Son acusaciones de sobreprecios y lavado de dinero en la venta de productos argentinos a ese país por más de 3000 millones de dólares; según los investigadores argentinos, la falta de respuesta a sus pedidos les impide avanzar

El régimen de Nicolás Maduro no envía documentación para probar el perjuicio económico que sufrió Venezuela en esas operaciones

El régimen de Nicolás Maduro no envía documentación para probar el perjuicio económico que sufrió Venezuela en esas operacionesAFP

“Una olla se incendia en la cocina. Hay humo por toda la casa: el comedor está lleno de humo, las habitaciones están llenas de humo… El problema es que a los jueces no les alcanza con el humo, ellos quieren ver el fuego. Entonces pedimos entrar a la cocina, ¡pero nunca nos abren la puerta!”. La metáfora es de una fuente judicial que lleva casi una década detrás de la corrupción entre el kirchnerismo y el chavismo. Se siente atrapado en un laberinto sin salida.

La llave de esa puerta –continúa la metáfora– la tiene Nicolás Maduro, el presidente de Venezuela, a quien respaldó el gobierno argentino la semana pasada, cuando decidió abandonar el Grupo de Lima. Y en esa cocina, más que fuego, están las pruebas que podrían complicar a empresarios y funcionarios tanto de la Argentina como de Venezuela que están acusados de hacer negocios para defraudar al Estado venezolano. El investigador judicial está detrás de una misión imposible: que el chavismo entregue información a la Justicia para que esos procesos penales avancen en la Argentina.

La falta de colaboración desde Caracas bloquea en la Justicia argentina al menos una decena de causas judiciales de alto impacto político que investigan irregularidades en los negocios fomentados por el kirchnerismo hacia Venezuela, expedientes que persiguen el destino de unos US$ 3000 millones del patrimonio público venezolano, según el relevamiento de LA NACION. Esas causas, además, ponen bajo la lupa el papel de exfuncionarios como Julio De Vido, Ricardo Echegaray y Claudio Uberti, entre otros, pero también a altos funcionarios chavistas como Américo Mata y Félix Osorio.

El silencio desde Caracas es el palo en la rueda para esclarecer acusaciones por contrabando, sobreprecios y lavado de dinero, negociados que, todavía hoy, tienen impacto directo en la crisis venezolana.

Una traba más política que judicial

“Yo las he visto y las he tocado a las máquinas argentinas. Son nuevecitas, nuevecitas, están casi sin uso”, relata Pedro Vicente Pérez, director ejecutivo de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela. “Ahí están, estacionadas una al lado de la otra, en el complejo industrial de Turén [un pueblo agrícola venezolano]. Le he preguntado a los obreros que trabajaban allí y todos me contestaron que se les había roto una rolinera o alguna otra pequeña pieza y así quedaron, nuevecitas, pero sin poder usarse. Es una lástima que máquinas que pueden costar hasta 70.000 dólares estén varadas por un repuesto de 10 dólares”, continúa ante la llamada de LA NACION.

La investigación por supuestos sobreprecios en la exportación de maquinaria agrícola a Venezuela es apenas una de las causas que está frenada en la Justicia argentina por la falta de colaboración desde Caracas. Hugo Chávez había encargado la compra para potenciar la producción de pequeños productores agropecuarios, que se verían beneficiados por esta ayuda del Estado. Pero el programa no funcionó y las máquinas están paradas por falta de mantenimiento o repuestos de esos mismos productos que Venezuela ordenó comprarle a la Argentina. “El déficit venezolano en la producción de maíz se debe, en una buena parte, a que el 70% de su maquinaria agrícola está obsoleta. Y eso influye directamente en la producción de alimentos”, insiste Pérez.

La investigación que instruye el juez Julián Ercolini por supuestos sobreprecios en la venta de maquinaria agrícola a Venezuela avanza a paso lento en los tribunales argentinos por la falta de respuesta desde Caracas. El mecanismo que habrían utilizado los funcionarios kirchneristas y chavistas para cobrarle sobornos a los empresarios argentinos que quisieran exportar a ese país fue revelado en detalle por distintos testigos, explicaron fuentes judiciales. Sin embargo, la falta de las pruebas oficiales desde Venezuela que acrediten ese fraude son, otra vez, el palo en la rueda para acusar, entre otros, al extitular de Órgano de Control de Concesiones Viales Claudio Uberti.

Julio De Vido y Hugo Chávez, el corazón del vínculo con Venezuela
Julio De Vido y Hugo Chávez, el corazón del vínculo con Venezuela

Continua….

Por Iván Ruiz

Origen: lanación.com.ar