MARCELO ELIZONDO ANALIZA LAS RAZONES Y EL IMPACTO DEL EXODO DE LAS COMPAÑIAS EXTRANJERAS

  • Falabella tiene diez tiendas en el país. Seis locales están ubicados en Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, mientras que el resto se halla en Córdoba, Mendoza, Rosario y San Juan.

Más de diez firmas internacionales han anunciado este año que dejan el país. Los problemas económicos estructurales y una visión pesimista del futuro las alienta a irse. Duro golpe al empleo. Urge modificar el esquema de valores.

Cada una de las noticias que da cuenta de una empresa extranjera que decide abandonar la Argentina es como un martillazo en el dedo. El impacto es un dolor que se interpreta en términos de pérdida de empleo directo e indirecto. Pero también es fruto de una lectura corporativa que, por razones económicas estructurales, parece no vislumbrar un futuro auspicioso en el país.

Curioso, como ocurría con algunas viejas tiras cómicas o dibujos animados, cada martillazo de estos es festejado de manera hilarante por un sector de la población que milita posturas al borde del ridículo. Las empresas se van dejando su tendal de desempleo, pero no todos parecen comprender la gravedad del hecho de cara al porvenir.

Por eso es que Marcelo Elizondo, director de la consultora Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI), insiste en que lo primero que debería hacerse en la Argentina es reconstruir un sistema de valores que hoy está hecho escombros.

“Acá hay un clima antiempresa, antiéxito, no está claro que tener éxito económico sea un valor. Existe un cuestionamiento hacia el que progresa y evoluciona“, enfatiza. Y dice que sólo después se deben abordar las cuestiones técnicas, léase las reformas necesarias para volver a captar inversión extranjera directa y encausarnos por el sendero del crecimiento sostenido.

– ¿Por qué se van las empresas de Argentina?

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Origen: laprensa.com.ar