Marcos Novaro: “Cristina Kirchner gobierna pero no puede dar la cara, vuelve a rodearse de cáscara moderada como en 2019”

Por Guido Braslavsky

Tras el cierre de listas para las primarias, el sociólogo Marcos Novaro analiza el impacto que estas legislativas podrían tener en el escenario político. Cree que podría darse un empate en términos de reparto, entre las dos grandes coaliciones. Pero que “pequeños números” de diferencia podrían operar cambios de peso en las relaciones internas entre las fuerzas.

Advierte también que el oficialismo perdería perder terreno en la Provincia de Buenos Aires, donde los votantes “jóvenes y pobres” perjudicados por al economía en pandemia manifestarían su enojo con el Gobierno. Si los K salen “dañados” en Provincia -aun con un triunfo-, impactaría en la relación de fuerzas de la vicepresidenta con el peronismo del interior, analiza.

-Hay quienes opinan y dramáticamente, que las que vienen son las elecciones legislativas más relevantes desde 1983. ¿Está de acuerdo?

-Ha habido legislativas muy decisivas, en 1985 por ejemplo, para Alfonsín y para la democracia, bajo la “economía de guerra”, con amenaza militar, etcétera. O el 2005 para el kirchnerismo, en que logra adueñarse de todo, para mal del capitalismo y del desarrollo argentino. No le quiero sacar relevancia a esta elección. Quizás queda empate y no pasa nada. ¿Va a ser una catástrofe para el kirchnerismo? No creo. El Frente de Todos no se va a pulverizar: gobernadores, intendentes, sindicalistas, todos dependen de la plata de Alberto (Fernández).

– Los que creen que esta es una elección clave es por la posibilidad de que el FdT logre la mayoría también en Diputados.

– Podrían en algunas provincias irles mejor que en 2017. Pero los datos de provincias, lo saben los gobernadores, incluso en provincias muy fieles van a perder votos… yo lo veo difícil. La gran incógnita es lo que pase en la Provincia de Buenos aires. Y otros distritos grandes. La situación en Santa Fe es muy difícil, es un polvorín, una provincia muy penetrado por las mafias. Es difícil saber qué va a pasar. Pero la situación decisiva es Buenos Aires.

-¿Por qué?

– Tal vez le va mal (al Frente de Todos), y si al peronismo le va bien en el interior eso cambia la relación de fuerzas entre el poder de los gobernadores y el de Cristina. Alberto tiene entonces una segunda oportunidad -aunque yo creo que las consumió todas-, pero puede tener un espacio para conservar cierta autonomía. Estas elecciones, yo diría, son muy importantes para la interna de cada uno de los campos. La oposición puede salir mejor parada pero no va a ser una victoria arrasadora. Si el kirchnerismo sale golpeado en la provincia de Buenos Aires, aunque no pierda, eso le va a dar más espacio a los Manzur de este mundo y menos a Cristina, Máximo Kirchner y Kicillof. Si pierden Perotti, Bordet y compañía, eso a Cristina mucho no le importa. Sí la Provincia.

El sociólogo y analista político Marcos Novaro. Foto: Luciano Thieberger.

El sociólogo y analista político Marcos Novaro. Foto: Luciano Thieberger.

-¿Y la oposición?

-También ahí los números pequeños pueden hacer grandes diferencias. Si Larreta pierde por diez puntos en la Provincia, o incluso si pierde las PASO… ahí el proyecto presidencial de Larreta cambia. Puede haber pequeños números que alteren mucho la relación de fuerzas dentro de las coaliciones. Cristina y Larreta saben esto, son dos estrategas importantes y trataron de encontrar un punto de equilibrio (en los armados). Cristina fue moderándose, respetando a los gobernadores, a Massa, y presiona a Alberto pero no rompe, todo para hacer una elección mejor.

-El peronismo sigue encolumnado.

-Se mantiene leal porque hay poca plata pero el único que tiene para repartir es Alberto. Están todos a disgusto pero se mantienen unidos. Todos van a esperar.

-¿Qué lectura hace de Tolosa Paz – Gollán en la Provincia?

-Es una fórmula parecida a la de 2019, una cáscara moderada y una pulpa kirchnerista dura. Respetando esta situación donde los moderados son necesarios. El kirchnerismo puede manejar desde bambalinas, Cristina puede seguir cuarenta años igual pero necesita la cáscara moderada. Gobierna ella, pero no puede dar la cara.

-¿Cómo podría impactar la oferta electoral de Florencio Randazzo?

-Le quita votos al kirchnerismo. Pero, ¿puede jorobar al Gobierno? Tengo dudas, no hay con él actores territoriales, los intendentes que estaban con él en 2017, hoy siguen a Máximo Kirchner en el PJ bonaerense.

– Se repite que los oficialismos en el mundo salen mal parados de la pandemia. ¿Aquí pasará lo mismo?

– Es muy poderoso el dato de los votantes jóvenes y pobres en Provincia, que en la pandemia han perdido empleo, vida social, educación, y no les dieron nada. En ese sector están más enojados que las edades medias. No van a una catástrofe electoral pero si pierden, hay que ver cuánto aguanta el aparato digestivo peronista.

