El almirante que velaba por el Che

Una historia poco conocida del Che revela el oculto nexo con el almirante Raúl A. Lynch, miembro de su familia y embajador en Cuba del régimen militar que derrocó a Perón.

Rogelio García Lupo. PERIODISTA.
Raúl Lynch se portó bien, desde lejos”.

Raul Guevara con Fangio 1958 La Habana,Cuba

Embajador Raul Guevara y Fangio 1958,Cuba.
Esta es una de las escasas referencias positivas que el Che comenta en la correspondencia con su madre, Celia de la Serna, mientras permanece preso en México en 1956. La familia Guevara Lynch estaba en esos días agitando a todas sus relaciones para obtener la libertad de Ernesto Guevara, encarcelado en México en las semanas previas al desembarco de Fidel Castro en Cuba.

El padre del Che, al recordar muchos años más tarde los momentos que vivió cuando se dijo que todos los revolucionarios habían muerto el mismo día del desembarco, escribió: “Yo tenía contactos con el gobierno que presidía el general Aramburu. Me dirigí a su secretario particular y pedí ser recibido por el presidente (…). El general Aramburu intervino y la cancillería argentina se movió con rapidez”.

La angustia dejó paso a la alegría de toda la familia cuando sucedió lo que el padre del Che narró del modo que sigue:

“El secretario del Ministerio de Relaciones Exteriores (…) me recibió en su despacho (…) y me dijo lo siguiente: Acabo de recibir un cable de la Embajada argentina en La Habana que dice así: El doctor Ernesto Guevara de la Serna, según averiguaciones de esta embajada, no se encuentra ni entre los muertos, ni entre los heridos, ni entre los prisioneros hechos por el ejército de Batista”.

En sus memorias, el padre del Che, Ernesto Guevara Lynch, omitió consignar el nombre del embajador argentino en La Habana que había enviado el mensaje que tranquilizó a su familia. No era otro que el mismo “Raul Lynch (que) se portó bien , desde lejos”, ya en 1956.

Raúl Lynch era primo del padre del Che y es sugestivo que no haya merecido una mención en la obra de éste, donde figuran detalladamente otros 26 miembros de la familia. El libro, escrito en 1981, apareció cuando aún vivía Raúl Lynch e, indudablemente, la gratitud del autor hacia su primo, el embajador argentino en La Habana que removió cielo y tierra para saber si el Che estaba vivo, consistió en silenciar su nombre. Lynch falleció en 1986.

¿Quién era Raúl Aureliano Lynch?

Desde octubre de 1955 Lynch ocupaba la embajada argentina en Cuba, aunque no era diplomático sino contraalmirante, aviador naval y jefe de estado mayor de la infantería de marina. Había participado en el levantamiento militar del 16 de junio de 1955, cuando ya estaba en situación de retiro desde el año anterior, a causa de su ostensible antiperonismo.

Lynch fue un hombre de confianza del almirante Isaac Rojas, el líder de la marina de guerra sublevada contra Perón y era considerado como un nacionalista dentro de la Armada. En 1939, Adolf Hitler lo había condecorado con la Cruz del Mérito de la Orden del Aguila Alemana y en 1949 el general Franco lo honró con la Cruz de Mérito Naval de España.

El contralmirante Lynch estaba en inmejorables condiciones para llevar adelante las averiguaciones sobre la suerte del Che, primero en México, cuando estaba preso, y después en Cuba, donde se lo dio por muerto.

Según escribió Hilda Gadea, la peruana esposa del Che, ella fue completamente desautorizada por él cuando sugirió apelar al contraalmirante Lynch para que gestionara discretamente su libertad. Fidel Castro había aprobado esa idea, pero cuando el Che la conoció, su reacción fue inmediata: “¡De ninguna manera!” —dijo. “Yo quiero el mismo trato que los cubanos”.

En conclusión, Guevara permaneció más tiempo encarcelado en México por su negativa a aceptar la gestión diplomática a su favor que su pariente estaba dispuesto a emprender. Pero en una carta a su madre, el Che, si bien no identifica a nadie, señala que las intervenciones para obtener su libertad también estaban condicionadas: “Todos podían ayudar pero a condición de que abjurara de mis ideales”, escribió. En consecuencia, pidió que abandonaran las gestiones, aunque sin puntualizar cuáles.

