La presencia castrochavista en la política peruana no ha sido ni es menor por la naturaleza del país y por la cantidad de recursos de que dispone el movimiento antidemocrático

Por CARLOS SÁNCHEZ BERZAÍN

Mientras la lucha para recuperar la democracia se concentra en las atrocidades de las dictaduras de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia, estos regímenes ejecutan un plan de agresión regional para sostenerse. La estrategia dictatorial busca la mayor desestabilización de los gobiernos democráticos de Las Américas mediante el intervencionismo social, político, electoral, publicitario y criminal. Se trata de desestabilizar la democracia donde sea posible y los hechos indican que ahora Perú soporta la aplicación de esa agenda.

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Origen: Diario de las Américas