– ¿Lo capitaliza Juntos por el cambio?

-La oposición la tiene difícil. Hasta dónde ampliar su arco de alianzas? Unos dicen, la crisis va a hacer su trabajo, la velocidad del derrumbe, después vemos.

-¿Quien encarna esa visión?

-Bueno, es Macri, que sostiene que la crisis “aleccionadora” mostrará qué es el populismo, etcétera…

-Usted no parece coincidir.

-No alcanza como estrategia política. Se supone que no vas a jugar al colapso sino a la cooperación, desde antes. En eso estarían Rodríguez Larreta y Vidal. Pero no esta clara cuál es la oferta a la sociedad. Hay un balbuceo, algo que aún no se armó bien. La velocidad del deterioro de la política oficial empuja a los actores a hacer cosas para los que no están preparados. Los radicales también están más activos, han vuelto a ser un partido con aspiración nacional. A Larreta se le aceleró todo el juego, fue bastante fácil sacar del centro de la escena a Macri. Macri está demasiado frágil en su posición. Ahora, la gente está esperando, que le digan, ¿vas a hacer algo nuevo o vas a volver a 2015? si vas hacia el peronismo, ¿no perdés votos de gente enojada con el peronismo? Son cosas muy complicadas y los actores creo que hacen lo que pueden.

-¿Macri salió de escena totalmente?

– No, nadie se jubila. El tiene mucho arrastre, un capital político.

-En un país con tantas necesidades, semejantes niveles de pobreza, ¿cuál es el límite del discurso contra el populismo?

-Es una sociedad frustrada que ha fracasado una y otra vez. Tenés que convencer que vale la pena cambiar. No seguir en este statu quo. Pero este statu quo es muy atractivo para el que está con el agua al cuello. Cuando se habla de populismo es con una liviandad estúpida de queremos flan, es una estupidez que llevó al fracaso, haber convertido a (Alfredo) Casero en tu ideólogo. Eso es lo que hizo Macri. ¡Un antipopulismo de chetos bien pensantes, progres supuestamente, peor todavía!

-¿Y entonces?

-Esta es una sociedad con mucho miedo al cambio, hay que generar la viabilidad del cambio antes de otra cosa, no el voluntarismo de Macri. Ganaron por dos puntos (en 2015) ¡con la gente harta de Cristina y de Scioli! Hay que entender que mucha gente tiene miedo al cambio, que prefiere el statu quo malo. Y eso pasa a los ricos, los empresarios, la clase media, no es “el sector populista que vive del estado, una manga de parásitos” y del otro lado “el sector productivo que paga impuestos”. Esa es una visión muy simplista.

-¿Cuál sería el mensaje?

-No tiene sentido hacer un discurso anti populista, sino un discurso desarrollista, con matices. El círculo rojo del gobierno anterior fue una metáfora tóxica, por lo tonta, lo estúpida. Una mala sociología aplicada a una mala estrategia, de no hablar con los actores organizados, no negociar, ¡que en el fondo es más populista que cualquier cosa! ¡La idea de que Macri se comunicaba con los emprendedores y la gente suelta sin mediar! Un chanta ecuatoriano vino a decirnos cómo tenía que armarse la coalición de gobierno.

-La política exterior, ¿por qué tan errática, qué sentido tiene apoyar a cuasi dictaduras como Venezuela y Nicaragua, mientras Guzmán se supone que busca el acuerdo que se necesita con el FMI?

– Con EEUU creen poder ser interlocutores más confiables que otras izquierdas. En Argentina lo único que puede haber es un estallido auto infligido. El Fondo no quiere aparecer empujando a Argentina al abismo, un país que se auto destruye. Entre Guzmán y Solá se distribuyen una de cal y otra de arena, eso es funcional. A Estados Unidos no le preocupa lo que diga Solá sobre Nicaragua, no van a cambiar la actitud porque Argentina se haya ido del Grupo de Lima. La Argentina no afecta la estabilidad de la región porque ya está afuera del planeta. ¿Alberto y Solá, representantes de la izquierda latinoamericana? Es un show que no lo creen afuera ni tampoco acá.

Perfil

Marcos Novaro (Buenos Aires, 1965) es sociólogo, analista político y consultor, columnista en TN y profesor/investigador de la UBA y el Conicet. Actualmente dirige el Centro de Investigaciones Políticas (Cipol), y el Programa de Promoción de la Cooperación Interpartidaria, un proyecto dirigido a elaborar reglas de cooperación para dar sustentabilidad a una gestión de estabilización y reformas en Argentina.

Novaro es un duro crítico no solo del actual gobierno sino de los anteriores gobiernos K. Titular de la cátedra de Teoría Política Contemporánea en la UBA, fue becario Fulbright en la George Washington University y Columbia University en 2006 y becario Guggenheim entre 2008 y 2009. Ha publicado más de una docena de libros y numerosos artículos en revistas académicas nacionales y extranjeras. Su último libro se titula Dinero y poder. Las difíciles relaciones entre empresarios y políticos en Argentina (Edhasa).

Fuente Clarin