Por: Rubén Lasagno

– La mitomanía es una enfermedad grave que se define como “un trastorno psicológico que consiste en mentir de manera compulsiva y patológica. El mitómano miente para ganar prestigio, manipular a los demás o hacer daño. El Presidente de la República, Alberto Fernández, es un mitómano.

Hay una cantidad de pruebas suficiente para demostrar fácticamente que este hombre ha dicho una cosa, luego se ha desdicho e hizo exactamente lo contrario.

En otras oportunidades desconoce la realidad a la cual fuerza mediante argucias semánticas, que en idioma llano es: mentir. Entre esas cosas vamos a enumerar unas pocas, para comprender lo que trato de expresar.

Alberto Fernández desterró la palabra “Cuarentena” de su léxico; es más, en su última aparición estelar, para anunciar que seguimos presos en los domicilios hasta fines de agosto y luego de más de 150 días de encierro, comercios sin funcionar, Pymes fundidas y gente con diversos traumas a causa del encierro, además de los que no pueden comer porque no trabajan, el presidente Alberto Fernández usó un ardid típico del kirchnerismo: negó la realidad.

Mentira 1Dijo que no hay cuarentena, pero no explicó por qué no se puede volar, dado que AA está parada, no se puede desplazar de un lugar a otro, ya sea intraprovincial o interprovincial (de hecho un padre no pudo despedirse de su hija con cáncer, porque no le permitieron entrar en Córdoba), no se puede transitar sin permiso, después de determinada hora se aplica un virtual “toque de queda” no declarado y además, no dijo por qué no derogó los Decretos presidenciales que firmó, inclusive el último donde  enumera fuertes sanciones para quien rompan la cuarentena incluyendo en reuniones familiares, con todo lo que ello implica desde el punto de vista de las garantías constitucionales que se vulneran. Es decir , no hay cuarentena, pero hay cuarentena.

Mentira 2Aumento a los jubilados: el presidente anunció el 7,5% de aumento. Y habló de todo lo que el gobierno hace a favor de “los que menos tienen” y especialmente “de los jubilados del país que son el sector más carenciado”. Claro, lo que no dijo Fernández o se le olvidó en el fragor del discurso, que fue su propio gobierno desde el primer día, quien por orden suya congeló por 180 día las jubilaciones, les sacó la actualización por el índice inflacionario y solo él dispone, desde entonces, cuándo, cómo y cuánto, les aumentará. Sin embargo, en campaña dijo que el primer día de gobierno le aumentaría el 20% a la clase pasiva. No solo no le aumentó, sino que le rebajó más del 10% sus haberes jubilatorios. Pero como si eso fuera poco, acaba de renovar por otros 180 días más el congelamiento de los aumentos jubilatorios, mientras asaltan el Anses con subsidios, préstamos y planes a todo el mundo, en detrimento, por supuesto, de la propia clase pasiva. Mintió descaradamente antes, durante y después.

Mentira 3el INDEC increíble: Dijo el gobierno que la inflación del mes de junio era del 1,9% mensual. Cualquier Consultora que mida e inclusive cualquier habitante del vasto territorio nacional que vaya a un supermercado, se da cuenta que su dinero se ha licuado en más de un 180% desde enero a julio. El INDEC retomó su vieja costumbre de dibujar los números de acuerdo a su subjetiva forma de manipular las cifras y así como lo hizo en la década robada, volvieron con las mismas mañas, las misas urgencias y el mismo relato: la necesidad de mentir en las cifras para que yendo mal, el gobierno nos diga que vamos bien.

Mentira 4: “No está en mis planes tocar a la Justicia ni ocuparme de la CSJ”, dijo Alberto el mentiroso y acto seguido contribuyó, apoyó y potenció la conformación de una comisión de abogados, cuyo jefe es el Dr Beraldi, quien representa a Cristina Fernández y Cristóbal López, para que “lo aconsejen” sobre cómo reformular la justicia y luego ampliar los miembros de la Corte Suprema. Esta jugada artera del presidente, respondió a una necesidad de mentir ante la opinión pública y el electorado, porque el fin de todo era y es licuar las causas sobre la familia Kirchner y todos los corruptos ex funcionarios K, presos con toneladas de pruebas, de las cuales (incluyendo la jefa de la banda) no se pueden defender. Ya metieron con forcep el proyecto ilegal en el Senado, una escribanía oficial K y en Diputados Sergio Massa y el vago (Máximo Kirchner) tratan de negociar a costa del pueblo argentino, la impunidad para la familia K. Alberto Fernández, es cómplice.

Mentira 5en Argentina no existe el corralito. La frase corresponde al presidente, cuando fue indagado al aire por periodistas que en una de sus pocas apariciones en una suerte de “conferencia” acotada a lo que el mandatario quiere responder, negó que haya “corralito”. Sin embargo no se puede comprar más de 200 dólares y con proyecciones a ser anulado en cualquier momento, se grava con un 30% más la compra de divisas, compras en el exterior gravadas, importaciones cerradas y coartada la libre disponibilidad de manejo acceso o giro al exterior de moneda extranjera.

Podemos seguir, pero es innecesario. Alberto Fernández, además de un títere del clan Kirchner-Massa, es un desvergonzado, un mentiroso y un cómplice del proceso impúdico de su vicepresidente por lograr la impunidad para la corrupción de Estado pasada, actual y futura. Como si todo esto fuera poco, acaba de decir que a la Argentina le fue mejor con el coronavirus que con Mauricio Macri. Si lo que vive hoy el pueblo argentino es mejor que lo de los últimos cuatro años, está claro que, además de mentiroso, falso y desvergonzado, el presidente está alienado y ni siquiera es capaz de ver lo que le está ocurriendo al pueblo argentino, por las decisiones que toma desde el mismo lugar que ocupó su antecesor..

El 7 de agosto de 2019 en el cierre de campaña, el hoy presidente dijo “Si alguna vez no cumplo con mi palabra, salgan a la calle a recordarme que les estoy fallando”.

El 17 de agosto del 2020, después del clamor popular en las calles, exigiéndole que gobierne para el pueblo y no para los corruptos que ampara dijo “No nos van a doblegar los que gritan…

Está todo dicho sobre el kirchnerista que estuvo agazapado durante años contando intimidades de quien lo eligió, le ordena y conduce, en esta etapa como presidente de los argentinos. Es falso, incumplidor serial y mentiroso patológico. No hay mucho más para agregar sobre lo que está a la vista de todos y lamentablemente experimentamos en el país, a pesar de las advertencias que emitíamos algunos medios, antes de las elecciones del 2019.

Origen: opisantacruz