Así funciona la integración en Suecia: Violaciones, agresiones y cambio cultural

Tras la polémica por las palabras de Donald Trump sobre Suecia, la Embajada en Washington ofrece sus políticas migratorias y de integración al republicano.

Arturo García

Suecia ha aprovechado la polémica con Donald Trump y sus palabras acerca de un atentando en el país -el nuevo presidente después hizo referencia a un reportaje de Fox como motivo de la confusión- para presumir de sus políticas migratorias y el sistema de integración puesto en marcha desde el comienzo de la crisis de refugiados. La realidad, sin embargo, se antoja muy diferente.

Desde su llegada al poder en 2014, el Gobierno de Suecia presumió de ser el primero de índole feminista en el mundo. Sin embargo, como ocurrió recientemente en las marchas contra Trump, las que dicen defender los derechos de la mujer han apoyado al islam ante los “intolerantes” occidentales.

Cuesta entender cómo organizaciones que se hacen llamar “feministas” pueden ponerse de lado de una religión donde las mujeres son obligadas a cubrirse para evitar “miradas de extraños”, su papel se limita al hogar y, en muchos países, no tienen capacidad siquiera para conducir.

Hace apenas dos semanas, el primer ministro sueco Stefan Löfven visitó al presidente de la República Islámica de Irán acompañado por su ministra de Asuntos de la Unión Europea y de Comercio, Ann Linde, y otras mujeres de la delegación. Para sorpresa de todos, las mujeres del “primer Gobierno feminista del mundo” decidieron cubrirse el rostro porque así lo exige la doctrina islámica.

Las ministras fueron objeto de numerosas críticas a través de los medios de comunicación. La ONG UN Watch calificó este acto como “la marcha de la vergüenza” y el líder del Partido Liberal Sueco aseguró que “el Gobierno iraní oprime a las mujeres a través de su legislación”.

Por su parte, la periodista iraní Masih Alinejad, exiliada en Londres, denunció que “si son feministas y les preocupa la igualdad deberían retar la desigualdad en cualquier lugar”.

Violación con castigo menor

La madrugada del 24 de octubre en Uppsala, una ciudad sueca situada unos 78 km al noreste de Estocolmo, cinco afganos golpearon, escupieron y violaron por turnos a un joven de apenas 15 años. Los cinco refugiados, que habían llegado al país sin acompañantes, grabaron el asalto y amenazaron a la víctima con difundir el vídeo en las redes sociales si se dirigía a la Policía. Un modus operandi similar al utilizado por otros recién llegados en Alemania en otra violación grupal.

Tras ser identificados, los cinco afganos fueron condenados a penas de entre 13 y 15 meses de cárcel. La legislación sueca contempla la deportación en este tipo de casos, pero finalmente el juez decidió que continuaran en el país porque su viaje “era muy peligroso”. Las autoridades justificaron la decisión bajo el amparo de los derechos del menor, pero muchos ciudadanos se mostraron contrarios a la decisión al entender que su presencia en la localidad sí que supone “un auténtico peligro”.

Falsedad documental

Un pediatra sueco desmontó en el mes de septiembre las cifras que las autoridades ofrecían a diario acerca de la crisis de refugiados. Este hombre, encargado de tratar a alguno de los miles de recién llegados, aseguró haber visto a muchas personas catalogadas como niños que en realidad eran mayores de edad e incluso algunos de ellos superaban los cuarenta años.

“Son muchos los casos de supuestos niños que tienen barba y bigote”, aseguró Josef Milerad, cuyas palabras crearon conmoción en todo el país. Suecia ha acogido durante el último año a 31.000 solicitantes de asilo, unas cifras muy elevadas teniendo en cuenta su población. Sin embargo, sorprendía que el número de menores no acompañados en la Agencia de Inmigración fuera tan elevado.

Milerad aseguró que estas cifras están adulteradas y mostró para ello el caso de varios adultos que trataron de hacerse pasar por niños. Las condiciones para los menores no acompañados son mucho más beneficiosas -es más complicado que sean deportados-, por lo que muchos refugiados tratan de lograr este estatus.

