El periódico The New York Times publicó este jueves un listado de seis personas que han recibido en las últimas tres décadas el premio Nobel de Paz, pero cuyo reconocimiento actualmente está siendo cuestionado. 

Entre ellos, destaca el expresidente colombiano Juan Manuel Santos.

El ex mandatario recibió el premio  “por sus decididos esfuerzos para poner fin a la guerra civil de más de 50 años del país”. Pero esa justificación dista mucho de la realidad actual de Colombia.

El premio fue consecuencia del criticado Acuerdo de Paz, negociado por Santos con la narcoguerrilla de las FARC. Sin embargo, asegura el diario, los acontecimientos recientes sugieren que el país está entrando nuevamente en conflicto.

“El premio fue anunciado pocos días después de que los colombianos rechazaran por poco el Acuerdo de Paz en un referéndum, una profunda vergüenza para Santos. Si bien finalmente se impulsó un acuerdo de paz, los acontecimientos recientes sugieren que una vez más el país está entrando en conflicto”, señala la publicación.

Igualmente, también se pone en tela de juicio la escogencia de Barack Obama para recibir el Nobel.

El expresidente estadounidense lo recibió “por sus extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos”.

Pero, The New York Times señala que muchos críticos y partidarios de Obama cuestionaron la elección, dado que aún no había logrado ningún resultado significativo para la causa de la paz mundial.

“Algunos comentaristas dijeron que el comité del Nobel había hecho una ‘elección con aspiraciones’, al ver potencial en las esperanzas de Obama de un mundo más tranquilo, marcado por su deseo de poner fin a las guerras en Irak y Afganistán”, expresa.

LEA TAMBIÉN: Trump critica con dureza el fracasado y «terrible acuerdo Obama-Santos-Biden»

Por el contrario, Obama autorizó “un aumento de tropas estadounidenses en Afganistán y presidió una vasta expansión en el programa de ataques con drones”.

Otros premios Nobel puestos en duda

Barack Obama recibió también el premio Nobel de la Paz aún cuando su gestión no hizo ningún esfuerzo diplomático internacional para facilitar el cese de importantes conflictos armados. Al contrario, Obama incumplió sus promesas de campaña llenas de promesas de paz y de regreso de las tropas estadounidenses a sus hogares.

Otro de los mencionados es el primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed Ali, ganador en 2019.

El New York Times afirma que el comité eligió a Ahmed por “introducir cambios democráticos después de una era de represión, liberar a los presos políticos, aflojar las restricciones a los medios de comunicación y, en particular, resolver el prolongado conflicto fronterizo con la vecina Eritrea”.

No obstante, señala que recientemente el mandatario ordenó operaciones militares y ataques aéreos en Tigray, “una región cuyos líderes lo habían desafiado al proceder con unas elecciones que habían sido suspendidas debido a la pandemia. A medida que la lucha se intensifica y los refugiados llegan al vecino Sudán, el gobierno de Abiy ha declarado el estado de emergencia y ha cortado las comunicaciones con la región”.

El cuarto en el listado es el expresidente de Corea del Sur Kim Dae-jung, ganador del premio en 2000.

De acuerdo con el comité, Kim fue premiado por su trabajo para promover «la democracia y los derechos humanos en Corea del Sur y en Asia oriental en general, y por la paz y reconciliación con Corea del Norte en particular.

El mandatario realizó un viaje histórico a Corea del Norte, donde se reunió con su homólogo, Kim Jong-il, escenificando un acercamiento con su vecino.

A pesar de ello, señala el medio, los dos países “han permanecido en un estado técnico de guerra, y bajo el hijo y sucesor de Kim Jong-il –Kim Jong-un– Corea del Norte ha desarrollado un arsenal de armas nucleares y misiles”.

Yasir Arafat, Shimon Peres y Yitzhak Rabin continúan en el listado. El entonces presidente de la Organización para la Liberación de Palestina y los dos exjefes de gobierno de Israel fueron reconocidos conjuntamente en 1994 por “sus esfuerzos para lograr la paz en Oriente Medio”, mediante la firma de los denominados Acuerdos de Oslo.

Rabin fue asesinado. Y, desde entonces, según el Times, “los esfuerzos para resolver el conflicto han fallado repetidamente, salpicados por episodios de violencia y amargas recriminaciones.

Finalmente, en la lista aparece la líder birmana Aung San Suu Kyi, quien obtuvo el Nobel en 1991 y que ha sido duramente cuestionada por organismos de derechos humanos tras convertirse en 2016 en la líder de facto de su país.

La líder ha sido acusada de no actuar para detener los asesinatos y violaciones de derechos humanos contra miles de musulmanes rohingya que han tenido que abandonar el país por persecución militar.

Con información de Semana.

Origen:primerinforme.com