Por Carlos Sánchez Berzaín

El fraude electoral cometido en Bolivia para Evo Morales está integrado por una larga serie de delitos que prepararon los crímenes cometidos el día de las elecciones. Ausencia de estado de derecho, control de todos los poderes, manipulación de identificación y de registros, habilitación de Morales como candidato, primarias fraguadas, falsificaciones y manipulación de resultados, son algunos componentes del fraude. Por la flagrancia del crimen y por su condición de “hecho notorio”. Los observadores de la OEA y de países que participaron de las elecciones del 20 de octubre, recomendaron de inmediato una segunda vuelta, como la manera diplomática de señalar lo que todo Bolivia y la prensa acusan con claridad: FRAUDE!! La indignación nacional ha producido el pedido de NULIDAD DE ELECCIONES y el retiro de Evo Morales del gobierno con la consigna FUERA EVO. El Secretario Almagro ha acordado con el régimen una auditoría vinculante de las elecciones. Esto es, ha implicado a la OEA con el fraude y el sostenimiento ilegal y violento de Evo Morales. ¿Acaso desconocen Almagro y la OEA la flagrancia del fraude electoral y los delitos conexos? Conocen Almagro y la OEA el concepto jurídico de “hechos notorios”? ¿Por qué se aparta del informe inicial de sus propios observadores electorales?.

Sigue…

Origen:  Interamerican Institute for Democracy