Por Carlos Sánchez Berzaín

Lo que está pasando en Nicaragua, ya ha pasado y también está sucediendo en Cuba, Venezuela y Bolivia. Es gravísimo, pero los dictadores se saben impunes porque se amparan en la fuerza, la violencia y el miedo contra los que la indefensión de los pueblos se demuestra con solidaridad internacional, declaraciones, censuras y algunas sanciones que los impunes no tardan en burlar o desactivar.

Continua….

Origen: – Interamerican Institute for Democracy