Muchos jubilados en Cuba creen que el aumento de sus pensiones apenas les alcanzará para vivir desde el 1ro de enero

Un estado de incertidumbre y nerviosismo en la población cubana ha impulsado por la llamada “Tarea Ordenamiento”, con inicio el 1ro de enero de 2021. Todos los cubanos, especialmente los de los sectores más vulnerables (como los jubilados), se hallan por estos días sacando cuentas, analizando y haciendo planes para una vez llegada la subida salarial y de pensiones, acompañada (por supuesto) de un aumento de precios de productos y servicios.

Un incremento salarial y de pensiones no representa una solución cuando se contrasta con la nueva escala de precios, siquiera solo los de la canasta básica normada, sobre todo en tiempos tan convulsos, junto a una precaria situación de desabastecimientos y una inminente inflación. Nuestras personas de la tercera edad se hallan preocupadas sobre si su pensión será suficiente para vivir.

Mientras esperaba paciente por su pan de cada día, Ismael (jubilado de Mayarí, Holguín) iba calculando: “Me tocan 1.580 pesos. Pero solo la corriente (eléctrica), por la que ahora pago más o menos 120 pesos, me la suben a casi 600 pesos. Los 1.000 pesos que me quedan se me van con lo de la libreta (de racionamiento), los medicamentos, el agua y el teléfono”.

Lamentó entonces: “El problema es que lo de la libreta no da para comer ni la mitad del mes y en la calle todo va subiendo. Y cuando haya más plata circulando, más sube todo porque hay escasez. Creo que me van a hacer falta como 5.000 pesos para vivir”. Ante este razonamiento, Ismael señaló: “Continuaré sin poder sostenerme con mi jubilación; tendré que seguir en el invento: revendiendo pan y vendiendo lo que me caiga en la mano. No veo mejoría ninguna”.

“De nada sirve que suban las pensiones y salarios si atrás suben todo de precio. Al final tampoco vamos a poder vivir de lo que ganamos”, comentó Manuel Herrera, exchofer del desmantelado Ministerio del Azúcar. Continuó: “Los 500 o 600 pesos que me quedarán para comprar las cosas necesarias, aparte de lo de la cuota, no alcanzarán ni para dos días. Los precios van para arriba y esto apenas comienza. Tal vez quedemos peor que antes. Habrá que seguir luchando el día a día aunque estemos jubilados”.

Se ha generalizado el temor porque se dispare el costo de la vida por encima de los ingresos. “Es increíble que ese pan tan pequeño y de mala calidad de la cuota vaya a costar un peso. Sube 20 veces el precio y nadie habla de mejorarlo. Y mi chequera solo subirá cinco veces, no parece justo”, opinó María Antonia, exempleada de Comercio que ahora recibe de jubilación 340 pesos.

Espejismos de prominente calidad de vida no son suficientes para embullar al pueblo, pues este espera reformas reales, unas que verdaderamente posibiliten un mayor poder adquisitivo y mejores oportunidades.

A pesar de reconocer que este escenario de cambios era necesario llevarlo a cabo dado el contexto económico distorsionado de Cuba, especialistas han avisado que estas modificaciones deben ser acompañadas por verdaderas reformas que involucren una mutación hacia un modelo económico factible. Han pronosticado un aumento desmedido de la inflación y el deterioro de la crisis económica cubana para los próximos meses.

Origen: cubacute.com