Nicolás Maduro y CFK.

El Grupo de Lima nunca fue exitoso. Surgió de la Declaración de Lima, en 2017, en días de Donald Trump en la Casa Blanca, todavía no había llegado Mike Pompeo al Departamento de Estado, estaba el petrolero Rex Tillerson, pero la obsesión era derrocar a Nicolás Maduro en Venezuela porque todos creían que las protestas (irresponsables porque se mandó a gente a la muerte) derribarían al inútil y corrupto gobierno del Partido Socialista Unido de Venezuela. No es una historia de buenos y malos sino de feos, sucios y torpes. E incluye a la Argentina.

Es cierto que el Grupo de Lima es una burocracia que carece de cualquier representatividad y por eso no pudo alcanzar algún objetivo.

Es cierto que Juan Guaidó es un político pésimo, y muy desinformado: él creyó que entre John Bolton y Elliott Abrams, 2 perdedores, le iban a regalar Caracas. Nunca dejó de ser el escudero de Leopoldo López, y ambos representan un enfoque sectario, similar al de Maduro pero al revés. Con ninguno de ellos puede construirse una nueva Venezuela.

Pero también es cierto que Nicolás Maduro, un mentiroso permanente, no puede gestionar ni una calesita / carrusel / tiovivo, la ineficiencia lo consume, y pese al aval de rusos y chinos no puede frenar la inflación, no consigue que vuelva a funcionar Pdvsa, no logra que Venezuela vuelva a crecer. Y, lo que es más grave, jamás lo logrará.

En ese escenario, ¿quién consigue que Venezuela tenga elecciones libres, transparentes, legítimas?

El problema es si la Argentina cree que alguna de las 3 últimas elecciones en Venezuela fue legítima, o cómo garantiza que la próxima sí lo sea.

Es evidente que ni el Grupo de Lima ni el inverosímil Luis Almagro y su  Organización de Estados Americanos nunca lo podrán facilitar. Pero si la Argentina se va del Grupo de Lima la pregunta es qué hará con Venezuela porque Maduro no es un problema doméstico sino que es continental ya que sigue expulsando venezolanos a todos los países.

Es cierto que las sanciones y bloqueos impuestos a Venezuela y a sus autoridades, así como los intentos de desestabilización ocurridos en 2020, no han hecho más que agravar la situación de su población y, en particular, la de sus sectores más vulnerables.

Pero también lo es que en Venezuela se avanza hacia un régimen de partido político único y que los venezolanos son muchos más que sólo Maduro y Diosdado Cabello.

Entonces, no basta con salir del Grupo de Lima. Hay que hacer algo por los venezolanos, y ahí se queda sin respuesta la Argentina, hasta ahora.

La Argentina ya cometió en algún momento la estupidez de incluir a Venezuela en el Mercosur, que fue una experiencia horrible para todos y devaluó el Mercosur. Es de esperar que en esta ocasión la situación resulte más razonable.

Algo más

En este contexto, el presidente Alberto Fernández mantuvo una videoconferencia con el titular del Banco Mundial (BM), David Malpass, para pedirle inversiones.

El Banco Mundial (aunque su nombre correcto es Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento), es la entidad hermana del Fondo Monetario Internacional, y en ambas tiene un rol predominante el gobierno de USA.

El mismo día que la Argentina respalda a Venezuela, le solicita dinero a un funcionario designado por Donald Trump, o sea que tiene una visión muy definidida de USA, de la Argentina, del Banco Mundial y de Latinoamérica.

Malpass es un analista económico y ex subsecretario del Tesoro para Asuntos Internacionales con Donald Trump, ex subsecretario del Tesoro de Ronald Reagan, ex subsecretario de Estado de George HW Bush, ex economista jefe en el ex banco de inversión Bear Stearns durante los 6 años anteriores a su colapso 2008.

Durante las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, Malpass fue asesor económico de Trump y en 2019 fue elegido presidente del Banco Mundial.

Fernández le dijo, según la agencia gubernamental Telam, que debe existir una distribución equitativa, le habló de la deuda externa y agregó: “Tenemos confianza que con un crecimiento armónico y equitativo podremos salir adelante, prestando atención a quienes más lo necesitan”.

También le habló de Joe Biden y de John Kerry, tal como si eso realmente le importara a Malpass.

Menos mal que no le habló de Venezuela y Nicolás Maduro….

Origen: urgente24.com