El progresismo de la corrección política es incapaz de aceptar que fuera de su burbuja y su cámara de eco, hay un mundo y hay gente que está reaccionando.

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Dante Augusto Palma

Más de 350 apoyos entre diarios y semanarios recibió, de cara a las elecciones del año 2016, la candidata demócrata Hillary Clinton. Su oponente republicano, Donald Trump, apenas si superó la docena. A propósito de ello, en “There really was a media liberal Bubble”, Nate Silver afirma que los medios estadounidenses fallan en lo que respecta a profesar la diversidad de opinión, han perdido toda independencia y están cada vez más centralizados geográficamente. Para apoyar esta afirmación brinda un dato: en 2013 solo el 7% de los periodistas estadounidenses asumía su condición de “republicano”. Además, la crisis del modelo de negocios de la prensa escrita ha hecho, entre otras cosas, no solo que se despidan a más de la mitad de los trabajadores de prensa sino que la producción periodística, especialmente en el formato digital, tuviera su desarrollo centralizadamente en New York, Washington o Los Angeles, esto es, distritos cosmopolitas en los que en general la mayoría vota demócratas.
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Origen: Disidentia