¿Cuántas veces miente Cristina Kirchner en un discurso?

La ex presidente visitó ayer a un sindicato docente. (Twitter)
La expresidente visitó ayer a un sindicato docente. (Twitter)

La expresidente Cristina Fernández de Kirchner brindó un discurso anoche donde se refirió a diversas cuestiones políticas como su futuro electoral, el rumbo del actual gobierno y el panorama económico argentino.

Más allá de errores conceptuales como que “el capitalismo es consumo”, de argumentaciones simplistas como que el muro de Berlín cayó “porque en el Este querían Mc Donalds y Coca Cola” o de licencias retóricas cuestionables como llamar “recuperación” a una “estatización”, lo cierto es que Cristina no pudo pasar más de cinco minutos sin decir una mentira.

En los primeros cuarenta minutos de su exposición de casi una hora, y sin contar las chicanas y comentarios políticos, la exmandataria faltó siete veces a la verdad. No desde una perspectiva subjetiva, sino en relación a las medidas concretas de sus gobiernos en relación a los dichos de ayer.

Primera mentira

En relación a las políticas de Derechos Humanos de los últimos 12 años Cristina dijo:

“En lo personal, ustedes saben el compromiso nuestro […] pero saben también el amor, la pasión y la garra que Néstor le puso a esto”

Lo cierto es que, lejos de haber sido un tema de importancia del kirchnerismo históricamente, la política sobre la los setenta no fue más que una exitosa estrategia de construcción de poder que comenzó en 2003. Por esos días, el 22 % de los votos (y el abandono de Carlos Menem al balotaje) obligó al Frente para la Victoria a incrementar las espaldas políticas y a generar nuevos respaldos. Varios exkirchneristas que participaron de ese proceso reconocieron que el discurso setentista no fue más que una fría estrategia para generar afinidad con ciertas instituciones y un sector del electorado.

Cabe recordar que desde 1991, cuando llegaron a la gobernación de Santa Cruz, y hasta el momento de la presidencia, jamás tuvieron un acercamiento con las agrupaciones de derechos humanos, y en varios casos, hasta les negaron audiencias. Como si esto fuera poco, la expresidente nombró a César Milani como Jefe del Ejército, sobre quien, por esos días, caía la sospecha de haber participado del aparato represivo de la dictadura. Hoy está detenido no sólo por ser participe del Terrorismo de Estado, sino también por enriquecimiento ilícito.

Segunda mentira

“¿Cómo se puede hablar de la pesada herencia? Nunca se recibió un gobierno en democracia con las características que este gobierno recibió el Estado”.

Si bien es cierto que todos los gobiernos han generado diversas crisis, en la totalidad de los casos motivadas por el déficit fiscal (como el suyo), lo cierto es que el kirchnerismo no fue la excepción. En su discurso la expresidente no hizo ninguna referencia al déficit en cuestión, pero tampoco al control de cambios, al default, la inflación, el desabastecimiento energético, la inseguridad, pobreza y otras tantas cuestiones que sin dudas sí forman una “pesada herencia”.

Tercera mentira

“Los subsidios energéticos eran salario indirecto de los trabajadores”

Si bien las tarifas fueron congeladas desde la devaluación, los subsidios fueron financiados en gran medida por emisión monetaria e inflación. Así que lo que los trabajadores no pagaban en la tarifa de energía, gas o agua cada mes, lo pagaban por medio de los aumentos de precios cada día al hacer las compras. El resultado de esta política fue desastroso. El desabastecimiento por el lado de la energía, pero también la inflación que generó un daño en toda la economía, ya que llegó al punto de establecer un control de cambios. Esto repercutió negativamente en la inversión, por lo tanto en el empleo.

Cuarta mentira

“El primero de mayo me dio mucha pena ver la división del movimiento obrero”

El comentario de Kirchner sobre la actualidad sindical parece borrar la historia reciente, ya que en su gobierno el “divide y reinarás” fue regla. Esta estrategia que el kirchnerismo usó con la CGT (Confederación General del Trabajo) que terminó dividida entre una versión oficialista y una disidente, también la consiguió en varios partidos políticos. Desde la Unión Cívica Radical, hasta el Partido Comunista, terminaron con facciones oficialistas y opositoras.

Quinta mentira

Ante el comentario de una participante sobre Milagro Sala,

“Que no haya presos políticos es un problema de todos los argentinos. No podés permitir que en tu país haya presos políticos”

El kirchnerismo desde su retórica pareciera querer asociar la idea de “políticos presos” a la de “presos políticos”. Lo cierto es que Milagro Sala se encuentra bajo prisión preventiva, con todas las garantías constitucionales, pero con gravísimas acusaciones: asociación ilícita, fraude, extorsión y amenazas, son solamente algunas de las causas que enfrenta la dirigente que consiguió durante el kirchnerismo la prescripción de otras sesenta. Más allá del caso en cuestión, sería interesante alguna definición sobre su socio político venezolano, Nicolás Maduro, en relación a los presos políticos y la violación de derechos humanos.

Sexta mentira

“Las decisiones que tomamos durante los 12 años fue en beneficio de la mayoría”.

La utilización del Estado durante el kirchnerismo fue, en todo sentido, una política de otorgamiento de privilegios. Estos alcanzaban tanto al sector público como al privado, donde en ambos casos, los socios del gobierno eran los favorecidos. Toda la estructura estatal sirvió como una gran bolsa de trabajo para el espacio político K.

Los medios de comunicación estatales se llenaron de voces oficialistas y ni mantuvieron mínimos espacios disidentes, al menos para guardar las formas. Los diarios, radios y canales de televisión afines se vieron favorecidos por millonarias pautas publicitarias. Los empresarios amigos se favorecieron de una política de sustitución de importaciones que obligó a una gran mayoría de trabajadores a adquirir bienes malos y caros. Las licitaciones eran otorgadas a los socios (en muchos casos sospechados de testaferros) que construían con sobreprecios millonarios.

Lea más: Insólita confesión de seguidora de Cristina Kirchner: “Ella robaba pero teníamos para comer, hoy tenemos que trabajar”

Séptima mentira

Como crítica al gobierno de Carlos Menem, con el que tanto Néstor como Cristina fueron oficialistas.

“Los jóvenes no conocieron el mundo de las privatizaciones”.

Este puede ser el comentario más impune de la lista. No solamente apoyaron al gobierno menemista acompañándolo en todas las elecciones, sino que defendieron la privatización más cuestionada. Este fue el caso paradigmático de YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales) donde además de festejar la privatización de la empresa, “privatizaron” el porcentual que le correspondía a la provincia de Santa Cruz y nunca más nadie supo donde fueron a parar esos 600 millones de dólares.

Fuente: Youtube.

Marcelo DuclosMarcelo Duclos

Nació en Buenos Aires en 1981, estudió periodismo en Taller Escuela Agencia y realizó la maestría de Ciencias Políticas y Economía en Eseade. Es columnista de opinión invitado de Infobae y músico. Síguelo en @marceloduclos

Origen: ¿Cuántas veces miente Cristina Kirchner en un discurso?

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Un comentario en “¿Cuántas veces miente Cristina Kirchner en un discurso?

  1. Cuesta entender que una existosa abogada y multimillonaria haya sido invitada por grupos izquierdistas anti capitalistas a dar conferencias en Grecia y Bélgica. A Inglaterra no va porque supongo le harían preguntas incomodas, aunque la lengua filosa de la ex presidenta soporta hasta los ácidos mas fuertes.

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