Por

Adrián Simioni 

Los K toman distancia. Bergoglio lo deja solo

En 24 horas el oficialismo puso en fila a varios de sus representantes a sacarle el banquito al piquetero papal Juan Grabois. El casillero de las líneas internas que maneja Cristina Fernández está completo.

Se pronunciaron Hebe de Bonafini (la CEO del kirchnerismo en la sociedad de los derechos humanos), la ministra de Seguridad, Sabina Frederic (albertista); la senadora Anabel Fernández Sagasti (camporista); el ministro de Agricultura, Luis Basterra (Movimiento Evita); y el ministro de Seguridad de Buenos Aires, Sergio Berni, el electrón libre que prepara Cristina por si necesita un candidato de derecha. Antes se había pronunciado Sergio Massa, socio minoritario del Frente de Todos. No falta nadie.

Bienvenido a la derecha, Axel

En todo caso, el único que desentona es Axel Kicillof, que antes que condenar las usurpaciones prefiere anunciar un nuevo plan para pagarles 50 mil pesos por mes durante medio año quienes no tomen tierras. Es como si, en lugar de pagar el rescate de un secuestro pagaras por adelantado para que no te secuestren.

Es práctico, es cierto. Pero Kicillof corre el riesgo de generar una nueva industria: el subsidio extorsivo. Y un nuevo sujeto histórico, como diría un becario del Conicet: el No-Usurpador financiado por el Estado. En Argentina no labura el que no quiere. No paran de surgir nuevos oficios.

De todos modos, hasta el anuncio de Axel es la antesala del inminente desalojo masivo en Guernica. Bienvenido a la derecha insensible, Kicillof.

Cuando sale Air Caracas, no se suben

Muchas de las reivindicaciones del derecho de propiedad y de las condenas a Grabois fueron hechas a disgusto, a regañadientes. Pero lo que vale es la intención.

A los kirchneristas les encanta pegarse tiros en el pie. En lo peor de la inestabilidad financiera permiten que pensemos durante semanas que en Argentina no valen más las escrituras de propiedad.

Recién al final, cuando Air Caracas anuncia la partida de su vuelo a Argenzuela, arrugan y sacan pasaje a Miami. Pero mientras tanto tuvieron a todos los inversores durante semana pensando que esto termina en dictadura chavista.

Martín “Dujovne” Guzmán y la cartita de CFK

El giro del rojo revolucionario al azul legalista en el tema de la propiedad combina con las pintadas que está haciendo el ministro de Economía, Martín Guzmán, en la City financiera. Guzmán ahora descubrió la receta de Nicolás Dujovne en los tiempos de Macri para financiar el gasto sin imprimir tantos pesos inflacionarios. Y que consiste en endeudar al Estado en dólares o en pesos, a las tasas que sean. Algo que tanto había criticado el kirchnerismo, empezando por el presidente Alberto Fernández.

¿Es un giro a la ortodoxia constitucionalista y fiscal? Demasiado temprano para decirlo. En todo caso habrá que esperar a que en la Casa Rosada terminen de decidir si la carta de Cristina fue para despegarse por completo del presidente o si fue para decirle a Alberto que lo va a apoyar si se anima y busca un acuerdo con la oposición para hacer el ajuste de fondo y las reformas que necesita la Argentina.

Lo cierto es que, en este contexto, por ahora, todos se despegan del pobre Grabois. Hasta Jorge Bergoglio lo dejó hablando solo en un evento que el Vaticano hizo por Zoom. A Grabois de Nazaret, con su imagen de redentor vocacional de pobres -y ahora también de ricos como Leonor Etchevehere- todos le están diciendo que, al menos por el momento, se vaya con las estampitas agroecológicas y sus “campesinos” con Osde a otro convento.

Origen: Periódico Tribuna de Periodistas