Malú Kikuchi

Según la RAE, terrorismo es: actuación criminal de bandas organizadas, que reiteradamente, por lo común de modo indiscriminado, pretende crear alarma social con fines políticos. *Hanna Arendt decía refiriéndose al Holocausto judío perpetrado por los nazis, “cuando lo imposible es posible”.Foto Luis Pilquimán, el funcionario de la INAI que fue procesado por la Justicia .

Salvando la enorme distancia entre lo sucedido durante la 2ª Guerra Mundial y lo que pasó y está pasando en la Argentina, el país sabe lo que es el terrorismo. Lo vivió en los 70, en 1992 con los ataques a la embajada de Israel y en 1994 a la Asociación Mutual Israelita Argentina, AMIA.

Demasiados muertos hacen de la Argentina un país experto en terrorismo. Puede reconocerlos y sus hechos los delatan. Gente que incendia, rompe, amenaza, ocupa tierras y viviendas que no les corresponden y aterrorizan sin que las autoridades hagan algo para detenerlos, son datos suficientes.

El país fue asolado en la década del 70 por “los maravillosos muchachos idealistas” que quisieron imponerse a fuerza de bombas, secuestros y asesinatos. Violencia feroz para tomar el poder existiendo un gobierno democráticamente electo.

Varios de esos “maravillosos muchachos idealistas” (terroristas), trabajan para el Estado Nacional en altos cargos y otros más modestamente ayudan al movimiento terrorista de la Resistencia Ancestral Mapuche, RAM, en el sur del país. La RAM está protegida por el INAI.

El Instituto Nacional de Asuntos Indígenas está presidido por la abogada cordobesa Magdalena Odarda, que indefectiblemente le da la razón a los seudo mapuches, en realidad delincuentes terroristas. Nunca, ni con la ley en la mano apoya a los auténticos propietarios de los lugares usurpados.

Odarda es una funcionaria nacional y responde al gobierno de los Fernández. Su segundo en el INAI es Luis Pilqueman, que ha sido encontrado transportando a pseudo mapuches para ocupar tierras que no les pertenecen. Las provincias de Río Negro, Neuquén y Chubut viven aterrorizadas y sin protección.

Mientras el líder de la RAM, Facundo Jones Huala, preso en Chile (incendió la estancia Pisu Pisué, sur chileno y murió quemado el matrimonio dueño de la misma en 2013. fue condenado a 9 años de prisión después de pasar casi 4 años con domiciliaria en Argentina, gobierno de CFK) incita a la violencia.

El defensor de Jones Huala pidió su libertad condicional. Ante la Comisión de liberados condicionales de la Corte de Apelaciones de Temuco, se presentó el embajador argentino ante el gobierno chileno, Rafael Bielsa. El pedido fue denegado, y la presencia del embajador argentino causó escándalo.

Bielsa alega que solo asistió a la reunión, como le corresponde por ser embajador. Mentira, en todo caso le correspondería al cónsul. El ex canciller Taiana, hoy ministro de Defensa, defiende a Bielsa alegando que “todo ciudadano argentino tiene derecho a la asistencia consular”. ¡CONSULAR!

Y hay que recordar que Jones Huala niega ser argentino, se dice “mapuche” de “la nación Mapu”, no reconoce al estado argentino ni a sus autoridades. También hay que recordar que Jones Huala es un terrorista, que Rafael Bielsa fue montonero, que Taiana fue montonero, que detrás de la RAM están Perdía, que fue montonero y Vaca Narvaja, que fue montonero.

Y que todos ellos tienen la bendición del Presidente que no leyó la Constitución Nacional, ni siquiera el Preámbulo.

Cuando la gobernadora de Río Negro, Arabela Carreras, pide fuerzas federales (que para eso están), porque se siente “desbordada” y la justicia provincial le juega en contra, lo mismo que el INAI, el Presidente aclara que no es función de la Nación socorrer una provincia.

¿Qué palabras del “consolidar la paz interior” no entendió? Si no las entendió, no es apto, si las entendió y decidió obviarlas, protege a terroristas. Parece imposible, no lo es. El 14/11 hay que pensarlo.

  • Hanna Arendt, filósofa alemana, 1906/1975

Origen: totalnewsagency.com