Países de la región pueden detener el avance ruso organizandose para contrarrestar la corrupción estratégica que Putin alienta

Con prácticas poco transparente el Kremlin aspira a controlar importantes sectores de la economía de la región. 

Redacción | Primer Informe

Un estudio publicado por la Fundación Nacional para la Democracia (NED por sus siglas en inglés) revela los secretos de Rusia para permanecer y afianzarse en América Latina.

El informe se titula «Acuerdos en la oscuridad: Capital corrosivo ruso  en América Latina». En él se revelan algunas estrategias del gobierno de Vladimir Putin para aprovechar las vulnerabilidades de algunos países de la región.

También el reporte contiene recomendaciones para contrarrestar la maliciosa influencia rusa.

Los analistas Ruslan Stefanov y Martin Vladimirov, evaluaron en el informe la corrupción estratégica que Putin alienta para penetrar dos países latinoamericanos: Argentina y Bolivia.

Esas dos naciones experimentan desafíos de gobernabilidad frecuentemente parecidos a otros países de la región, sugieren los autores.

Aunque estos países no representan la mayor parte de la huella económica de Rusia en América Latina, ilustran las primeras etapas de las iniciativas de inversión impulsadas por la política de los estados autoritarios.

Intenciones rusas al descubierto

El trabajo se centra básicamente en el “capital corrosivo”.  Ese concepto se usa también para referirse “a los flujos monetarios de países autoritarios como  China, Turquía o Irán y la misma Rusia.

Los regímenes de esos países aprovechan debilidades de los gobiernos. Entre ellas la falta de transparencia o responsabilidad pública. Eso permite el acceso preferencial para penetrar en sectores estratégicos, dijo Martin Vladamirov, en una entrevista para la Voz de América.

Hasta que recibió sanciones por parte de EEUU la rusa Rosneft había logrado una participación privilegiada en el sector petrolero venezolano apadrinada por la influencia que Putin ejerce sobre Caracas. Se sospecha que la empresa rusa mantiene operaciones de forma encubierta en el país.

En los últimos años, el gobierno de Estados Unidos ha alertado sobre la injerencia extranjera en la región latinoamericana. Washington vigila esa muy de cerca porque consideran que la penetración de China, Rusia o Irán supone una amenaza para la estabilidad y la seguridad en la región.

Origen: primerinforme.com