Hay una manera de suprimir y desmovilizar a la ciudadanía que parece infalible y se convierte en la táctica clave de los dictadores modernos.

Todos los regímenes autoritarios del mundo recurren a las mismas herramientas para neutralizar la disidencia. El control de Internet es una de las más importantes, algo en lo que Venezuela se destaca.

Redacción | Primer Informe

Donde hay un golpe, probablemente habrá un corte de Internet. Los apagones de Internet ahora son comunes en todo el mundo cuando el poder está en juego.

Acaba de suceder en Myanmar mientras los militares daban un golpe de Estado y detenían a la presidenta civil electa democráticamente.

Pero ese es solo un caso. Al menos 35 países han restringido el acceso a Internet o las plataformas de redes sociales al menos una vez desde 2019.

Los datos se desprenden de un estudio realizado por la organización NetBlocks. Ese grupo rastrea la libertad de Internet en el mundo.

Las autoridades usan esas interrupciones para reducir o prevenir los disturbios. O también para ocultar la sangrienta represión de la vista del público.

Los bloqueos son particularmente comunes en torno a las elecciones en África, más recientemente en Uganda.

NetBlocks también informó sobre interrupciones en las ciudades rusas durante las recientes protestas por la detención de Alexei Navalny.

Bielorrusia también interrumpió Internet durante las recientes protestas, al igual que países desde Argelia hasta Zimbabue.

El libro clásico del golpistas sigue vigente. En Myanmar, el ejército aseguró el control de la televisión estatal antes de hacer su movimiento el lunes. Pero también siguió el libro de jugadas más moderno.

Las interrupciones de Internet comenzaron alrededor de las 3 am, hora local, según NetBlocks. Para las 8 de la mañana la conectividad se redujo en un 50%. Solo se restauró parcialmente en horas de la tarde.

Irán y Venezuela son particularmente rápidos para restringir el acceso, según los datos de NetBlock.

Bloqueos en Venezuela

Una corporación controlada por el Partido Comunista Chino es especialista en cercenar el derecho a la libre expresión en el ciberespacio. La corporación controla el acceso a Internet y realizar vigilancia digital. Todo en servicio de la dictadura de Nicolás Maduro.

El Departamento del Tesoro de EEUU sancionó a esa empresa, llamada CEIEC por realizar «operaciones cibernéticas contra opositores políticos». Algo que logra «mediante el desarrollo y la exportación de herramientas para monitorear, censurar y vigilar las actividades de los ciudadanos en Internet».

Maduro puede avanzar en sus planes totalitarios gracias a empresas como CEIEC, decía el ex secretario del Tesoro, Steven T. Mnuchin.

Con información de Axios.

Origen: primerinforme.com