El caso del opositor ruso desvela las nuevas formas de actuar en los ataques a enemigos y el debilitamiento de su Inteligencia

XAVIER COLÁS

Muchos expertos coinciden en que con el envenenamiento de Alexei Navalny se ha cruzado “una línea roja”. El Kremlin ha sido acusado de otros crímenes antes. Pero en casos como el de los ex espías Alexander Litvinenko (asesinado con polonio en 2006) y Serguei Skripal (intoxicado por Novichok en 2018) se trataba de ‘traidores’ que además formaron parte de los servicios secretos

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Origen: elmundo.es