aguilera

Fue, como decimos en el béisbol, una jugada cantada.

Ya se sabía, desde mucho antes del pasado 3 de noviembre, que estas elecciones estadounidenses podrían terminar siendo manchadas por irregularidades y falta de transparencia.

Los signos, como las señas de los coach en el béisbol, estaban por todas partes.

Empecemos por decir que en los EE. UU. muchos estados carecen de procedimientos legales capaces de garantizar, con una alta certeza y como debe ser, que cada voto corresponda a un ciudadano.

Las identificaciones con fotos, la emisión de cartas de votantes, o el uso de las declaraciones de impuestos para emitir las boletas, han sido bloqueadas en muchos estados, y casi siempre por los equipos legales del Partido Demócrata.

La razón que se ha esgrimido para eso es “buenista” y reclama, con mucho énfasis ideológico, que los mecanismos de verificación del voto ponen obstáculos a los votantes de bajos ingresos…

Ver la entrada original 1.115 palabras más