Los colombianos deberíamos hacer un museo de las víctimas de las FARC, buscar que se haga justicia y recordar todos los días sus crímenes, para que nunca se repita.

No podemos permitir que sean ellos, los criminales, mutiladores, violadores, torturadores, los que escriban una historia en la que son «honorables senadores».

El General Luis Herlindo Mendieta lo dice claro, él y sus compañeros de cautiverio estaban encerrados en campos de concentración inspirados en aquellos que construyeron los nazis para torturar judíos. (Youtube)

Vivió 12 años con una cadena amarrada al cuello. Todo lo que sus ojos vieron durante ese tiempo estaba rayado por los alambres de la jaula, hasta el cielo lo tenía que ver a través de esa malla que le impedía a él y a sus compañeros policías y militares escaparse de sus torturadores.

El General Luis Herlindo Mendieta lo dice claro, él y sus compañeros de cautiverio estaban encerrados en campos de concentración inspirados en aquellos que construyeron los nazis para torturar y asesinar judíos. Las imágenes de las literas de madera corroída, donde los héroes de la patria intentaron durante años -sin resultado según cuenta el General Mendieta- conciliar el sueño, parecen sacadas de una película de la segunda guerra mundial.

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Origen: Panampost