El modelo encapuchado – 

Francisco Olivera-LA NACION

Todos los lunes, un comité de piquetes analiza los cortes que pueden surgir durante las horas siguientes. Está conformado por representantes de la jefatura de Gabinete, del gobierno porteño y de los ministerios de Seguridad y Transporte. Esta semana, en ese encuentro, justo el día en que unos 8000 manifestantes encabezados por la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa marchaban desde el Obelisco al Ministerio de Trabajo para reclamar que se subiera de 8060 a 14.090 pesos el salario mínimo y bloqueaban durante varias horas el microcentro, se trazó una distinción que probablemente se mantenga por lo menos hasta las elecciones: no es lo mismo un piquete masivo y genuino, provocado por un reclamo atendible, que el corte de un pequeño grupo de revoltosos con palos, la cara tapada y sin demandas concretas.

Fue la gran diferencia entre la actitud que tuvo el Gobierno ese lunes, cuando elevó por decreto el mínimo a 10.000 pesos luego del fracaso en el Consejo del Salario, y la que mostró dos días después, ante las cámaras de televisión, con referentes de las corrientes Patria Grande, Trabajadores Desocupados Aníbal Verón, Quebracho y Patria Justa, que criticaban el “crecimiento de la misera” y reclamaban una reunión con la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley. La Policía Metropolitana despejó esa tarde la 9 de Julio y, por la noche, el ministro de Seguridad porteño, Martín Ocampo, anunció que denunciaría a los organizadores de la protesta.

La decisión se había tomado en realidad la semana anterior, al cabo de una reunión entre Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal y Marcos Peña. Es una deliberación recurrente entre los fundadores de Pro. Mientras Macri quisiera desalojar absolutamente todos los cortes, como lo hizo la Gendarmería en la Panamericana el 6 de abril, el jefe de Gobierno porteño sigue sosteniendo que siempre se estará al borde de una tragedia por algo que piensa y nunca dirá en público: las fuerzas de seguridad no están todavía 100% preparadas para reprimir protestas. Será una tensión permanente de campaña: sondeos propios dicen que más del 70% de los electores está de acuerdo con despejar las calles. “El tema nos pega justo en nuestros votantes”, explican en la Casa Rosada.

El macrismo parece siempre condenado a moderarse a sí mismo. El ritmo que el Presidente imaginaba en la aplicación de soluciones económicas dista también enormemente de los tiempos que manda la corrección política. No es sólo un debate argentino. “Democracia es ir más lento”, planteó Barack Obama en su despedida, el 20 de enero, y lo justificó en que el avance debía incluir a todos. Es un concepto con el que, cada tanto, y a veces sin convencer a todos, Nicolás Dujovne insiste ante empresarios.

La industria acaba de tener su primer mes de aumento en la actividad después de mucho tiempo: 2,7% en mayo respecto del mismo mes del año pasado, según el Indec. Los empresarios piensan que es positivo, pero no para celebrar. Coinciden en eso con el Gobierno, donde esperan que este año el país crezca alrededor de 3%, pero que ese resultado no sea uniforme para los sectores fabriles. Esperan, en cambio, números más alentadores en la construcción, que ya lleva tres meses de alzas superiores al 10% empujada por la obra pública. El repunte en los permisos otorgados por metro cuadrado para construir (28% en mayo), sumado al de insumos como pintura y cerámicos, los entusiasma con la posibilidad de que esa expansión se extienda al sector privado incentivada por el crédito. “Las rutas no llevan azulejos”, dicen.

