Por

Louis y Norma Chait, mis padres adoptivos, con sus hijos adoptivos Philip y Eric, el perro Víctor y el recién nacido cubanoamericano

De nuestra Oficina de Aniversarios Supremamente Agridulces con la ayuda de nuestra Oficina de Víctimas Tropicales del Comunismo

El día más feliz de mi vida, el día más triste de mi vida. Primera muerte, primer renacimiento.

Hoy hace cincuenta y nueve años, mi hermano Tony y yo tomamos un avión en La Habana el 6 de abril de 1962, volamos y comenzamos una nueva vida en los Estados Unidos. Nuestros padres, abuelos y muchos otros parientes se quedaron atrás.

Alrededor de esta hora del día (2 pm hora del Este) estábamos en la infame pecera (la pecera), en el aeropuerto, esperando nuestro vuelo de las 7 pm, apiñados en esa pecera con muchos otros niños Pedro Pan y algunos adultos, separados de nuestros seres queridos por cristales que eran tan gruesos que bloqueaban todo sonido. Todos nos habían registrado al desnudo antes de entrar en la pecera, para asegurarnos de que no estábamos tomando nada valioso que Castro, Inc. pudiera querer.

Buen toque.

Éramos dos de los más de 14.000 niños cubanos que vinieron a los Estados Unidos a través del puente aéreo que finalmente recibió el nombre de “Pedro Pan” por un periodista estadounidense que pensó que era lindo. Peter Pan y todo eso…. El nombre se quedó, desafortunadamente. Estuvo totalmente equivocado. Peter Pan voló, sí, pero siguió siendo un niño para siempre. Los niños cubanos tuvimos que convertirnos en adultos instantáneamente cuando abordamos nuestros vuelos. Y nadie se molestó en comprobar el hecho de que “pan” significa “pan” en español. Peter Bread.

Sí, perfecto.

Tony y su hermano menor llegan a Bloomington, Illinois, el 1 de septiembre de 1963.

Continua….

Origen:Babalú Blog