Llorar por Cristina

La ex presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner podría estar en serios problemas. El 13 de abril, ella vendrá antes de que un juez federal para responder a preguntas en una sonda de manipulación de la moneda, que forma parte de múltiples investigaciones que ya han dado lugar a la detención de dos de sus amigos cercanos y socios de negocios. Los problemas de Cristina se enmascaran en parte, por los documentos de Panamá, la cual da a conocer una empresa inscrita en el nombre del padre del presidente Mauricio Macri. Según las primeras informaciones, la compañía ganó ningún dinero, fue declarado a las autoridades fiscales argentinas, y Macri no era accionista, por lo que el daño a él es probable que sea superficial.

Múltiples acusaciones contra Kirchner, sin embargo, pueden pegarse. Su dólar vendido esquema fue un esfuerzo para apuntalar el peso argentino. Se trataba de la venta de derivados en base a las ventas futuras de las reservas en dólares de los Bancos Centrales a valor inferior al del mercado, lo que resulta en pérdidas sustanciales para el Banco Central. El único punto brillante para Cristina es que ella está siendo acusado únicamente de la política monetaria horrible, no fraude. No tan afortunados son otros dos ex funcionarios, Alejandro Vanoli, antes de que el banco central de Argentina, y el ex ministro de economía Axel Kicillof. Ambos son sospechosos de beneficiarse personalmente de la operación desastrosa.

Cristina ya había tenido un mal año. Desde que dejó el cargo en diciembre, su influencia dentro del partido peronista ha sido erradicada. Ella presionó fuertemente contra el acuerdo de febrero 29 de de Macri con el enlace argentina en default “hold-outs” (o “buitres”, como ella prefiere llamar a los acreedores internacionales), pero fue rechazado por destacados miembros de su propio partido. “Nadie me presiones,” dijo Miguel Pichetto, jefe de la bancada peronista Senado. “No podemos aguantar con una política que es una continuación de lo que hizo Néstor y Cristina Kirchner”, agregó.

Al final, el Senado argentino aprobó el acuerdo el 31 de marzo con una votación 54-16. El abandono de las políticas de medio dedo de los Kirchner frente a los acreedores extranjeros es algo más que una afrenta a Cristina;puede presagiar la ruptura del propio partido peronista. De acuerdo a una fuente del partido: “El caso de los holdouts será una divisoria de las aguas en el peronismo.”

Su año puede ser mucho peor. Además del esquema de la moneda, Fernández de Kirchner y su difunto esposo Néstor han estado estrechamente vinculada a ofertas de lavado de dinero que involucran un sindicato fantasma de hotel y ofertas inmobiliarias inflados en la Patagonia, y los pagos en exceso masivos del gobierno para los trenes usados ​​de España.

Con el tiempo puede encontrarse a sí misma en peligro legal debido a su conexión con Lázaro Báez, un amigo y hombre de la bolsa desde hace mucho tiempo, tanto para Nestor y Cristina. Báez, que utiliza para controlar todos los proyectos de obras públicas en la provincia natal de Santa Cruz de los Kirchner, fue detenido el 5 de abril, casi dos años después de una televisivo de investigación informe lo colocó en el centro de numerosos esquemas de soborno, con acusaciones de “bolsas de dinero “se entregó personalmente a la casa de los Kirchner. Cuando se le preguntó si la investigación Báez podría conducir a Cristina Kirchner, el fiscal dijo que “no estamos descartando ninguna línea de investigación, o el nombre de cualquier otra persona.”

Incluso si Fernández de Kirchner se las arregla para esquivar la persecución, limpiar su nombre y recuperar su influencia, su descenso es todavía una caída rápida y humillante de los pináculos del poder (que, por desgracia, se describen las transiciones políticas más argentinos). En 2007, cuando corrió a suceder a su esposo como presidente, las comparaciones a otra pareja el poder político con ambiciones presidenciales eran inevitables. Al igual que Hillary, Cristina conoció a su marido en la universidad, se convirtió en un abogado, se desempeñó como primera dama durante los tiempos de auge económico, y más tarde fue elegido para el Senado. Cristina disfrutó de estas comparaciones y en el momento predijo que Hillary sería elegido presidente de Estados Unidos. Después de la victoria de Cristina, un observador avezado político argentino señaló que su “modelo no es Evita. Su modelo es Hillary. “Ahora, como Hillary, su popularidad ha caído y que está bajo investigación.Sin duda, una similitud quizás mejor no se dice tanto por las mujeres.

Crédito de la imagen: Charly Diaz Azcue / CON

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