Pero todo es todavía tan tenue e incierto que difícilmente se note en las urnas. El Gobierno pretende suplirlo con el ejercicio de la política. “Hay soluciones impopulares que tarde o temprano van a tener que abordar”, dijo a este diario el dueño de un grupo fabricante nacional. Lo que Macri y Rodríguez Larreta debaten acerca del espacio público se discute también sobre la economía en el ámbito empresarial: ¿cuándo habrá medidas drásticas? No se trata sólo del déficit fiscal o impuestos. Más de una vez, Francisco Cabrera, ministro de Industria, ha admitido ante hombres de negocios que la Argentina no podrá mejorar seriamente sin un salto de productividad. La situación no es la misma en todos los sectores, pero hay números alarmantes. ¿Pueden fábricas como Kraft funcionar con hasta 20% de ausentismo? La proporción indica que, en promedio, todos los empleados faltan cuatro días hábiles por mes. Que eligen, por ejemplo, no ir los viernes o los lunes. Entre los docentes el ausentismo llega a 25%. Y hay proveedores de automotrices que lo han visto subir de 4 a 15% desde 2010 hasta hoy. El panorama se complica porque, tal como ocurre con los peritos de la justicia laboral, los empresarios no confían en los médicos. “Por 200 pesos te venden un certificado”, dicen. Es un problema cultural. Y principalmente bonaerense: en plantas de otras provincias, donde todos se conocen y se hace difícil justificar socialmente un faltazo sin causa, el porcentaje de ausentismo es menor. Hay diferencias evidentes entre sucursales de una misma compañía.

Es el rasgo de escepticismo que acompaña el humor de ejecutivos que, por miedo al regreso del populismo, anhelan casi mayoritariamente un triunfo del Gobierno en las próximas elecciones. La candidatura de Cristina Kirchner resultó al final más convincente que el modelo. Aunque tanto gradualismo los exaspere de vez en cuando. No tanto por las urgencias de cada uno, como por un temor que comparten todos: ¿y si Macri sólo se limita a sobrevolar con endeudamiento una recuperación económica que nunca será cabal porque no se encara desde la raíz? El reproche es mutuo y circular: el Gobierno acusa a los empresarios de no ser competitivos y de convalidar grandes aumentos salariales en las paritarias, y éstos, al Gobierno de sobrecargarlos con impuestos porque es incapaz de despedir personal. La discusión ha sido siempre la misma: quién paga el ajuste inicial. Durante la recuperación de 2002, por ejemplo, se decidió que fueran los trabajadores. El salario real cayó entonces 38% en un año.

La política, con sus elecciones cada dos años, es lo que pasa mientras la Argentina está ocupada discutiendo otros planes. “Gradualismo de gestión es también gradualismo de inversiones”, suele advertir Daniel Funes de Rioja, vicepresidente de la Unión Industrial Argentina. Sin quererlo, y por necesidad, la ex presidenta le ha dado un respiro a Macri: en un país con deterioro económico paulatino de varias décadas, competir con el pasado reporta excelentes réditos. El kirchnerismo lo hizo con Menem. Unos pocos encapuchados con palos en la 9 de Julio vienen a ser, desde esa óptica, la imagen que el Gobierno estaba esperando.

Origen: El modelo encapuchado – 01.07.2017 – LA NACION

Anuncios

Un comentario en “El modelo encapuchado – 

  1. La cuestión central y más crítica no está en Argentina o en Brasil o en Colombia o en cualquier otro país del continente. La cuestión central está en las características, educación, modos y costumbres de nuestras sociedades latino y centroamericanas.
    Por debajo de la Línea del Ecuador, nuestros países están, todos, en situación crítica, periclitante. Y esto se debe a la heterogeneidad de las sociedades que no consiguen unir sus realidades, deseos, aspiraciones, en pro del bien común. Es la típica figura ilustrativa de los dos burros atados entre ellos, cada uno intentando alcanzar su monte de heno, sin suceso. Así están nuestras naciones y sus sociedades. El egocentrismo es fatal para el desarrollo de una nación. Principalmente, cuando se le suma la ignorancia, la pésima educación (formal y familiar), la inexistencia de comprometimiento con su patria, la alienación parental, entre otras características que sitúan a nuestro continente entre los más atrasados y, en lo tocante al interrelacionamiento humano, entre los más conturbados.
    Políticamente hablando, no existe una única nación sur y/o centroamericana que pueda afirmar con convicción: “no tenemos problemas sociales”.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s