25 AÑOS DE UN ASESINATO DEL ESTADO CUBANO

Última fotografía donde aparecen los jóvenes asesinados por el régimen cubano. Cortesía HAR. Última fotografía donde aparecen los jóvenes asesinados por el régimen cubano. Cortesía HAR. Última fotografía donde aparecen los jóvenes asesinados por el régimen cubano. Cortesía HAR.

El 24 de febrero de 1996, hace exactamente 25 años, un avión de guerra de la Fuerza Aérea cubana utilizando misiles aire-aire fulminó fuera del espacio aéreo cubano a dos de las avionetas desarmadas de la organización humanitaria Hermanos al Rescate (HAR), cuya misión era salvar las vidas de quienes, con tal de escapar de la isla comunista, se lanzaban a cruzar el estrecho de la Florida en endebles embarcaciones.

Las avionetas, según la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), fueron derribadas a las 15:21 y las 15:27 horas, respectivamente, en espacio aéreo internacional. Ese día resultaron asesinadas 4 personas: Mario Manuel de la Peña (de 24 años), Carlos Acosta (29), Armando Alejandre (45) y Pablo Morales (29). De ellos 3 eran ciudadanos estadounidenses y uno era residente permanente en este país.

Este hecho atroz fue denunciando ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que es el órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) encargado de la promoción y protección de los derechos humanos en el continente americano.

En su informe 86/99, caso 11.589, la CIDH expone que “los dos aviones se encontraban aún al norte del paralelo 24”, en espacio aéreo internacional, cuando “la Fuerza Aérea de Cuba ordenó el despegue de dos aviones militares, un MIG-29 y un MIG-23, operando bajo el control de la estación militar de tierra cubana”.

Varias entidades internacionales han dejado constancia de este asesinato del Estado cubano. Desde entonces no han faltado las denuncias, la exposición de las pruebas y los argumentos de los familiares de las víctimas, así como los testimonios de los 4 sobrevivientes que viajaban en la tercera avioneta que logró sobrevivir, piloteada por José Basulto (líder y fundador de HAR) acompañado de Arnaldo Iglesias y Andrés y Sylvia Iriondo.

Los 4 jóvenes de Hermanos al Rescate asesinados. Cortesía Archivo Diario las Américas 

25 años después, a pesar de todo, los responsables de estas muertes nunca han comparecido ante la justicia. Uno de los tantos homicidios premeditados y ejecutados con total impunidad durante más de 60 años por el régimen de La Habana. Un suceso que lastimosamente marcó para siempre la historia de este grupo anticastrista, que después de la devastación humana que significó el homicidio de sus 4 pilotos, no tardó en dejar de operar sobre las aguas del estrecho de la Florida, donde durante décadas han fallecido miles de cubanos pretendiendo arribar a tierras de libertad. Tal era el propósito de los hermanos Castro.

En la página web de Hermanos al Rescate está la transcripción de un fragmento de una entrevista que el periodista estadounidense Dan Rather le hiciera a Fidel Castro y se diera a conocer en septiembre de 1996. “El incidente del avión de Hermanos al Rescate… Pero usted dio la orden, no fue su hermano Raúl o un general”, dice Rather.

A lo que el dictador respondió: “Yo di la orden de comunicarle a la Fuerza Aérea que no se podía volver a permitir lo que ocurrió el 9 y el 13.  Pero estas operaciones son muy rápidas. Entran en cuestión de minutos y se van. Es muy difícil establecer un mecanismo de comunicación y de consulta. Ellos tenían la orden general de no permitirles… Ellos actuaron con plena conciencia de que estaban cumpliendo la orden. En ese momento no había… La responsabilidad la tenía la aviación. Por regla pueden comunicarse, pero no siempre está todo el mundo. Es que ellos tenían la facultad de hacerlo, y yo asumo la responsabilidad de eso. No trato de eludir en lo más mínimo la responsabilidad, porque realmente fueron las instrucciones en un momento de irritación realmente muy grande. Se le dieron a los pilotos, creo, si mal no recuerdo fue el día 14 de enero”.

En una reunión cuyo audio logró filtrarse, el entonces Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Raúl Castro, admitió haberle dado la orden de derribar las avionetas de Hermanos al Rescate a 5 de sus generales. Según reportó El Nuevo Herald: “el encuentro se celebró el 21 de junio de 1996 con la participación de funcionarios gubernamentales y periodistas de la cadena nacional Radio Rebelde. La grabación de 11 minutos y 32 segundos registra una conversación en la sede provincial del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Holguín”.

“Castro dice a los presentes que no quería dar opiniones “hasta que la OACI no se manifestara” [el informe de la OACI fue divulgado el 27 de junio de 1996], pero les advierte que “como lo tienen redactado hasta el momento [los miembros de la OACI) no es beneficioso para nosotros” y “advierte que “no publiquen nada de esto“, explica en el diario miamense el periodista Wilfredo Cancio isla. Pero por suerte la grabación, hecha por técnicos de Radio Rebelde, llegó a manos de la agencia Nueva Prensa Cubana, dirigida en Miami por Nancy Pérez Crespo, quien se la hizo llegar a El Nuevo Herald.

