Por

Daniel Volpe 

¿Vuelve la guerra con el campo?

La caída de la recaudación tributaria, se espera que en febrero no hay subido más del 50% interanual, por debajo de la inflación, fuerza la suba de las retenciones a las exportaciones agrícolas y un mayor ajuste en los gastos del Gobierno.

“Con todo el aumento de impuesto dictado en diciembre, en febrero apenas llegaremos a los $ 500.000, un 50% más que (en igual mes del) 2019, por debajo de la inflación”, dijo una fuente oficial a Agencia Nuevas Palabras.

Agregó que “a pesar de que sector agrícola viene muy bien, y hubo un pequeño repunte del comercio, la actividad no muestra un crecimiento significativo. La obra pública está parada al igual que la inversión, Brasil no demanda más productos y el corona virus genera incertidumbre sobre nuestras exportaciones” y por eso no hay un aumento en la recaudación, dijo la fuente.

En este marco, el Gobierno aumentará tres puntos porcentuales las retenciones a la soja para hacerse de unos US$ 500 millones adicionales al año, según cálculos del asesor del Ministerio de Agricultura y Ganadería, Eduardo Buzzi.

Además, el Gobierno pesificó las tarifas eléctricas de las productoras de energía, con lo cual se “ahorran” unos US$ 325 millones al año, a riesgo de desalentar la inversión en el sector. También recortó en $ 3.100 millones los gastos de Prensa y difusión (léase pauta publicitaria) de los actos de gobierno, lo que generó las quejas de varios sectores del periodismo.

Incluso el propio Buzzi reclamó fondos para la cartera en la cual trabaja Ad-Honorem, para que pueda desarrollar políticas y evitar un paro del sector agropecuario.

“Si este hombre (el ministro Luis Basterra) no tiene herramientas para desarrollar una política de apoyo a las economías regionales, a la ganadería, a desarrollos, si suben las retenciones y no hay ninguna contraprestación, háganse cargo de que haya una protesta”, dijo Buzzi el martes, en declaraciones al programa Cada Mañana, por Radio Mitre.

En su último informe la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), dio cuenta que durante enero los ingresos totales sufrieron una caída real del 8,7% respecto el mismo período de 2019, mientras que el gasto creció un 2,3%, también en términos reales. De esta manera, el resultado primario (que no incluye el pago de intereses de la deuda) alcanzó a casi $84.500 millones, un 30,2% menor en términos reales al alcanzado en igual mes del año pasado.

Como contrapartida de estas subas, los gastos de capital (obra pública) registró una caída del 62,1% interanual, originada en la disminución de todos sus componentes: inversión real directa (-98,5% interanual), transferencias de capital (-46%) e inversión financiera (-19,5%).

Al observar el nivel de ejecución presupuestaria se puede observar que los principales programas destinados a obras de infraestructura -en especial, vialidad- registran porcentajes inferiores al 1% en este primer mes.

Por contrapartida, el consumo mejoró y según CAME, en las festividades de Carnaval viajaron 3,6% más de turistas que en la misma festividad del año pasado. El desembolso, a precios constantes, se incrementó un 1,9%. Para el récord turístico, ayudó que el feriado tuvo buen tiempo y encontró a las familias más dispuestas a viajar dentro del país, por el encarecimiento del dólar turista.

Origen: Periódico Tribuna de Periodistas