La pandemia ha golpeado los ingresos del régimen provenientes de la actividad turística mientras que se recrudece la persecución contra la disidencia.

Redacción | Primer Informe

El dictador cubano Miguel Díaz-Canel admitió públicamente el riesgo de que en Cuba se produzca un estallido social.

Como es costumbre en la élite gobernante castrista, las acusaciones apuntan a su vecino Estados Unidos y evitan mencionar el desastroso historial de políticas económicas que han caracterizado a la revolución cubana.

«Son despiadados e incesantes los ataques a nuestras fuentes de ingreso. Se patentiza un recrudecimiento brutal del bloqueo y de la percusión financiera. Se evidencia, además, todo un llamado y un propósito a alentar un estallido social en el país, también como parte de los intereses electorales norteamericanos «, dijo el mandatario, según nota difundida en los medios estatales.

El régimen de la isla, dependiente de la actividad turística, ha visto cómo la pandemia ha mermado los ingresos por esa actividad. Al mismo tiempo, el colapso venezolano ha disminuido la asistencia económica de Caracas, pero no la detenido del todo.

Esta semana Primer Informe reportó que un buque sancionado, El Terepaima, volvía a viajar desde el país suramericano hasta la isla cargado de petróleo.

La situación económica en Cuba ha empeorado durante la pandemia más que el régimen ha intentado suavizar algunos de los férreos controles que durante décadas han hundido a la isla en la miseria.

Venezuela provee aproximadamente el 60% del crudo que necesita la isla para mantener su economía andando.

Un colapso total de la producción petrolera venezolana tendría consecuencias imprevisibles en Cuba. Se considera que la isla se convertiría en une estado fallido.

La apretad situación de la que es consciente la cúpula castrista se refleja en un incremento de la persecución a la disidencia.

Recientemente, las fuerzas represoras de la dictadura ejecutaron arrestos masivos para impedir que los opositores cubanos realizaran un sencillo acto de protesta que era portar un girasol.

Régimen sin aliados

Durante el «deshielo» en las relaciones entre EEUU y Cuba liderado por el expresidente Barack Obama, el régimen de La Habana se oxigenó. Los cubanos, sin embargo no vieron ninguna mejora en cuanto a las libertades democráticas en la isla.

Desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca ese acercamiento fue suplantado por fuertes sanciones que perdieron el embargo económico que prevalece desde hace seis décadas.

«Se intenta presentar al país con una incapacidad gubernamental y económica y, por otro lado, se ataca con saña a dirigentes, a líderes de opinión, a intelectuales y artistas, que defienden el proceso revolucionario»,  se ha quejado Díaz-Canel.

Con información de 14 y medio.

Origen: primerinforme.com