El parentesco del Che con el contraalmirante Lynch había despertado, sin embargo, la curiosidad de la inteligencia de los Estados Unidos. En el primer informe exhaustivo sobre la personalidad de Guevara, redactado el 13 de febrero de 1958, la CIA recogió la información que lo menciona. Fue suministrada por uno de sus agentes, quien posiblemente estaba infiltrado entre los revolucionarios.

“Che dijo relativamente poco sobre su entorno personal” —dice el texto de la CIA— “y dice que su tío, a quien identifica como Guevara Lynch, es o fue embajador argentino en La Habana, Cuba, y es oficial naval”. Este documento, años más tarde desclasificado en Washington, muestra una corrección manual sobre el nombre Guevara Lynch: Ahora corrige por Raúl A. Lynch y la continuación del párrafo fue suprimida.

Los caminos del contraalmirante Lynch y su pariente el Che volvieron a cruzarse el domingo 23 de febrero de 1958, cuando Juan Manuel Fangio fue secuestrado por el Movimiento 26 de Julio, horas antes de disputar el Segundo Gran Premio de Automovilismo de Cuba, en La Habana. Fangio fue secuestrado en el Hotel Lincoln de la capital cubana por un comando que buscaba publicidad internacional para la causa revolucionaria. La foto de Fangio, cuando fue liberado por los secuestradores, dio la vuelta al mundo: a su lado, el contraalmirante Lynch sonreía satisfecho por el final feliz. El secreto rodeó la negociación que permitió la liberación de Fangio, hasta nuestros días, pero nunca se mencionó al Che.

En 1959, cuando los revolucionarios entraron en La Habana y el Che ocupó la fortaleza donde se juzgó sumariamente a los militares y policías que habían sostenido al dictador Batista, el contraalmirante Lynch ya no estaba en la embajada argentina. Es poco probable que ambos volvieran a mantener algún contacto, y el marino que “se portó bien” sobrevivió casi veinte años al guerrillero a quien tuteló “desde lejos” porque, aunque comunista, de todos modos, era de su familia.

Fuente:http://edant.clarin.com/

Mi agradecimiento a Simon Jose  por hacerme llegar esta publicacion del ano 2002 ,en Argentina ,por el Diario Clarin.

todo un documento.Adri Bosch

8 comentarios en “El almirante que velaba por el Che

  1. Mi estimada Adri,
    El agradecimiento es recíproco por la publicación de este artículo, pues ello “me da pie” para escribir mi opinión basada en un análisis de algunas informaciones oficiales sobre la muerte del “Che”. Y es una opinión que todos los argentinos deben conocer.
    Cuando estamos bajo el poder de un gobierno totalitario, una tiranía como la castrista, donde todo se basa en la mentira, manipulación de la información y astucias con el objetivo de mantener la opinión pública bajo un control que garantice la permanencia en el poder, solo nos queda la posibilidad de analizar los detalles de todas las informaciones, unirlos donde se pueda y así llegar a conclusiones lo mas cercanas posible a la verdad.
    Ese, como tantos otros, es el caso de la historia de la muerte de Ernesto Guevara de la Serna, el llamado “:Che” Guevara.
    Como tengo nuevos lectores y voy haciendo nuevos amigos, debo darles algún dato de mi “curriculum”.
    Soy graduado en “Infiernología” y poseo un Doctorado en “Astucia Castro-Comunista” otorgado por la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad “Combinado del Este”.

    Mucho se ha hablado y escrito sobre estos hechos. Yo me referiré solamente a determinados detalles.
    Lo primero a tener en cuenta es que, por artículos publicados en Cuba a veces con años de separación, pude llegar a saber que Castro no le dió a Guevara todos los hombres que este pidió
    y si le dió otros hombres que Guevara no pidió.
    DE DONDE SE DEDUCE QUE QUIEN HIZO LA SELECCION DE LOS HOMBRES QUE ACOMPAÑARIAN A GUEVARA….FUE CASTRO.
    Ahora bien, siempre se ha dicho que Guevara fue enviado a una trampa para que muriera y convertirlo en “héroe y martir”, en un símbolo de lucha, y a la vez “quitarse del camino un estorbo” para los planes unipersonales de Castro.
    Y aquí hay uno de los dos detalles de mayor importancia en todo esto:
    Los compañeros de Guevara también fueron enviados a una trampa para que murieran. Eran hombres muy conocidos dentro de las fuerzas armadas castristas y tenían mucho prestigio dentro de sus allegados y subordinados.
    Castro se quitó de arriba varios hombres que más adelante no hubieran apoyado su proyecto y hubiesen provocado una hecatombe dentro de la estructura de poder castrista.
    Pero vayamos al mas importante, la muerte de Guevara.
    Es de todos conocido, desde el principio, que la CIA persiguió a Guevara por Africa y por América. Y QUE LA CIA Y EL GOBIERNO NORTEAMERICANO PRESIONARON, TODO LO QUE PUDIERON, AL GOBIERNO BOLIVIANO PARA CONSERVAR A GUEVARA CON VIDA.

