Alejandro Borensztein

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¿Quién contagió al Presidente? No fue el Perro, no fue Moyano y su foto familiar en Olivos.


Alejandro Borensztein
¿Y si desde el Instituto Patria le cambiaron el fresquito y le aplicaron placebo?

Lo bueno del vacunatorio VIP es que, si se confirma lo que esta semana anunció la Dra. Rochelle Walensky (directora del CDC de EE.UU.) en el sentido de que los vacunados no contagian, ya sabemos que Verbitsky no fue el que le pegó el bicho al “presidente”.

Por lo tanto, estaría confirmado que el examen que Verbitsky, alias el Perro de derecha vacunado por izquierda, le tomó a Tío Alberto en su programa de radio del domingo pasado no tuvo nada que ver con el contagio.

A propósito, todavía no le dieron al “presidente” la nota que se sacó en esa prueba pero no creo que tenga problemas. Ya se sabe que el kirchnerismo no es muy amigo del mérito. Con un cuatro aprobás y te nombran ministro de lo que quieras. Mañana lunes, cuando peguen las planillas con las notas en la puerta del Instituto Patria, ya se va a poder chequear cuánto le pusieron.

Confirmado que el contagio no vino por el Perro, mucho menos podemos culpar a los Moyano por aquella inolvidable fotografía que se sacaron con los Fernández, todos juntitos y abrazados, violando todas las normas de aislamiento decretadas por el gobierno mientras la inmensa mayoría de los argentinos las acatábamos como correspondía. El mismo comentario vale para el abrazo entre Tío Alberto e Insfrán, el gobernador modelo. Pasaron muchos meses desde aquellos episodios y seguro que el Dr. Pedro Cahn estará de acuerdo en que el “presidente” no pudo haber incubado el bicho desde entonces.

Por lo tanto, y puesto a pensar mal, yo me inclinaría más por el mito urbano de que Cristina, en su momento, cambió el frasquito que iba para la Rosada y le hizo inyectar placebo. Habría que averiguar si el enfermero que le aplicó la vacuna no era de La Cámpora. Es una teoría interesante sobre la que ya debería estar investigando el ministro y agente secreto Soria, James Soria.

En cualquier caso, le deseamos al Presidente Fernández una rápida mejoría y esperamos verlo pronto otra vez en el sillón de Rivadavia. Como pasa con todos los presidentes, a medida que avanza el mandato les vas tomando cariño. Al fin y al cabo, es mejor títere conocido que títere por conocer.
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Dicho esto, también adherimos desde esta página al repudio generalizado que provocó el episodio Rodolfo Tailhade/Joaquín Morales Solá. Por supuesto, en este caso apoyamos al diputado kirchnerista y repudiamos al periodista por haber dado a entender en sus notas que Tailhade es un servicio, un botón, un fascista y un violento que amenaza fiscales, jueces y periodistas. Una infamia. Con solo mirarle la cara a Tailhade por televisión te das cuenta enseguida que es un muchacho encantador y que nada de lo que dicen sobre él podría ser cierto. Con ese look, por ejemplo, perfectamente podría estar al frente de un jardín de infantes. Total los chicos lloran igual.

Por otra parte, la mayoría de los fachos violentos y botones que hacen declaraciones propias de la Triple A, usan lentes oscuros. En cambio Tailhade usa anteojos transparentes very cool comprados en Palermo Kirchner por lo que queda definitivamente demostrado que Morales Solá miente.

Por eso vaya desde aquí todo nuestro apoyo al diputado. Además, ante la duda, siempre es mejor ponerse del lado menos peligroso. Somos arquitectos pero no boludos.

Ojalá este episodio sirva de escarmiento para todos esos periodistas que no comprenden donde están viviendo, como los Wiñazki, los Leuco y los Longobardi de esta vida que se resisten a amoldarse a la nueva normalidad argentina. Como dijo Su Majestad Hotelera, si disfrutás viajar a Disney no hay problema, pero de aquí en más nuestros socios estratégicos son Rusia y China. Somos parte de la revolución chavista bolivariana latinoamericana y al que no le guste, que se vaya a vivir a Bélgica. Como hizo Rafael Correa.

En el medio de todo esto, el país sigue atrasando su camino al éxito porque la justicia no le estaría permitiendo al PJ bonaerense adelantar su elección de autoridades para que Máximo asuma como su nuevo presidente. Así nunca vamos a conseguir vacunas.

Todos los ciudadanos argentinos, tanto los peronistas como los que votan mal, estamos esperando que Kirchner Junior asuma la conducción partidaria y pueda desplegar toda su sabiduría para encontrar las soluciones que necesitamos en un momento tan dramático como este.

La inflación no baja del 4% mensual, la pobreza ya llegó al 42%, la indigencia ni hablemos, no habrá inversiones hasta el próximo siglo, no tenemos plan económico y no tenenos vacunas. ¿Todo por qué? Porque un simple fiscal de un juzgado federal con competencia electoral se interpone entre Máximo Kirchner y las soluciones. Definitivamente Tailhade debería ponerse mucho más duro y terminar con estos abusos judiciales.

Además es evidente que Kicillof y sus muchachos no alcanzan para manejar el territorio de la provincia de Buenos Aires. Son como una bandita de Peaky Blinders pero más flojitos.

Hace falta que Máximo tome las riendas del PJ bonaerense para que todo esto cambie de una buena vez. Con él al frente del partido posiblemente nos ahorraríamos algunos papelones como el de la ministra Vizzotti que va a Ezeiza cada vez que llega un cajita de vacunas, como si llegara Tom Hanks en la Apolo 13. Por la cantidad de vacunas que trae cada vuelo, con mandar un par de ñoquis del ministerio para que los reciba y lleve una caja de bombones para la tripulación, alcanza y sobra.

Aunque no es un problema de su jurisdicción, posiblemente con Máximo al frente del PJ bonaerense también volverían las cápsulas de café Nespresso. De hecho podrían completar los vuelos de las vacunas parando en Roma y comprando cápsulas. Total en la bodega hay lugar de sobra. Es más, podrían aprovechar y traer neumáticos para los autos que no se consiguen o repuestos para lavarropas que tampoco encontrás en ningún lado.

Yo sé que sobre el tema Nespresso hay un prejuicio kirchnerista porque suponen que es un problema de los ricos. El kirchnerismo debería entender de una buena vez que es la clase media la que compra las cápsulas de Nespresso. Lo que compran los ricos son las acciones de Nespresso.

O tal vez no traen más cápsulas porque a Cristina le suena mal la palabra Nespresso, por lo de “presso” (cuaaaacc, tengo chistes peores pero los guardo para otras emergencias).

Por suerte, en el medio de tanta pálida, tenemos una buena noticia: zafó Boudou. Y si Dios quiere, pronto van a zafar Ricardo Jaime, Cristóbal López y José López. Todos contentos.

“Qué lindo es dar buenas noticias”, dijo Fernando De La Rúa cinco minutos antes del zafarrancho.


Origen:CLARIN