La tiranía de Cuba ha llevado a la miseria a la población cubana y está saqueando las riquezas del pueblo de Venezuela.

Dr. Oscar Elías Biscet

 

El coronavirus o COVID-19 tiene una alta virulencia que en pocos meses desencadenó una crisis mundial de salud. Esta pandemia de la neumonía de Wuhan ha enfermado a más de 3 millones de personas y cobrado más de 212.000 vidas en el mundo, según Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, siglas en inglés) de EEUU. Mis condolencias a las familias y amigos de las víctimas de este trágico suceso de salubridad.
Ahora EEUU está saliendo de su fase más activa, pero siguen con número elevados de enfermos, 1 010 313, y una morbilidad de 56 649 personas por el COVID-19. Sin embargo, el reporte de enfermos entre los miembros de sus fuerzas castrenses es mucho menor y no pone en riesgo la seguridad de la nación americana.
Al menos, tres buques militares estadounidenses reportaron brotes infecciosos, fueron los portaaviones nucleares USS Theodore Roosevelt y USS Ronald Reagan, de la Quinta y Séptima Flotas, los Comandos Central y del Pacífico, y el destructor USS Kidd de la Cuarta Flota del Comando Sur.
El presidente Donald Trump, el 30 de marzo del corriente año, ordenó operaciones militares y el despliegue de buques castrenses del Comando Sur, que aumentaron su capacidad de inteligencia y operativa con la participación de otros 23 países, en los mares del Caribe y Océano Pacífico este, con el objetivo de bloquear el tráfico de drogas en la región hacia los EEUU, en especial del cártel de Los Soles, propiedad del narcoestado venezolano, y de los cárteles mexicanos.
El jefe del Comando Sur de EEUU, el almirante Craig Faller, resaltó que la presencia del Comando no es una fuerza de invasión sino operaciones de lucha contra las drogas. Y puntualizó que “El objetivo es mejorar la seguridad y salvar vidas, no militarizar el Caribe y el Pacífico este”.
Asimismo, el almirante Faller afirmó en esa misma entrevista que “Maduro debe su supervivencia a sus patrones cubanos, que están al tanto y han facilitado las actividades ilegales del régimen, como el narcotráfico y la minería”.
Esas ideas nos recordaron a la revista Newsweek, en la publicación del 3 de abril de 2020, la cual resalta las operaciones de tráfico de drogas de Cuba y Venezuela y señaló que un alto oficial del Pentágono, sin mencionar nombre, expresó que “La comunidad de inteligencia de EEUU tiene evidencia de que Maduro está traficando drogas usando buques entre Venezuela y Cuba”.
El senador federal estadounidense Rick Scott, en su cuenta de Twitter de septiembre de 2019, escribió que “El gobierno venezolano es y ha sido un narcoestado desde Chávez. Se benefician de la venta de drogas y utilizan grupos terroristas para hacerlo. Nicolás Maduro y sus matones han empeorado la situación”.
El senador Scott también en Twiter, 31/03/2020, expresó: “El anuncio la semana pasada por @TheJusticeDept de los cargos criminales contra Maduro y sus matones por narcotráfico, corrupción y tráfico de drogas fue un gran paso para responsabilizar a Maduro”. Y continuó Scott: “Maduro debe aceptar su destino y retirase para que VZ (Venezuela) pueda abrazar la democracia”.
Del mismo modo seguro, en condenar la dictadura cubana de tráfico de drogas, fue el senador Marco Rubio, quien hace uno días atrás dijo: “Sabemos que el gobierno de Maduro, abiertamente, utiliza sus fuerzas para enviar drogas hacia Centroamérica, hacia Estados Unidos y hacia Europa también, y sabemos que quien más lo ayuda es el régimen cubano. Entonces, si el régimen de Maduro está involucrado en el narcotráfico, y el régimen cubano es el que más lo apoya, por ese hecho solamente está la evidencia de que están participando”.
La tiranía de Cuba ha llevado a la miseria a la población cubana y está saqueando las riquezas del pueblo venezolano. El embargo económico de EEUU no funcionó cabalmente, pues nunca se aplicó correctamente y porque los recursos fundamentales de sustento de la tiranía castrista provienen del tráfico de drogas, el lavado de dinero y la corrupción, que solo podían ser cortados si se le hubiera aplicado un embargo naval a la Isla.
La movilización de la Cuarta Flota del Comando Sur en los mares del Caribe y Pacífico este, es la operación antidrogas más grande que se haya realizado en la historia de los EEUU. El almirante Craig Faller dijo que es una operación contra la droga y no una misión de invasión, por existir las vías diplomáticas y económicas para presionar hacia la libertad y democracia en Venezuela.
En realidad, en esta situación de existencia de varios narcoestados, no hay nada novedoso que se pueda hacer, solo es posible poner fin militarmente a los traficantes de drogas del Cártel de Los Soles, su cabecilla Maduro y a sus padrinos castristas.