Las pruebas llevadas a cabo por las autoridades suecas para verificar la edad real de los niños eran “ingenuas e insuficientes”. Según aseguró Milerad, es el “momento” de que el Gobierno cree un plan para agilizar y mejorar este proceso que incluya pruebas médicas más fiables. En su lugar de trabajo, este pediatra trató a “muchos refugiados” clasificados como niños cuando “al menos el 40% eran mayores de edad”.

Milerad también denunció la persecución mediática a todos aquellos que se atrevían a cuestionar las políticas migratorias del país. “Propones mayor seguridad y te tachan de xenófobo”, sentenció. “Mucha gente no tiene el valor de hablar, pero somos bastantes los que opinamos igual. Es el momento de poner freno a este atropello”, explicó.

Asaltos en masa en festivales de música

Con la llegada del verano y los tradicionales festivales de música, las agresiones y abusos a manos de recién llegados se multiplicaron por todo el país. En el Festival de Bravalla, varias jóvenes de apenas quince años denunciaron cómo habían sido “molestadas sexualmente” por chicos extranjeros. Aunque la Policía se negó en un principio a informar acerca del caso, finalmente admitió que se trataba de autores de origen “extranjero”.

Unos días ante, en el festival de Putte i Parken de Karlstad, se habían denunciado hasta 32 casos similares cometidos por atacantes “extranjeros”. Sin embargo, las presiones de las autoridades silenciaron las agresiones. Algo similar a lo ocurrido con Selin Gören, portavoz del movimiento izquierdista juvenil Solid. Gören fue atacada en enero en Mannheim mientras trabajaba como activista en relación con los refugiados. Sufrió una emboscada en un parque infantil a altas horas de la noche y la forzaron sexualmente.

Acudió directamente a la Policía a denunciar los hechos, pero aseguró que los asaltantes hablaban en alemán. Doce horas más tarde volvió a comisaría para admitir que había mentido y que sus atacantes hablaban en un idioma que era probablemente árabe o farsi. Gören aseguró que su mentira tenía como objetivo evitar la creación de “prejuicios” contra los refugiados.

‘Es mejor que violen los refugiados’

La situación del país se entiende mucho mejor si se valoran las declaraciones de los miembros del Parlamento sueco. La diputada Barbro Sörman aseguró que “era normal que los refugiados tiendan a querer violar a las mujeres porque es algo cultural en sus países”, tras lanzar una velada crítica a los medios de comunicación por informar sobre las violaciones de los refugiados.

La política progresista arremetió contra los hombres suecos y no tuvo reparos en afirmar que “si violan lo hacen por una elección activa”. Esgrimió el argumento de que los ciudadanos era criados “en una sociedad que cree en la igualdad de género y debían cumplir por lo tanto con estándares más altos que los inmigrantes”.

Las violaciones en Suecia se han disparado desde mediados de los años 70 y el país ocupa ahora la posición número dos en la lista de violaciones del mundo y es ampliamente conocido como “la capital de la violación de Europa”.

‘Nunca volverá a ser lo que era antes’

La sumisión de las autoridades ante los recién llegados llegó al punto de financiar una campaña para recordar a los ciudadanos del país escandinavo que “nada volverá a ser como antes” y pedirles que encontraran la manera de “convivir” con el creciente número de inmigrantes y refugiados.

El vídeo, que se titulaba ‘El nuevo país’, mostraba las caras sonrientes de diferentes perfiles raciales y étnicos. Una voz decía: “Los nuevos suecos reclamarán su espacio y traerán su cultura, idioma y costumbres y es el momento de verlo como una fuerza positiva”.

La organización a cargo del mismo aprovechó una partida estatal para financiar su grabación y muchos ciudadanos denunciaron la “sorprendente” ausencia del perfil físico tradicional sueco y el “blanqueamiento” de los delitos de los refugiados.

Origen: Así funciona la integración en Suecia: Violaciones, agresiones y cambio cultural

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s