Joe Biden obtuvo esta semana el apoyo del Partido Comunista Revolucionario de Estados Unidos, quienes tienen fuertes vínculos con grupos terroristas en América Latina, apoyan a Maduro y trabajan con el grupo terrorista Antifa en Norteamérica.

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A pesar de que el candidato demócrata Joe Biden es visto como un moderado aún dentro de su propio partido, ha logrado conseguir el apoyo de diversas agrupaciones de extrema izquierda como el grupo pro-palestina J Street, el grupo anti-armas EGS o el grupo LCV, enfocado en promover la prohibición de combustibles fósiles.

Pero el último apoyo ha tomado a muchos por sorpresa. Esta semana, Bob Avakian, fundador del Partido Comunista Revolucionario de Estados Unidos, basado en California pero con alcance nacional, envió un mail a sus miles de afiliados lanzando su apoyo absoluto a Joe Biden, que luego publicó en la página web del partido.
Esta es la primera vez que el PCR apoya explícitamente un candidato y, aunque aclaró que cree que “ambos candidatos son representantes del malvado y explotador sistema capitalista-imperialista“, aseguró que es necesario apoyar a Biden para sacar del poder al “fascista y anti-comunista Donald Trump“.
Avakian es una figura muy oscura de la política estadounidense. Asegura haber “resuelto” el problema del comunismo, y ha publicado casi una decena de libros explicando sus teorías apodadas “La Nueva Síntesis“, donde pregona por un “nuevo comunismo” que difiere del maosimo y del stalinismo, y asegura que el verdadero comunismo debe volver a China y a Rusia, y en cambio apoya los movimientos revolucionarios de América Latina.
El PCR asegura que “todavía no hemos dado la orden de iniciar la revolución armada“, pero que “están preparados para ese día“. El liderazgo del partido, que nunca se llegó a presentar a elecciones por no contar con el suficiente apoyo, ni siquiera de manera local en California, plantea que deben erradicarse 5 “problemáticas sociales” antes de poder empezar con la revolución: “la supremacía blanca, el patriarcado, la discriminación sexual, la persecución contra inmigrantes, las guerras imperialistas y la degradación ambiental“.

Bob Avakian, fundador del Partido Comunista Revolucionario de Estados Unidos.

El Partido Comunista Revolucionario, a pesar de no ser una fuerza considerable en Estados Unidos, maneja un importante caudal de dinero y ha estado trabajando con el grupo terrorista Antifa, con el movimiento Black Lives Matter y con el grupo de lobby Refuse Fascism para impulsar las protestas de junio a lo largo de todo el país.

Tras la muerte de George Floyd, distintos grupos de extrema izquierda, todos afiliados al PCR, trabajaron en las manifestaciones para tornarlas violentas, incitando la destrucción y junto con Antifa, crearon fuertes disturbios en Seattle y Portland.

Esta tendencia de militantes de extrema izquierda dando su apoyo al Partido Demócrata no es nueva. En el pasado, grupos como Occupy Wall Street, o el mismo Antifa antes de ser declarado como organización de terrorismo doméstico, habían dado su apoyo a la fórmula Obama – Biden.

Muchas de estas organizaciones y partidos políticos apoyaron al marxista Bernie Sanders en las elecciones primarias del Partido Demócrata. Sin embargo, en aquellas elecciones demostraron que a pesar de ser muy ruidosos, no cuentan con grandes cantidades de adeptos, y Sanders terminó saliendo segundo en casi todas las internas.

Hoy en día cuentan con fuertes vínculos con las diputadas Nancy Pelosi, Alexandria Ocasio-Cortez, Ilhan Omar y Rashida Tlaib, quienes a pesar de formar parte del Partido Demócrata, han utilizado a estos militantes comunistas para presionar al presidente Trump.

Origen: derechadiario.com.ar