La derecha sigue sin comprender que el adversario no es un nombre propio ni unas siglas sino esa izquierda religiosa que promete la salvación.

Por

Javier Benegas

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Pedro Sánchez tenía una estrategia, cuyo coste será terrible, cierto, pero estrategia, al fin y al cabo. Sus adversarios, no. Se han limitado a hacer mofa de él, airear sus trapos sucios y contar chismes, sin comprender que el peligro no era Sánchez o unas siglas, sino la izquierda como religión. Esa izquierda que promete la salvación y perdona los pecados propios, esa izquierda a la que lo único que le importa es ganar, al precio que sea… Y que siempre tiene un plan.

Sigue…

Origen:Disidentia