Los cubanos y los venezolanos somos víctimas de los mismos victimarios. Y no se trata solo de los Castro, sino de una ideología, totalitaria y corrupta, que funciona como máquina demoledora de individuos, sueños y libertades

El restaurante Versailles, quizá el restaurante cubano más famoso del mundo, icónico para el exilio. (Travel)

En estos días almorcé en el Versailles. Andaba con una buena amiga de Ecuador, la fantástica periodista María Fernanda Egas. El sitio, muy bonito y ruidoso, guarda consigo la sensación de una prosperidad estancada. Los espejos en las paredes y las sillas verdes, de cuero sobre metal, que rodean mesas coronadas por candelabros renacentistas. Es la mezcla entre lo viejo, lo usado, lo desgastado y lo que brilla. Lo que aún brilla. Pese a lo viejo, lo usado y lo desgastado.

Y aún brilla porque el sitio jamás se vacía. Versailles es un icónico restaurante ubicado en La pequeña Habana, en el corazón de Miami, ese vibrante barrio cubano marcado por las cicatrices del exilio. En él, varias generaciones de cubanos se han reunido a lamentar, conspirar y, en últimas, celebrar. Porque sí, después de décadas, opresión y muchos asesinatos, algunas muertes merecen ser celebradas.

Sigue…

Origen: Panampost