Por temor a “Confidencial”, Daniel Ortega y Rosario Murillo lo asedian constantemente, vivificándolo con su agresividad, quizás sin advertirlo.

Emilio J. Cárdenas

Como alguna vez lo hiciera también su propia madre, Violeta Chamorro, Carlos F. Chamorro, su hijo, está hoy enfrentado de cara al autoritarismo y a la corrupción que anidan en torno al régimen nicaragüense que preside, una vez más, el eterno Daniel Ortega, secundado ahora por su ambiciosa -y poderosa- esposa, Rosario Murillo, la mujer que,en rigor, hoy manda efectivamente en Nicaragua. La dueña real del país, entonces.

Carlos F. Chamorro, cuyo padre fuera Pedro Chamorro, el fundador de la legendaria “La Prensa”, hizo nacer, hace ya 22 años, un medio que entonces era nuevo, semanal : “Confidencial, desde donde publica constantemente las conclusiones de las investigaciones con las que apunta a desenmascarar al autoritario régimen de Ortega y su esposa.

Se trata de los resultados de un esfuerzo valiente por parte de periodismo especializado, de investigación, de primer nivel. De periodismo que está ciertamente comprometido y que, a la vez, es veraz y beligerante, desde que no titubeaba en denunciar las maniobras de corrupción que –ayer como hoy- aparecen y anidan cerca de Daniel Ortega.

Era el momento en que, dejando previamente atrás una cruenta guerra civil, su madre entregaba democráticamente el poder presidencial con el que la valiente luchadora había sido designada en las urnas después de derrotar, sin atenuantes, a Daniel Ortega, en elecciones completamente libres.

Por lo antedicho, Daniel Ortega odia profundamente -y ciertamente teme- a “Confidencial” y a quienes hoy son sus principales plumas. A punto tal, que hasta ordenó el asalto y ocupación, por la fuerza, de sus oficinas.

Carlos F. Chamorro fue, en su momento, él también, un dirigente y militante sandinista. Por temor a “Confidencial”, Daniel Ortega y Rosario Murillo lo asedian constantemente, vivificándolo con su agresividad, quizás sin advertirlo. Para lo cual, el autoritario Ortega y su esposa utilizan a todos los medios oficiales, adquiridos con dineros suministrados por Venezuela, antes de colapsar.

Mientras el autoritarismo de Ortega y Murillo, acostumbrados al poder y aliados hoy con buena parte del empresariado local crece notoriamente. “Confidencial” sigue siendo la voz calma y valiente de las denuncias que revelan la verdad de lo que motiva a Ortega en lo vinculado a su gestión de gobierno y a los esfuerzos colaterales por tratar de aprovecharla para enriquecerse y enriquecer también a sus amigos.

Su rol es por ello fundamental para la defensa de lo que queda de la restringida cuota de libertad que flota en Nicaragua. Una vez más, un miembro de la tradicional familia Chamorro, luego de equivocar su rumbo inicial ha salido valientemente a defender la democracia en Nicaragua. La historia seguramente lo reconocerá.

(*) Ex Embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.

Origen: ElDiarioExterior