Si en noviembre se repite el resultado de las PASO, la hegemonía kirchnerista en el Conurbano estaría terminada y el peronismo ya no tendría por qué aceptar el liderazgo de Cristina.

Por IGNACIO LABAQUI

La inesperada catástrofe electoral en las PASO del Frente de Todos desató esta semana una profunda crisis política dentro del oficialismo. A nadie debiera sorprenderle el pico de tensión en el seno de la coalición gobernante. Dos años atrás, cuando Cristina Fernández de Kirchner anunció que competiría por la vicepresidencia postulando a Alberto Fernández como candidato a presidente, Jaime Durán Barba definió muy acertadamente a la fórmula como una bomba de tiempo.

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Origen: El fin del dedazo cristinista – Seúl