Casi nada nuevo, y todo lo malo potenciado enormemente, con descaro, sin ningún tipo de reserva. Lanzados, desbordados por la codicia: Más dinero y más poder

 

 

El show de los mentirosos …

En 2003 todavía estaba fresco el recuerdo de la corrupción menemista, y del desorden duhaldista, y dentro de esas dos versiones, la débil y muy expuesta delarruísta. Todo ello mezclado, más la pelea por el poder, entre EDUARDO DUHALDE y CARLOS MENEM, posibilitó el desembarco del kirchnerismo a Buenos Aires. De otro modo, y en una Nación ordenada, con su pueblo medianamente informado y formado, dicha expresión no habría llegado a manifestarse nunca en la Argentina.

El punto ahora, es que probablemente la ciudadanía vuelva a cometer otro error, el año próximo, sobretodo si sigue permitiendo que le mientan. Los argentinos han venido aceptando falsedades, y hasta “sobre-tolerándolas” – si se acepta esta expresión-, en las gestiones kirchneristas. Un sinnúmero de falacias, que la población digirió sin demasiados atragantamientos.

Tanto NÉSTOR como CRISTINA KIRCHNER han sabido utilizar convenientemente ese recurso de las falacias en sus respectivos Gobiernos. La idea ha sido siempre engañar, y no sólo por una conveniencia puntual que llevaba a presentar tal recurso, a la ciudadanía, sino por el engaño mismo, incluso hecho ostentosamente, como para debilitar y humillar más a la población. Es como robar o golpearle a alguien, pero además, haciéndoselo notar, como alardeando impunidad y poder extremo.

Pero si se comprende la estructura de la falacia, como recurso de la lógica, será más fácil descubrir las mentiras. Dice el diccionario de la RAE (Real Academia Española de la Lengua), que falacia es un argumento falso pero aparentemente verdadero, para inducir a error o engaño. El kirchnerismo siempre engaña distrayendo con un tema menor, para que la atención no llegue a descubrir el tema mayor, de su interés.

Y así lo hace, por ejemplo, cuando arma proyectos de Ley que le conviene. O cuando presenta a figuras de mediana aprobación en la población, aunque la hayan conseguido tramposamente, para sentirse avalados por las mismas, y así seguir engañando …, porque la mentira es la esencia de la vida de los kirchneristas, y su estrategia para sobrevivir y enriquecerse, a costa del Estado.

En este momento, el kirchnerismo está concentrado en tratar de conseguir dos propósitos que no son menores para ellos, a la hora de mantener la impunidad jurídica para el futuro, y con ella el resguardo ante las amenazas que se ciernen sobre sus cabezas.

Uno de ellos apunta a que se acepte el nuevo Código Penal, para lo cual una vez más utilizarán recursos engañosos, para hacer pasar lo que de fondo ellos necesitan, al margen de las barbaridades jurídicas que el mismo contiene, a tal punto que puede decirse, como ya lo hizo oportunamente este Portal, que si el Gobierno y sus cómplices consiguen la aprobación del nuevo Código, dejarán campo minado en la Argentina.

Hace apenas 48 horas, EUGENIO ZAFFARONI, como siempre impulsando la aprobación del citado Código, dijo que el mismo no puede ser debatido en la calle o en los Medios, aspirando, por consiguiente, a que las reuniones donde se hable sobre el tema, se manifiesten sólo en lugares acondicionados por el Gobierno, en donde asistan y sólo se escuche a sus “militontos” o sujetos pagados por el mismo. Algo bien reñido con la democracia, por cierto …
En este caso del Código Penal, quienes hayan comprendido la falsedad en los argumentos oficiales, deberán simplemente remarcar que nadie oficialmente hasta hoy pudo desmentir la versión varias veces publicadas, de que el nuevo Código incluye la quita o importante reducción de penas, en 146 delitos, y que otorga una gran discrecionalidad a los Jueces para que apliquen menores penas, tal como hasta ahora lo han venido haciendo, con las terribles consecuencias que están a la vista. Negar estos argumentos es ir absolutamente contra la verdad.

Y finalmente, por sólo poner un caso más, de lo que buscan en el Gobierno, siempre utilizando falsas excusas, es la gran campaña que ahora el mismo lanzó, mostrándose sensible a las molestias que durante once años de kirchnerismo, provocaron los descontrolados piquetes. Lo que le preocupa, verdaderamente, es que comiencen a manifestarse en el país, concentraciones y marchas al estilo de lo sucedido en Venezuela, en protesta de la gestión kirchnerista. Esa es la verdad y no lo que aparenta ser …

Fuente: Enfoques Positivos