El milagro de Grabois  – Le doy mi palabra

Resultado de imagen para grabois dirigente social

Juan Grabois es abogado de Milagro Sala, integrante de la conducción de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular y miembro consultor del Consejo Pontificio de Justicia y Paz.
Su capacidad de convocatoria a las marchas es apenas modesta pero su estrecha amistad con el Papa Francisco y Marcelo Sánchez Sorondo le otorga un poder celestial. Se podría definir ideológicamente como un peronista chavista aliado a Emilio Pérsico, líder del Movimiento Evita y ex integrante de Montoneros y Quebracho. Es hijo de Roberto “Pajarito” Grabois, cuadro destacado de Guardia de Hierro, organización del peronismo de derecha, enemiga de Montoneros, en la que militaron varios destacados dirigentes como José Luis Manzano, Guillermo Moreno y el propio Papa Franciso además de Julio Bárbaro que fue padrino de bautismo de Juan Grabois, de padre judío y madre católica llamada Olga. Su nombre y apellido se instaló con fuerza en los medios luego de una discusión muy dura que tuvo con Jorge Lanata ayer en esta radio Mitre quien finalizó la comunicación telefónica sin tutear a su entrevistado pero mandándolo a la mierda.
Es que Juan Grabois pese a su formación en derecho hizo una acusación descabellada que le va costar muchísimo probar ante la justicia. Solo un milagro de sus amigos del Vaticano lo puede salvar. Hay cientos de pruebas, filmaciones que abonan el sentido común. Rolando Barbano nos contó de qué manera logró entrevistar a ese chico apodado “El Polaquito” que en toda la charla que se publicó y en la que quedó sin editar, muestra una soltura estremecedora para narrar sus delitos y en ningún momento se nota presión alguna. Todo lo contrario, el chico parecía satisfecho con contar sus “hazañas” delictivas para hacerse famoso a través de la tele. Así de desgarrador y conmovedor fue ese testimonio tan valioso. Por supuesto, como corresponde legal y moralmente, se tapó su cara pixelando la escena y se ocultó su nombre y apellido verdaderos para preservar su identidad.
Pero Grabois puso el grito en el cielo y denunció que el pibe había sido secuestrado por la policía de Lanús y amenazado de muerte para que diera esa entrevista. Y por eso acusó a Lanata de hacer un negocio y explotar esa situación. Se nota que Grabois no conoce el ADN del periodismo ni a Lanata al que calificó como un ser despreciable. Por el contrario para la mayoría de la población y para mí, Lanata es un periodista corajudo y creativo que fue clave a la hora de quebrar los intentos autoritarios y cleptocráticos de Cristina de quedarse toda la vida como reina de la Argentina.
Grabois dijo que la entrevista fue un montaje y que iba a hacer una denuncia penal por la estigmatización a la que sometieron al pibe. Muchos periodistas coincidimos en afirmar que el drama de ese muchachito que tiene casi la edad del kircherismo en el gobierno es una síntesis perfecta de la herencia de marginalidad, droga y exclusión que dejaron los gobiernos de Néstor y Cristina. Hay que proteger a ese chico porque en cualquier momento lo mata alguna banda rival o en cualquier momento él asesina a alguien, si es que no lo hizo todavía. “El Polaquito” es un peligro para sí mismo, para su familia y para toda la sociedad. Y el trabajo que el movimiento de Grabois realiza con esos sectores parece más de utilización de la situación que de voluntad honrada para ayudarlos a salir de ese flagelo.
Cristina no dijo hasta ahora una palabra. Calla sobre su cajero Julio de Vido, sobre su contador Víctor Manzanares y sobre quien es casi su representante de facto ante el Papa: Juan Grabois.
Pero más allá de este tema que explotó ayer en su masividad me quiero detener en Milagro Sala. Ya le dije que Juan Grabois es uno de los abogados defensores. En una columna en Página 12, Grabois, con el mismo fanatismo que todo lo lleva al extremo y la exageración de su ideologitis, escribió lo siguiente, escuche por favor que vale la pena: “Es precisamente la muerte de Milagro Sala, ya no tengo la menor duda, lo que están buscando algunos sectores del poder, muy particularmente aunque no exclusivamente, en Jujuy. No es una metáfora ni una sugerencia: me refiero a su muerte física. Y si es un suicidio o una trifulca carcelaria, tanto mejor para ellos. En su odio ideológico, clasista, xenófobo y misógino que han demostrado con creces, la ven como un trofeo de guerra y quieren clavar su cabeza en una estaca”, para poder decir: “Se suicidó la india patasucia”, “se mataron entre negras”.
