Después de la operación mediática de Horacio Verbitsky comandada por Cristina Kirchner, Alberto Fernández fue obligado a despedir a Ginés González García y el Ministerio de Salud quedará en manos de La Cámpora.

En la tarde de hoy renunció el Ministro de Salud nacional, Ginés González García. No lo hizo por el pésimo manejo de la pandemia, por los más de 50.000 muertos por COVID, por la situación crítica del sistema sanitario argentino ni por su fracaso en garantizar el equipamiento al personal de salud. Su salida es parte de una operación de prensa muy compleja que puso en lugar la vicepresidente Cristina Kirchner y que ejecutó Horacio Verbitsky para que La Cámpora pueda hacerse del control del Ministerio.

Ginés nunca perteneció al ala cristinista del Frente de Todos. Él tiene sus orígenes en el peronismo duhaldista. De hecho fue el Presidente Duhalde en 2002 quien lo puso como Ministro de Salud.
Su buena relación con Alberto Fernández hizo que en 2003, con la llegada de Néstor Kirchner, Ginés se quedara en su puesto y continuara ininterrumpidamente hasta 2007. Con la llegada de Cristina Kirchner a la presidencia el 10 de diciembre de ese año, Ginés fue expulsado del gobierno y enviado como Embajador a Chile, lo más lejos posible del nuevo gobierno.
Fue idea de Alberto Fernández traerlo nuevamente al gobierno en 2019, cosa que Cristina trató de evitar, pero luego de vetar a Guillermo NielsenDiego Gorgal, y Carlos Caserio, la Vicepresidente no quiso presionar tanto a su delfín político y le permitió su nominación.
A pesar de los numerosos errores de Ginés en el Ministerio, el amigo de Alberto nunca permitió que éste fuera dominado por los funcionarios de La Cámpora que Cristina exigía designar. Pero la pandemia de coronavirus fue un punto de inflexión, en particular, las vacunas Sputnik V.

Una fuente interna en el Frente de Todos nos contó un panorama desolador para el kirchnerismo, y la salida de Ginés es la primera demostración pública de un conflicto que ya viene hace varias semanas.

Cristina tiene un plan para ganar las elecciones legislativas este año, en particular en la Provincia de Buenos Aires, donde el kirchnerismo viene viendo cómo mes a mes bajan en las encuestas esos 20 puntos de diferencia que Kicillof le sacó a Vidal en 2019.

Desde el Instituto Patria planean utilizar las vacunas rusas como la principal herramienta de campaña, poniendo puntos de vacunación en los barrios más carenciados del conurbano y en las villas tanto porteñas como bonaerenses. Pero para que esta estrategia sea efectiva, necesitaban de la colaboración total del Ministerio de Salud nacional.

Por su parte, Ginés había tomado una postura contraria: aseguraba que la cantidad de vacunas Sputnik V que mandó Rusia no iban a alcanzar para esta estrategia y que debía priorizarse la vacunación de adultos mayores y médicos.

No todo fue altruismo tampoco, el ahora ex Ministro había lanzado una red de vacunación VIP con las primeras dosis que llegaron a Argentina, ofreciendo este servicio a importantes figuras de la política, del empresariado y del mundo del espectáculo. Entre ellos los Moyano, el diputado Valdés, el senador Taiana, y el periodista Horacio Verbitsky.

Todos en el gobierno sabían lo que estaba haciendo Ginés, cosa que también está ocurriendo en provincias controladas por el kirchnerismo como Santa Cruz, Chaco o la misma Provincia de Buenos Aires, pero ahora Cristina decidió revelar este escándalo para terminar con la carrera política del Ministro.

Por eso en una entrevista esta mañana para El Destape, Horacio Verbitsky, ex montonero y principal operador político de la Vicepresidente, aseguró que luego de contactarse con Ginés González García para ver dónde podía recibir una vacuna, su secretario lo llamó para decirle que vaya al Ministerio que enfermeros del Hospital Posadas iban a estar vacunando a varias personas cercanas al gobierno.

Verbitsky tiró esta revelación al aire actuando ingenuidad, como si no supiera que lo que estaba contando iba a ser un escándalo nacional. Especialmente luego de que esta misma noticia resultara en enormes escándalos en países como Perú España.

Decidí vacunarme. Me puse a averiguar en dónde hacerlo. Llamé a mi viejo amigo Ginés González García, a quien conozco desde mucho antes de que fuera ministro“, detalló en su columna el periodista cristinista, y contó: “Me dijo que tenía que ir al hospital Posadas. Cuando estaba por ir, recibí un mensaje del secretario de Ginés que me dijo que iba a venir un equipo de vacunadores del Posadas al ministerio y que fuera allí a darme la vacuna“. Además, contó que el turno para la segunda dosis lo tiene el 12 de marzo.

Automáticamente esta declaración reveló la dura realidad del kirchnerismo hoy en día, con un gobierno profundamente dividido entre los seguidores de Alberto Fernández y de Cristina Kirchner.

Roberto Navarro, quien hoy se encuentra más cerca de Alberto, decidió despedir a Verbitsky de su columna radial en El Destape.

Por su parte, otro operador mediático del albertismo, Jorge Rial, criticó duramente lo sucedido, y asegura que desde el sector cristinista del gobierno frenaron la nota de “Vacunación VIP” que iban a publicar Clarín La Nación ayer por la noche.

Cristina quería que la noticia venga del propio kirchnerismo, porque si no iba a parecer un ataque de la oposición e iba a llevar a que Alberto cierre filas y salga a defender a su Ministro.

La “Operación Verbistky” fue un éxito, y logró que a Alberto Fernández no le quede otra opción que despedirlo a Ginés.

El Ministerio de Salud quedará en manos de la actual Secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzoti, quien ya estuvo actuando como una Viceministra de Salud de facto y la principal cara del gobierno para dar las estadísticas del coronavirus todos los días.

Vizzoti tiene un perfil más técnico y con poca relación a las internas partidarias. De todos modos, es cercana a Cristina Kirchner (fue parte del Ministerio de Salud entre 2007 y 2015 como directora del DiNaCEI) y permitirá que todos los rangos menores del Ministerio queden en manos de La Cámpora.

La Secretaria tiene una visión “más optimista” sobre la capacidad de Rusia de venderle vacunas y no se habría opuesto a la idea de Cristina de utilizar el plan de vacunación como la cara de la campaña legislativa este 2021.

Incluso fue Vizzoti la que tuvo la idea de proponer usar las segundas dosis de la Sputnik V para vacunar en el corto plazo a más personas y mejorar la imagen del gobierno, que se está quedando muy atrás comparado a otros países que empezaron en enero con la vacunación contra el coronavirus.

Origen:derechadiario.com.ar