Luego de declarar como servicios públicos a internet y a la telefonía, el Gobierno kirchnerista ahora está analizando la creación de una mega-empresa estatal que administre y provea servicios de telefonía celular.

El Gobierno kirchnerista está decidido a que el Estado intervenga cada vez más en las vidas de los argentinos, y ahora su apuesta, en la misma línea del decreto que establece al internet y a la telefonía como servicios públicos, es crear un operador estatal de telefonía celular que ofrecería servicios sobre las redes de los celulares tradicionales.

El proyecto se está discutiendo entre los funcionarios y asesores de la Secretaría de Innovación Pública, que dirige Micaela Sánchez Malcolm, y depende del Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. Todavía no se tomó la decisión de avanzar en su implementación, pero ya se elaboró un borrador del proyecto.

Son ideas de escritorio, discusiones técnicas, pero todavía no hay una decisión política, porque primero tenemos que resolver la reglamentación del DNU, para despejar el horizonte hacia adelante“, dijo una fuente del Gobierno nacional.

Sin embargo, otra fuente oficial aseguró que incluso ya se conversó con un proveedor del sistema de administración de tráfico celular, cuyo valor rondaría los 5 millones de dólares. A ese costo habría que agregarle la inversión en teléfonos celulares, chips, centros de distribución y venta, facturación y marketing, entre otros, elevando la cifra a varios millones de dólares.

También arrancaron conversaciones con ISP y cooperativas, que reclaman frecuencias de espectro radioeléctrico, pero podrían sumarse al proyecto como socios de la empresa estatal o para revender telefonía celular en las localidades donde brindan sus servicios.

 

Sánchez Malcolm, la directora de la Secretaría de Innovación Pública, responsable del proyecto de estatización de la telefonía celular.

A pesar de la terrible crisis económica, parece ser que cuando se trata de seguir aumentando el gasto público en proyectos innecesarios y muy costosos, el Gobierno nacional no escatima. Es difícil creer que un Gobierno que no puede hacer una compra sin sobreprecios pueda manejar exitosamente un operador estatal de telefonía.

Es insólito que el Gobierno pretenda gastar miles de millones de dólares para el servicio de telefonía celular, en medio de esta crisis económica, siendo uno de los servicios que está en competencia y tiene mayor penetración“, dijo un especialista del sector ante Infobae. “Pero es parte del intervencionismo estatal que estamos viendo en este último tiempo“, se lamentó.

La iniciativa retoma el proyecto Libre.ar, que Cristina Kirchner presentó a fines de 2012, pero que en ese entonces no se pudo concretar, pese a que se le destinaron ese año frecuencias de telefonía celular, que todavía tiene en su poder la empresa tecnológica estatal Arsat.

 

El “nuevo” kirchnerismo busca cumplir los sueños del viejo kirchnerismo.

La primera información sobre este proyecto la dio el lunes pasado el periodista Carlos Pagni, en su programa de televisión Odisea Argentina, en La Nación+.

Allí Pagni planteó que “todos los días aparecen más fantasías estatales. Hay una idea psicodélica que está dando vueltas. No digo que lo vayan a hacer. Ya que las telecomunicaciones son un servicio público, hay en el corazón del kirchnerismo la fantasía de inventar una empresa estatal de telefonía celular, aprovechando las redes disponibles. Se llamaría Puma. El paraíso de llegada es volver a ENTel“.

Sin embargo, oficialmente en la Secretaría de Innovación Pública aseguran que no tienen este tema entre sus prioridades inmediatas. “Hoy no hay nada de eso en agenda. Estamos trabajando con diferentes operadores. Regionales, chiquitos y medianos y a partir de eso estamos analizando posibilidades vinculadas con los operadores móviles virtuales (OMV)“, dijeron en el área que maneja Sánchez Malcolm, ante la consulta del medio Clarín.

Con respecto a este tema, Alberto Fernández solo se limitó a anunciar el Plan Nacional de Conectividad, que pretende ampliar la capacidad del data center de Arsat, actualizar la Red Federal de Fibra Óptica, recuperar la Televisión Digital Abierta (TDA) y crear un tercer satélite Arsat.

Además, se decidió prorrogar hasta fin de año la prohibición de cortar los servicios públicos por falta de pago, entre ellos, telefonía fija o móvil, internet y TV por cable. Todo cubierto por las arcas del Estado en concepto de subsidios al sector.

Origen: derechadiario.com.ar