Alguien que se dice católico y defensor de los derechos humanos debería escuchar aunque sea una vez a las víctimas de Milagro Sala. No digo que escuche a Gerardo Morales o Jorge Lanata que fueron atacados por la comandante de la Tupac Amaru que está detenida. Grabois debería atender las denuncias de los jujeños y jujeñas más humildes que han sido humillados, torturados y en algunos casos reducidos a la esclavitud y a la servidumbre por quien tiene mucho de resentimiento y poco de intenciones de liberar y emancipar a los que más sufren los rigores del capitalismo salvaje.
Es incomprensible que su anteojera kirchnerista no le permita ver la violencia de género que produjo Milagro con tantas mujeres que no se quisieron arrodillar ni subordinar a sus órdenes. Es insólito que el colectivo “Ni Una Menos” haya sido aparateado por las militantes cristinistas para imponer a Milagro Sala como un emblema de su lucha cuando en realidad es todo lo contrario, una victimaria, una brutal golpeadora de mujeres. ¿Eso es progresismo o fascismo de izquierda o feudalismo corrupto?
La jefa tupaquera, la flaca, la gobernadora paralela de Jujuy que hoy está detenida a derecho en la cárcel de Alto Comedero era de una crueldad digna de un capanga.
Carmen Rosa Fernández contó ante la justicia y en el expediente que Milagro le pegaba a su hija trompadas en la cara con el anillo puesto para producirla más daño y dolor delante de todos sus compañeros. “Si Milagro Sala llega a salir en libertad, nosotros no vamos a poder existir”, dijo la víctima. Sienten que su vida corre peligro y pánico ante la sola mención de su nombre.
Víctor Mendoza les ganó las elecciones en el gremio docente. Ese fue su pecado. Le dieron una paliza feroz y le quemaron los muebles de su casa.
A María del Carmen Gonzalez la policía que respondía a Milagro le plantó droga en la casa, golpearon a su hijo y le iniciaron una causa.
Amenazas de muerte, de sacarle o no darle una vivienda o una vacante en la escuela para sus hijos eran una constante de Milagro y su grupo de tareas encabezado por quien es apodada Shakira y también está detenida. Robos y estafas con los fondos que sacaban con bolsos de los bancos y devolvían en forma de coimas en la Quinta de Olivos, relaciones con los narcos de Bolivia, enriquecimiento ilícito, cientos de viviendas que no se hicieron, mansión para Milagro, autos para su familia. Todos los delitos todos. Hay que preguntarle al Perro Santillán, clasista y combativo al que Grabois supongo que no acusará de oligarca. Hay que preguntarle por las patotas de Milagro, por las armas que manejaban y por esa idea de sentirse dueña de la vida y la suerte de los jujeños.
Si faltaban tres veces a una marcha le sacaban la casa. Por eso no las escrituraban. Ivana Velázquez denunció que Milagro mandó una banda de encapuchados para castigarla con saña.
En la carta que dejaron en la Corte Suprema dicen que tiene miedo que los maten y que parezca un accidente. Sin embargo el Papa la trata como a una hija: “comprendo su dolor y su sufrimiento”, le puso en la carta el Santo Padre a Milagro y no a sus víctimas. Lo mismo con los rosarios bendecidos. Fueron para la acusada y condenada y no para quienes la padecieron.
Sánchez Sorondo declaró en Clarín que Milagro Sala dijo, escuche bien por favor esto que es bizarro por donde se lo mire. Dijo que Milagro dijo “yo habré robado pero hay gente que robó mucho más y sin embargo no está presa”. Un par de preguntas: ¿Cuándo dijo eso Milagro? ¿A quién se lo dijo? Sanchez Sorondo debería aportar esos datos a la justicia. Porque Milagro reconoce que robó. Y otra pregunta: ¿A Quién se refiere Milagro cuando dice que otra gente robó mucho más? ¿A Cristina?
Juan Grabois tiene mucho que ver con esto. Y también los que la defienden a capa y espada como Victor Hugo Morales, Horacio Verbitsky, Eugenio Zaffaroni y Leopoldo Moreau.
La Cámara Federal de Casación confirmó la condena de Milagro Sala.
A Grabois, solo le queda el camino del milagro.

Origen: El milagro de Grabois – 19 de julio 2017 | Le doy mi palabra

Anuncios

2 comentarios en “El milagro de Grabois  – Le doy mi palabra

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s