La influencia de los grupos guerrilleros se hace sentir en las escuelas abandonadas por el régimen venezolano y se incluye el adoctrinamiento marxista en los programas educativos.

Redacción | Primer Informe

En la frontera entre Venezuela y Colombia hasta 15.000 niños y adolescentes venezolanos fueron reclutados por  las narcoguerrillas colombianas en 2019. En total, se calcula que unos 30.000 menores de edad han sido reclutados en los límites entre ambos píases, directa o indirectamente, en el límite entre ambos.

Fundaredes, organización no gubernamental dedicada a la defensa de los derechos humanos, reportó esas cifras en su informe anual correspondiente a 2019. La deserción escolar en la frontera, establece colombo venezolana alcanza el 80% de la población infantil, se asegura en el informe.

Las narcoguerrillas logran atraer a los niños a sus filas a través de regalos. Dinero y útiles escolares se encuentran entre los principales obsequisos que esos grupos terroristas emplean para convencer a los niños de unírseles.

La terrible situación económica de las familias venezolanas que habitan la zona fronteriza facilita los reclutamientos porque «los padres tienen cada vez menos recursos para proporcionar a sus hijos alimentos adecuados, y mucho menos útiles escolares o juguetes».

En la frontera, se asegura en el informe: “Ha sido posible acelerar un proceso ideológico y un condicionamiento conductual en el que las personas, por miedo, se acostumbran a vivir con estas organizaciones criminales». La peor parte de esto: las personas terminan asociándose con las actividades ilegales de los grupos guerrilleros como única forma de evitar se víctimas de esos mismos grupos.

Penetración ideológica en la escuela

La guerrilla colombiana mantiene una fundación llamada «Amigos de la Escuela». A través de esa fachada,  lograron penetrar en municipios fronterizos del estado venezolano de Táchira con la intención de entregar útiles escolares, regalos y alimentos.

Esta acción que se efectuó entre septiembre y noviembre de 2018  y aunque se denunció  ante el Ministerio Público, no hubo ninguna acción. Los regalos de navidad que recibieron los niños de esa zona en 2018 provenían de la guerrilla.

La guerrilla actúa de forma campante en la toda la frontera. Entre julio y agosto de 2019, el ELN levantó un censo detallado de niños y niñas en comunidades rurales de los estados de Zulia, Táchira, Apure, Amazonas y Bolívar. En el censo querían conocer: rango de edad, nivel de educación e identificar otras necesidades, con la supuesta finalidad de hacer una entrega masiva de útiles escolares.

Fundaredes recibió 30 quejas de estas situación y establece que 20.624 estudiantes habrían sido registrados por la guerrilla colombiana para recibir útiles escolares lo que  los colocó bajo influencia directa de este grupo armado.

La organización también descubrió que hasta 2018, el ELN y las FARC habían intervenido en al menos 214 escuelas en Táchira, Apure y Amazonas. En 2019, ese número superó los 325 establecimientos escolares.

Ministerio Público, el Defensoría del Pueblo y el Consejo para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes , no investigaron ninguna de las denuncias públicas sobre esta situación. Mucho menos tomaron alguna medida al respecto.

La cultura de la violencia tiene un origen diverso, como revela Fundaredes, uno de ellos es el desplazamiento que la guerrilla irregular y los grupos paramilitares han tenido en los últimos años.

La población ve a los grupos irregulares como autoridades que deben ser obedecidas

Los más afectados

La compleja emergencia humanitaria que vive Venezuela es terreno fértil para el reclutamiento de niños y niñas pues se encuentran en un estado muy vulnerable. Los grupos armados irregulares perturban la dinámica social  e introducen la ideologización de la población para favorecer su crecimiento, describe el informe de Fundaredes.

La situación obliga a que los padres deban emigrar en búsqueda de trabajo y dejen a los niños al cuidado de los abuelos o alguna familia amiga. La situación de vulnerabilidad para los pequeños es la misma.

«Los niños sin padres presentes en el hogar o incluso con ellos presentes, pero en condiciones de gran privación económica, son víctimas propicias de la seducción de estos grupos que inicialmente los contratan para trabajar en los cruces fronterizos, les asignan tareas en acciones criminales».

Ante las graves fallas en la educación, en el lado venezo2lano, muchos niños fronterizos estudian en institutos educativos colombianos. El transitar de un país a otro diariamente, facilita que grupos armados ilegales como los hagan partícipes de sus actividades proscritas.

También son más proclives a convertirse en víctimas cada vez que cruzan las líneas fronterizas, a menudo por pasos irregulares (trochas) cuando se cierran  los pasos oficiales.

La formación ideológica marxista es incorporada en la educación, al tiempo que disminuye la carga académica y el contenido de las materias básicas en la formación.

Son la autoridad

El Estado venezolano se ha retirado de la frontera. Fundaredes describe que el proceso de desmoronamiento de la educación pública implica también: «la eliminación de los programas de apoyo, como las comidas escolares para satisfacer las necesidades proteicas de los estudiantes, la provisión de laboratorios para llevar a cabo prácticas en materias como biología, física y química, y la falta o inexistencia de materiales didácticos y equipamiento deportivo».

Ante el vacío generado de la inacción gubernamental en Venezuela, los grupos armados irregulares aprovechan las deterioradas instalaciones escolares, que les sirven de asiento para controlar sus actividades ilegales.

Además, las guerrillas establecen una referencia visual que penetra la conciencia de los habitantes del área de influencia de la instalación educativa. Ellos «ven a estos grupos irregulares como autoridades que deben ser obedecidas», dice el informe.

Fundaredes menciona el uso de fundaciones formadas por agentes guerrilleros, lo cual está permitido por el Estado venezolano. Los guerrilleros los utilizan para «actividades de propaganda, incitar a los jóvenes y reclutar seguidores.

Los grupos armados que se hacen llamar colectivos han proliferado. Fundaredes los menciona como una nueva forma de violencia e intimidación a la población que ve violado su derecho a la vida, el libre tránsito y la libertad de expresión.

Organizaciones con los nombres Colectivo del Pueblo, Colectivo Ezequiel Zamora, Colectivo Che Guevara, Tren Aragua, Colectivo de Seguridad Fronteriza, Colectivo Francisco de Miranda , Tupamaros, Colectivo Comunista, Colectivo Lina Ron y Colectivo Camilo Torres ”.

Fundaredes destaca que esos grupos que inicialmente operaban en Caracas, han expandido su acción a otros entidades y ahora actúan  en el área metropolitana de la capital del estado Táchira, San Cristóbal, y más recientemente incursionó en los municipios de Bolívar y Pedro María Ureña en esa entidad.

Con información de: Explica.co

Origen:primerinforme.com