    Unos tres aÑos después se publica en Cuba el “Diario del Che en Bolivia”. Aquello provocó una investigacion en Bolivia porque el “Diario” debía estar en manos de la inteligencia boliviana.
    Esa investigación encontró que un mayor de la inteligencia boliviana había “sacado” el diario y se lo había entregado a Antonio Arguedas.
    Ese mayor confesó después que el siempre fue comunista y que entró en el ejército cumpliendo orientaciones del partido comunista porque ellos debían estar infiltrados en todas las instituciones del país.
    Antonio Arguedas, que en ese entonces era Ministro del Interior, confesó ser quien había hecho llegar el Diario a Castro y que era amigo personal de Coco e Inti Peredo.
    Y aquí esta el detalle, como diría Cantinflas.
    Si la CIA y el Gobierno Americano presionan todo lo que pueden para que no maten a Guevara, si el Ministro del Interior era un agente de Castro, si oficiales de Inteligencia eran agentes de Castro, como es posible que estas personas no hayan incidido en el presidente Barrientos para conservar a Guevara con vida y, en lugar de eso, Guevara es ejecutado al poco tiempo de ser capturado SIN SIQUIERA HABER SIDO INTERROGADO POR LOS OFICIALES DE INTELIGENCIA BOLIVIANOS. Un hombre que, logicamente, debía tener muchas informaciones que aportar a una investigación de este tipo y que, por añadidura, al momento de ser capturado dijo: “NO ME MATEN. YO SOY EL CHE. YO VALGO MAS VIVO QUE MUERTO”
    De donde se desprende que estaba dispuesto a cooperar con todo lo que sabía para evitar ser ejecutado.
    Y de todo esto se desprende que quien realmente dió la orden de ejecutar a Guevara fue, precisamente…..Fidel Castro. “MATENLO ANTES QUE HABLE”.

    Espero que muchos lectores se dediquen a buscar detalles sobre estos aspectos, que son muchos, y asi llegarán a conclusiones muy interesantes.

    Un abrazo cubanísimo,
    Simón José Martí Bolívar.

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  2. Adri;

    Hice click en “Acerca de Mi” para ver tu perfil.
    Muy bonito. Tal como te dicen, eres una cubanaza.
    Muy buenos y merecidos los comentarios donde te elogian y te agradecen.
    Y yo, ¿qué te puedo decir?,

    ADELANTE. JUNTOS. (palabras de José Marti a los cubanos preparando la guerra).

    Un abrazo cubanisimo,
    Simon Jose.

    PD: Te debo algunos acentos. Cuando oprimo la tecla Alt todo se me borra.

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  3. Pingback: Bitacoras.com
  4. Estimados, soy nieto del Almirante Raúl A. Lynch, a mucha honra por cierto. Tengo entendido que Ernesto (Che), no murió como cuenta la historia, sino que murió esperando ser interrogado, y debido a su hemorragia, es que no pudieron mantenerlo con vida, una vez muerto, simularon su fusilamiento……. Esto me lo contó de prmera mano, uno de sus vigiladores, que en esos días era soldado del ejército Boliviano. Al día de hoy, este Señor esta vivo y puede contar esta historis con lujos de detalles. Saludos, PLS.

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    1. Bienvenido Patricio ,mis respetos a ud y su abuelo.
      Si la historia es tal como ud comenta ,este Sr podria difundirla por las Redes y canales periodisticos mas importantes del mundo.
      Su abuelo lo sabe ,ud lo sabe ,ahora lo publica en el blog ,cuantos quisieran obtener esta noticia?pero como todo se necesitan pruebas y como siempre la historia ,las escriben los que tienen …..como decimos los argentinos ¨la manija¨

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      1. Podríamos combinarlo, no será fácil. Hay que tener en cuenta el origen de este Sr., en aquellos tiempos muchos desertaban del ejército y emigraban hacia La Argentina…….. Lo conversaré con el y me pondré en contacto nuevamente. Una noticia parecida a lo que le cuento, salió publicada hace muchos años en una arevista Brasilera, contando lo mismo que yo sabía.

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