Víctimas del ataque químico en Siria: “¿Qué crimen ha cometido un niño de nueve meses?”  | EL MUNDO

Guerra en Siria

Un hombre carga el cadáver de un niño sirio víctima del ataque químico sobre la localidad de Jan Seijun. AFP

Personas que sufrieron el ataque químico en Jan Seijun describen el horror que sembró en la ciudad siria

Turquía confirma el uso de armas químicas y Siria lo sigue negando

  • LLUÍS MIQUEL HURTADO
  • Estambul

A Abdulaziz Sami Alyusef el infierno le ha caído del cielo. Perdió a su padre el 21 de septiembre pasado, cuando la aviación leal al Gobierno sirio bombardeó Jan Seijun. Este martes casi pierde a su madre y a sus cuatro hermanos, todos afectados por un ataque en el que, ayer, forenses turcos dictaminaron que se habían empleado armas químicas. Médicos Sin Fronteras y la Asociación Médica Sirio Americana (SAMS), tras analizar a pacientes, concluyeron que se trataba de un neurotóxico. Como el gas sarín.

Aquella madrugada había acortado su sueño para vivir una pesadilla. “El martes, sobre las 6.25 de la madrugada, mientras estaba recostado en casa, oí el ruido de un avión y, de repente, cuatro explosiones, que me sacaron de la habitación y me llevaron a la terraza. Observé el lugar del ataque, en el barrio norte de Jan Seijun. Está a unos 700 metros de donde me hallaba. El hongo de la explosión tenía un color que no era el de las explosiones habituales. Era como amarillento”.

El ataque aéreo se concentró en la mitad norte del pueblo, junto a los silos municipales, donde viven muchos miembros del clan Alyusef. Abdulaziz corrió a socorrerlos: “No olía a nada. Todos creíamos que era un ataque normal, por eso corrimos a ayudar a primos y hermanos. La gente se desvanecía en plena calle. Convulsionaba. Sus bocas despedían burbujas, sus pupilas se empequeñecían hasta quedarse del tamaño de la cabeza de un alfiler. Era terrible”.

Todo lo que se hallaba en un radio de 200 metros del punto de impacto murió instantáneamente, recuerda, y, propiciado por el viento, el gas, la muerte invisible, se fue expandiendo por Jan Seijun. Abdulaziz perdió a 30 parientes de sangre, dice, y hay unos 30 más afectados. “La lista de víctimas se ha ido ampliando porque muchas personas no llegaron a salir a la calle. Murieron en sus casas, en silencio”, lamenta. El último recuento de SAMS es de 83 muertos y más de 500 perjudicados.

El joven, estudiante de Derecho en la Universidad de Alepo, clama contra la versión de lo ocurrido que defendió el Ministerio de Defensa de Rusia. Moscú asegura que la masacre se produjo cuando un bombardeo aéreo golpeó un almacén y fábrica de armas químicas de los “terroristas”. Ni los análisis de varios expertos en armamento químico ni el ejercicio de geolocalización del ataque realizado por este periodista sostienen la alegación de los rusos, que no han aportado datos adicionales que la refuercen.

“Jan Seijun es la única localidad de la zona en la que no hay basados grupos armados. Recientemente habíamos recibido civiles de todos los pueblos de alrededor”, explica Abdulaziz. El 21 de marzo pasado, varios grupos armados alzados, entre ellos yihadistas ligados a Al Qaeda, lanzaron una ofensiva sobre la vecina provincia de Hama. Jan Seijun, en la retaguardia del ataque, acogió a los desplazados por la avanzadilla opositora. Por ello, cree, los partidarios del presidente Bashar Asad los represaliaron.

“Castigaron a los milicianos matando a sus familias”, concluye el superviviente. “El Gobierno sirio quiso matar a los civiles. No hay nadie armado, nadie con armas. Todos los fallecidos son niños, mujeres y hombres civiles. Basta ya de mentir al mundo”, estalla Abdulaziz, a través del teléfono: “Encontradme entre los muertos a uno solo que esté armado. Imagina qué pensará ante todo esto un padre que acaba de ver morir a su hijo de nueve meses. Pregunto al mundo: ¿Qué crimen ha cometido un niño de nueve meses?”.

Jan Seijun, un villorrio de cerca de 50.000 habitantes antes de la guerra, en la provincia noroccidental de Idlib, ha pasado la mayor parte del conflicto controlado por diversos grupos armados insurrectos. Los castigos aéreos habían sido constantes. Pero el del martes, el mayor ataque químico en Siria desde la masacre de Guta de 2013, ha envenenado para siempre al pueblo, a sus gentes. “Nadie quiere salir de casa. Hay miedo. ¿Cómo quieren que vivamos ahora, sin comida, sin escuelas, amenazados?”.

Origen: Víctimas del ataque químico en Siria: “¿Qué crimen ha cometido un niño de nueve meses?” | Internacional Home | EL MUNDO

Anuncios

Un comentario en “Víctimas del ataque químico en Siria: “¿Qué crimen ha cometido un niño de nueve meses?”  | EL MUNDO

  1. Inaceptable, pero verdadero, infelizmente. El humano sigue destruyendo al humano y a todo lo que existe a su alrededor (tema de un artículo que estoy redactando en este momento). Es la auténtica saga de asesinos que luchan eternamente, pero ni siquiera saben por qué. Simplemente, parecen regocijarse con el sufrimiento ajeno, lo que los transforma en verdaderos “homúnculos”, en su más fiel y peyorativa acepción.
    La historia quizás consiga registrar estos tiempos tenebrosos, aunque no tendremos nadie más, com vida, para contarla…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s