Exponen acusaciones sobre evasión fiscal, condiciones inseguras de trabajo, incumplimiento en el pago de sueldos y movimientos ilegales de dinero.

Redacción | Primer Informe

El colapso de la estatal petrolera venezolana, PDVSA, la obliga a recurrir a todo tipo de prácticas ilegales con la finalidad de intentar mantener de manera ficticia sus «operaciones», en Argentina.

El colapso de la empresa lo padecen sus trabajadores en todo el mundo. Los empleados de las oficinas de la empresa en Argentina, por ejemplo, tienen 7 meses sin cobrar sus remuneraciones. Y esa es solo una de las dificultades que están atravesando.

En medio de la pandemia, el Gobierno argentino se hizo cargo de abonar el 50% de los salarios, de un gran número de empresas, en el marco de un programa de alivio a propósito de la paralización ordenada por la emergencia sanitaria.

Pero la otra parte del salario, que correspondí al empleador nunca ha llegado a los trabajadores de PDVSA. La cuarentena paralizó por completo a la empresa, denunciaron los afectados.

El estado de desamparo de los trabajadores es tal que perdieron también el seguro médico. Un empleado contrajo COVID-19 y la empresa no le pudo pagar el test ni el tratamiento. Quienes todavía lo mantienen es porque lo han pagado enteramente con su bolsillo.

María Palacios, trabajadora de PDVSA en Bolivia, intentó entrar a Argentina en enero de este año con 100.000 dólares en efectivo sin declarar que según dijo iban a ser empleados para pagar los salarios de los trabajadores de la petrolera en el Argentina.

Como si fuera poco, la petrolera también estaría incurriendo en evasión fiscal, denuncian los propios trabajadores.

Desde junio de 2018 que PDVSA no paga las cargas sociales por empleados. Aunque les retiene los importes de jubilación, obras sociales y e impuesto a las ganancias pero, según los empleados denuncian, ese dinero no está ingresado al fisco.

“La Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART) también se dejó de abonar en diciembre del año 2018 y todo el personal estuvo trabajando hasta el viernes 13/03/2020 (el día que se declaró el confinamiento por la cuarentena) sin tener ART vigente”. 

Para completar el panorama, las estaciones de servicio que todavía administra PDVSA están sin mantenimiento de surtidores, bombas y ni siquiera pagan la luz. Los empleados cuentan que el estado de abandono hizo que haya estaciones donde se robaron los tanques de agua.

Un maletín con 100.000 dólares

Para paliar la situación, y como es costumbre en la administración chavista de la empresa, PDVSA recurrió a una maniobra fuera de la ley para tratar de saldar su deuda con los trabajadores.

A principios de este año, la boliviana María Palacios fue detenida tratando de cruzar la frontera de Bolivia a Argentina con US$ 100.000 sin declarar. Frente a un fiscal boliviano, Palacios declaró que ese dinero estaba destinado al pago de sueldos en PDVSA Argentina.

Según cuentan ex empleados de PDVSA, los  “bolsos” ingresados con poca transparencia son la única forma de proveer fondos a las oficinas en Argentina. En la actualidad, se calcula que estarían necesitando entre US$ 700.000 y US$ 1.000.000 para seguir funcionando.

Palacios estuvo detenida, pero ahora, cuando el partido de Evo Morales vuelve al poder-, está libre. En esa conyuntura, el régimen de Maduro restableció relaciones diplomática con La Paz. Y, en un acto entre funcionarios diplomáticos de ambos países, Palacios estuvo invitada.

Con información de Clarín

Origen: primeinforme.com