos para hombres.

Garbellano no muestra su película sobre Oyarbide y denuncia a Magnetto y Schoklender

El Juez y la recordada imagen de Spartacus

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- Luciano Garbellano filmó una película -producida por él- sobre los clubes nocturnos para hombres que regenteaba y donde asistía habitualmente el juezNorberto Oyarbide, entre otros.

Esa película sería la versión cinematográfica del libro Spartacusdonde Garbellano revelaba los nombres de los famosos que eran habitués de los cabarets de hombres. La cinta lleva el nombre de «El Juez» en alusión a Oyarbide.

Con el libro, Garbellano hizo mucho dinero, lo admite como así también dijo este 25/11 que cometió“muchos errores”, que tendrían que ver con la decisión de a quien incluir en la ‘obra’ que llamativamente nunca se reimprimió.

Según Garbellano, 15 salas de cine y 2 distribuidoras estarían interesadas en la proyecciónLa pregunta es por qué no la estrena si hace 4 meses estaría lista y de hecho en Youtube (ver video adjunto) se puede ver el trailer que data del 31/07 de este año. La excusa que ahora da el productor teatral es que cerca de las fiestas de fin de año no es recomendable el estreno.

En una entrevista realizada viernes 25/11, por el programa Ahora es Nuestra la Ciudad, de Luis Gasulla y Sebastian Turtora, el productor lanzó una denuncia escandalosa que involucra a Sergio Schoklender y a Héctor Magnetto, el CEO del Grupo Clarín. Y en otro filme apunta al ex presidente de River Plate, José María Aguilar por el caso de los hermanos Schlenker.

Sobre River, Garbellano cuenta que filmó “Los borrachos del tablón” para relatar -según él- cómo el ex presidente del club le hizo una “cama” a los hermanos Schlenker que derivó en su «injusta» condena, a la vez también ilustra la historia de la barra de River.

Pero “El Juez” es la película central. En la entrevista radial afirmó que Clarín lo intenta extorsionarcon ese Magnetto que ha tragado tanta leche que tiene cáncer de garganta”.

Precisó que el periodista del diario, Nicolás Pizzi, le hizo el ofrecimiento de comprar “El Juez” y además desmiente las palabras del periodista sobre que Schoklender sea su abogado.

Dice Pizzi en su nota de este 25/11: “Sergio Schoklender está dispuesto a todo en su batalla de fondo contra el juez federal Norberto Oyarbide. Ayer (24/11), asumió formalmente la defensa del empresario de la noche Luciano Garbellano , que saltó a la fama por regentear el prostíbulo Spartacus, donde solía concurrir el magistrado, entre otros famosos ilustres”.

“El ex apoderado de las Madres intenta reactivar la investigación sobre el atentado que sufrió Garbellano en 1998, cerca de Campana. Además, se puso al hombro una campaña para llevar a la pantalla grande un proyecto de película del empresario sobre la vida del magistrado. ‘Pedimos el desarchivo de la causa porque estamos en condiciones de aportar nuevos elementos de prueba’, le dijo anoche a Clarín el propio Schoklender”.

Pero Garbellano dice que su abogado es en realidad Víctor Estinfale y agrega que Schoklender intentó, igual que Clarín, comprarle el filme en el marco de otro escándalo, el de la defraudación al Estado en la construcción de las viviendas del Plan Sueños Compartidos de las Madres de Plaza de Mayo, causa que está bajo la investigación de Oyarbide.

La película muestra también lo que Garbellano escuchó de boca del Juez entre los años 1994 y 1998, cuando ambos eran socios de los prostíbulos e incluso precisó que el trailer de esa película estuvo publicado en el portal de Clarín, ahora ya no disponible.

Yo levanto el teléfono y Fulano va al cementerio”, contó que solía decir el Juez en relación al manejo de la competencia en el negocio de los prostíbulos.

El estreno de «El Juez» parece que quedará para 2012 (¿se estrenará alguna vez o será más redituable no hacerlo?), según lo que declara Garbellano, un hombre que habría tenido notables vínculos con la Secretaría de Inteligencia, algo que podría explicar su impunidad y supervivencia.