Pablo Iglesias, el peor cáncer de la política española a mi juicio, abandona todos sus cargos y desaparece de la escena política. Isabel Díaz Ayuso tiene la oportunidad de rectificar la mala práctica de su partido y cumplir y mantener los compromisos adquiridos en la campaña electoral.

Pablo Iglesias, durante su discurso de despedida de la política el 4 de mayo de 2021. /EFE

El pueblo madrileño, el noble pueblo español, al igual que el Dos de Mayo de 1808, ha demostrado que es capaz de sacudirse el yugo. Las amenazas de un chavismo cada vez más cercano, las han abortado de forma indomable.

Ha vencido la derecha y la izquierda ha sufrido una dura derrota en la Comunidad Autónoma de Madrid. Además, Pablo Iglesias, el peor cáncer de la política española a mi juicio, abandona todos sus cargos y desaparece de la escena política. Ha dimitido: ¿se dedicará a la televisión y los medios de comunicación, a viajar por Hispanoamérica dando conferencias para divulgar sus ideas, volverá a la universidad de donde salió…? No hay mejor noticia para los amantes de la libertad y la democracia.

El PP ha cosechado un gran triunfo. Espero que a partir de ahora, Isabel Díaz Ayuso considere que su papel como presidente de la Comunidad de Madrid sea algo más que ejercer de gestora de fondos económicos. Presentar un buen balance de cuentas es muy importante, pero en la cuenta de resultados al final de su legislatura veremos si han menguado los derechos de la familia, o por el contrario se han revitalizado.

El voto no es un cheque en blanco, sino un compromiso con los electores después de haber expuesto grandes promesas, que en principio sonaron bien

Su lema de campaña estuvo muy bien elegido, ‘libertad o comunismo’, que todos entendemos que es lo contrario de la libertad. Dentro de dos años examinaremos si se han incrementado los derechos y libertades de las familias para educar a sus hijos en los valores que éstas defiendan. El voto no es un cheque en blanco, sino un compromiso con los electores después de haber expuesto grandes promesas, que en principio sonaron bien.

Vox por su parte tiene que defender cada uno de los pronunciamientos realizados en campaña para defender la familia. Los que han votado a Vox lo hicieron preferentemente a unos valores que abarcan un campo más amplio del estrictamente económico. La familia como célula básica de la sociedad debe interesar tanto a Vox como al PP, pero de los incumplimientos de éste último tenemos sobrada noticia. Vox tendrá que poner el acento en la supresión de todos los ‘chiringuitos’ abiertos para difundir ideología contra la sana convivencia entre hombres y mujeres. Se abren dos años de interesante legislatura, en los que al final los electores de ahora volverán a ir a las urnas y darán de nuevo su veredicto.

Ahora Isabel Díaz Ayuso tiene la oportunidad de rectificar la mala práctica de su partido y cumplir y mantener los compromisos adquiridos en la campaña electoral: libertad de los padres en la elección de centros escolares y desideologización de la enseñanza.

Doy la enhorabuena tanto a Isabel Díaz Ayuso y le deseo que Dios la bendiga y la Virgen de la Almudena guíe sus pasos. Y también muy especialmente doy la enhorabuena y encomiendo a la asesora de acTÚa FAMILIA, Alicia Rubio, que continúa como diputada de la Asamblea madrileña por Vox, combatiendo la mentira de la ideología de género y el feminismo radical.

Me quedo con la buenísima noticia de que los madrileños han derrotado al Frente Popular comunista, y eso es de agradecer en toda España y en todo el mundo. Madrid ha dicho «Stop Comunismo«. Hoy, saquemos las botellas y brindemos por la libertad, que ya habrá tiempo mañana de trabajar sobre ese “más grande don que al hombre otorgaron los cielos”, como decía Don Quijote.

Origen: actuall.com