“Yo aclaré que [la decisión] había que descentralizarla si queremos que jugara su papel, y a cinco generales se les dio las facultades (…). Ellos [Hermanos al Rescate] iban a ir incrementando esto y no se tuvo más remedio que tomar esta decisión“, confiesa Castro.

En este terrible evento tuvieron una participación clave los espías de la conocida Red Avispa, que se infiltraron en ésta y otras organizaciones de exiliados. Entre ellos Juan Pablo Roque, que la madrugada antes del crimen huyó de Miami a La Habana, y acusó a Hermanos al Rescate de ser una organización terrorista, intentando desviar la atención del horrendo derribo de las avionetas y de la penetración castrista en el sur de la Florida, en cuya mira estaban objetivos militares como el Comando Sur.

Gerardo Hernández, jefe del grupo de espías, fue condenado a dos sentencias de cadena perpetua por conspiración para cometer asesinato, conspiración para espiar, ser agente no registrado de un gobierno extranjero y por utilizar documentación falsa. Pero en diciembre de 2017 fue excarcelado, junto a otros miembros de su Red, con un perdón presidencial por Barack Obama, en un gesto de amabilidad hacia el régimen con el que restableciera las relaciones diplomáticas, rotas desde 1961, oficializando así lo que se conoce como El Deshielo.

En la operación conocida como Escorpión, la Dirección General de Inteligencia (DGI) del régimen cubano ordenó a Hernández que avisara a sus agentes infiltrados en Hermanos al Rescate para que no volaran en esa fecha, pues ya tenían planeado derribar las avionetas.

Además de Fidel y Raúl Castro también se han señalado como culpables de este asesinato de Estado al general Rubén Martínez Puente y los pilotos Lorenzo Alberto Pérez Pérez y Francisco Pérez Pérez, ambos con el grado de teniente coronel, quienes fueron los que fulminaron las 2 avionetas desde el avión de guerra cubano, dejando solo manchas de aceite sobre las aguas internacionales.

En su informe de la CIDH sobre el caso es muy claro: “con base en un exhaustivo análisis de los fundamentos de hecho y de derecho”, la Comisión concluyó que “el Estado cubano es responsable de la violación de los derechos consagrados en la Declaración Americana”.

El mismo 24 de febrero de 1996 estaba previsto celebrar en La Habana el congreso de Concilio Cubano, la primera coalición de organizaciones opositoras en la isla. Pero el régimen lo impidió encarcelando a unos 250 disidentes, entre ellos varios de los líderes del cónclave.

Tanto activistas como analistas coinciden en que el derribo de las avionetas, además de enviar un mensaje de terror al pueblo cubano en las dos orillas y acabar con los vuelos de HAR, fue también una operación para desviar la atención que se había ganado Concilio Cubano y minimizar la ola de represión contra sus miembros.

Hace dos años entrevisté en su casa de Miami a Basulto, quien me aseguró que el ataque a las avionetas tenía un doble propósito por parte del régimen castrista: “por un lado deshacerse de nosotros, que estábamos enviando no sólo un fuerte mensaje de solidaridad sino también de esperanza para la reconquista de la libertad y la democracia, y por otra parte, coaccionar al pueblo de Cuba para que no participara en ninguna actividad de oposición”.

José Basulto (2019) en su casa en Miami durante la entrevista que dio inicio al documental Hermanos al Rescate de Luis Leonel León. Fotografia Jesús Acosta

Luego de la desarticulación de Concilio Cubano, jamás se ha gestado un proyecto similar en Cuba. Y sin dudas el derribo de las avionetas debilitó a HAR.

“A esos muchachos que nos mataron los quería como a mis hijos. Hablar de esto es muy emotivo para mí. Es un golpe muy fuerte que llevo conmigo. Todo lo que hicimos en Hermanos al Rescate fue para ayudar a nuestra gente”, me dijo Basulto en la entrevista que compartiré en este medio, de la que publiqué una primera entrega en el Anuario Histórico Cubanoamericano (número 3, 2019) de la Academia de la Historia de Cuba en el Exilio (AHCE).

La impunidad del derribo de las avionetas de HAR en espacio aéreo internacional es otra evidencia irrebatible de que el régimen castrista, a pesar de sus incontables homicidios y violaciones de derechos humanos sostenidas durante más de 6 décadas, sigue siendo tratado por la comunidad internacional como si fuera un gobierno democrático, siendo en realidad un perverso grupo criminal capaz de hacer cualquier cosa con tal de mantenerse en el poder. Este solo hecho bastaría para que el mundo democrático no le tratase sino como a una criminal dictadura y ayudase verdaderamente al pueblo cubano a recuperar su libertad. Hace mucho tiempo que es hora.

Origen: La Gaceta de la Iberosfera