El primer mandatario mexicano tuvo una ecuación con el presidente Donald Trump, que lo contuvo de acercarse al gobierno castro chavismo

López Obrador, gobernando contra la democracia  Por: Pedro Corzo

En Cuba había un refrán muy recurrido, “la cabra tira al monte”, una forma de afirmar que la naturaleza primaba sobre el sentido común y se actuaba en contra de los propios intereses, y es lo que le ha sucedido al presidente mexicanos Manuel López Obrador al tener como invitado de honor en los festejos de la Independencia de su país a Miguel Díaz Canel, jefe de la dictadura más longeva de la historia americana.

En honor a la verdad cuando López Obrador asumió la presidencia de uno de los países más importante del hemisferio yo estaba convencido que patrocinaría una política exterior muy próxima al castro chavismo, pero, tal parece que la ecuación Trump lo contuvo por un tiempo, tal y como ocurrió con su silencio ante el muro que el presidente estadounidense planeaba construir en la frontera.

López Obrador con una discreta  posición

Esta discreta posición cambio radicalmente en julio pasado cuando planteo el fin de la Organización de Estados Americanos, lo dijo cuando Joe Biden era presidente, y propuso un nuevo ordenamiento hemisféricos, un viejo proyecto de Fidel Castro respaldado por Hugo Chávez y los convictos Lula da Silva y Rafael Correa, que conocemos como CELAC, Cumbre de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

 

La Organización de Estados Americanos, OEA, siempre ha sido el enemigo preferido de los marxistas y populistas. Denostar, atacar a la OEA y finalmente destruirla, es para estos sujetos una meta importante, particularmente en momentos en que la entidad está cumpliendo su obligación de defender la democracia continental.

 

El CELAC es un instrumento esencial para promover el despotismo, un proyecto siempre vigente para autócratas del estilo de Nicolás Maduro, Díaz Canel, Daniel Ortega y Evo Morales cuyo discípulo Luis Arce es uno de los artífices en la destrucción del ente americano.

 

Estos sujetos y los aliados con los que cuentan son enemigos de los valores de la democracia, del escrutinio y de la crítica. López Obrador actuá como indica su vieja militancia en el ala izquierda del Partido Revolucionario Institucional, PRI, la fuerza política hemisférica más solidaria con el totalitarismo cubano.

Líderes del Pri  apoyaron al castrismo

La mayoría de los líderes del PRI respaldaron al castrismo y han desconocido históricamente la resistencia democrática cubana, actitud que el mandatario mejicano reiteró el pasado 11 de julio al ignorar las protestas masivas que tuvieron lugar en la Isla contra el régimen castrista, por eso no debió sorprender que invitara al dictador cubano y menos que demandara el fin del embargo que el llamo bloqueo, petición que no hizo mientras Donald Trump fue presidente, ¿Por qué sería?

 

Por otra parte, instar “al exilio cubano a que deje de lado los asuntos partidistas y busque la reconciliación”, es desconocer a conciencias que el régimen que él defiende ha impuesto un sistema antidemocrático en Cuba y obligado a millones de sus ciudadanos a abandonar el país y a los que permanecen en la Isla  vivir en una sociedad reprimida en condiciones de miseria casi absolutas.

 

López Obrador es un defensor del Socialismo del Siglo XXI y de las ideas castro chavista en general, de ahí esa aberrada propuesta de sugerir que “esa isla debe ser considerada como la nueva Numancia por su ejemplo de resistencia y pienso que por esa misma razón debería ser declarada patrimonio de la humanidad”.

 

Obrador pasa por alto que esos 62 años difieren mucho de los que él vivió en México. Más de seis décadas sin libertad de prensa ni derechos ciudadanos, miles de fusilados y cientos de miles en las cárceles. Un país de una economía devastada, un solo partido político, mientras él militaba en varias agrupaciones y llegó a la Presidencia siendo un antisistema.

 

De Fidel Castro dijo, “para nosotros el comandante Fidel Castro es un luchador social y político de grandes dimensiones, porque supo conducir a su pueblo y alcanzar la auténtica, la verdadera independencia”, en otra ocasión manifestó, “a pesar de todas las adversidades”, Fidel mantuvo a Cuba “como una nación libre, independiente y soberana”, lo que conduce a una pregunta inevitable, ¿es López Obrador, un ignorante o un canalla”.

 

Señor Presidente, le aseguró que con todos los problemas que tiene su país, la mayoría de los cubanos que residen en la Isla desearían vivir en México, incluido su invitado si Ud. le cede el puesto.

Pedro Corzo

Origen miamidiario.com